Política

"Si enfrente estaba Cristina hubiese dicho lo mismo"

De la Sota se refirió al escándalo protagonizado con la ministra Giorgi. "No ofendí a nadie", dijo Duras críticas a la Casa Rosada. "Queremos ayudar pero no nos dejan", señaló el gobernador

Domingo 18 de Noviembre de 2012

El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, se transformó en el protagonista principal de la semana tras su fuerte contrapunto con la ministra de Industria, Débora Giorgi, quien tras escuchar algunas críticas en la fábrica Renault abandonó intempestivamente el escenario. De visita en Rosario para participar de un acto por el Día del Militante, el mandatario expresó: "Vengo a ponerme a disposición para que —entre la opción que ofrezca el gobierno nacional a través de un delegado, a la que plantee el socialismo y la opción de la derecha representada por el PRO— el peronismo tenga una posibilidad de elegir".

En una entrevista con LaCapital , De la Sota se refirió al encontronazo con Giorgi y dijo que hubiera dicho lo mismo si la que estaba enfrente era la presidenta de la Nación. "Le mandé a la presidenta un mensaje cordial y amistoso, usé esas dos palabras. No quise ofender ni he ofendido a nadie. La ministra Giorgi deberá justificar su actitud de levantarse e irse ante los trabajadores, que se sintieron desairados. Y ante el pueblo de Córdoba, que se sintió desairado", reafirmó.

—Muchos dicen que los gobernadores no critican por temor. ¿Usted teme represalias de parte del gobierno?

—No. Quiero insistir con el diálogo, quiero un país de diálogo. en el que los que tenemos ideas distintas podamos discutirlas con respeto. No entiendo la agresividad de algunos que invocan la confrontación permanente como la única manera de hacer política. Si eso fuera así, estamos invocando lo peor que tenemos: la animalidad. Los animales resuelven siempre sus diferencias peleando, pero pobres, no tienen otra posibilidad. Los seres humanos tenemos el diálogo, la racionalidad. El país necesita eso.

—Sucede que salió a atacarlo todo el gabinete...

—Y bueno... Qué le vamos a hacer.

—Se dice que lo ocurrido fue el mojón que usted buscó para lanzar una candidatura presidencial diferenciada del kirchnerismo.

—No quiero posicionarme en nada, sólo quiero decir lo que pienso. Siempre luché para que en la Argentina todo el mundo tuviese libertad de expresión y a nadie se lo condicione. Mi provincia es un ejemplo de eso: nunca se me hubiera ocurrido tener un canal de televisión propio, una radio propia, del Estado, o medios de comunicación adictos. En Córdoba existe la más plena libertad de prensa y de crítica. A veces cuesta acostumbrarse a las críticas pero en eso consiste la democracia, ¿no?

—¿Si la que hubiese estado en Renault era la presidenta, en vez de Giorgi, usted habría dicho lo mismo?

—Le hubiese dicho lo mismo: "Señora presidenta, el gobierno y el pueblo de Córdoba siguen teniendo vocación de diálogo con usted, queremos resolver los problemas económicos que hoy nos separan de manera amistosa". Yo le mandé a la presidenta un mensaje cordial y amistoso, usé esas dos palabras. No quise ofender ni he ofendido a nadie. La ministra Giorgi deberá justificar su actitud de levantarse e irse ante los trabajadores, que se sintieron desairados. Y ante el pueblo de Córdoba, que se sintió desairado. Cada vez que hablé con la presidenta (cuando lo era y cuando no lo era) lo hice siempre respetándola. Yo quisiera ayudar a que al país le vaya bien, humildemente. La mejor manera es gobernando bien mi provincia, pero también participando, opinando, diciendo qué cosas me parecen bien y qué otras habría que hacer. Si en Córdoba, además del voto, le conseguimos trabajo a los chicos, ¿por qué no nos permite el gobierno nacional que ayudemos a que un millón de chicos tenga trabajo nacionalmente? ¿Por qué no nos permiten ayudar para que estudiar sea un premio y que lo paguemos entre todos? Queremos ayudar, pero no se dejan ayudar.

—¿Cree que el objetivo de máxima de Cristina es la re-reelección?

—Creo que las Constituciones están hechas para que se respeten. No observo que nadie tenga una preocupación social por ese tema. Los políticos tenemos que darnos cuenta que nuestra preocupación debe ser otra: la inflación, la inseguridad, la presión fiscal. Los otros son temas que preocupan a los políticos y eso no me parece bueno. Si los políticos escuchan radio en FM y la gente en AM, no nos vamos a entender nunca. Necesitamos que la dirigencia tenga mayor contacto con la sociedad.

—¿No temen en el peronismo que una pelea por la re-reelección reproduzca lo que pasó con Menem y Duhalde? Allí, al fin, se filtró la Alianza y lo desalojó del poder.

—No creo. Estamos a tres años, es una eternidad. Adelantar este tipo de debate no tiene sentido. La gente mira a quienes hablan de estas cosas como bichos raros. Yo voy todos los sábados al supermercado, todos los sábados. Las señoras me paran y me muestran el ticket de la semana anterior. Me dicen, "mire gobernador, fíjese cómo aumenta todo". Eso me hace tener los pies sobre la tierra, saber cuánto cuesta cada cosa. Y por eso sé que la inflación no es una sensación. La clase dirigente debería dialogar para encontrar solución a esos temas.

—¿Le quedan ganas de volver a ser candidato presidencial tras el intento frustrado del 2002?

—Sólo tengo ganas de ser un buen gobernador de mi provincia, de defender a mi gente, que Córdoba crezca, que tengamos mayores oportunidades de empleo y mejores salarios y crecimiento de la economía. Y en eso, gracias a Dios, a Córdoba le está yendo muy bien, a pesar de que no podemos cobrar lo que el gobierno nacional nos debe. Córdoba no para de avanzar. Estamos inaugurando todo el tiempo rutas, nuevas vías de comunicación en toda la provincia. Todo pagado por dinero de los cordobeses, rutas que deberían ser realizadas por el gobierno nacional. Córdoba apuesta a los jóvenes, tenemos boleto educativo gratuito para todos los chicos. 210 mil personas viajan todos los días a las universidades, los colegios, las escuelas, sin tener que meter la mano en los bolsillos.

—Hay una cuestión que Córdoba y Santa Fe tienen en común: las deudas que se le reclaman a la Nación. ¿Lo siente a Bonfatti reclamando como un par suyo?

—La relación de cada provincia de la Región Centro con el gobierno nacional es individual. Nosotros acordamos políticas comunes en materia de comercio exterior, estamos trabajando para armonizar impuestos, crear condiciones de inversión. Pero lo otro es individual y no se comparte.

—¿Le sorprendió la acusación de "narcosocialismo" que lanzó Larroque sobre el gobierno santafesino?

—Soy muy respetuoso por todas las expresiones políticas, respeto a todos. En Córdoba somos la primera provincia que tiene una ley contra la trata de personas, cerramos todos los prostíbulos, piringundines, cabarets, whisquerías y, de esa manera, recuperamos mujeres que estaban sometidas. El 1º de diciembre ponemos en marcha los tribunales de lucha contra el narcotráfico. La Justicia provincial luchando contra los que venden droga, nos involucramos en la lucha contra el narcotráfico.

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