En abril de 2024, a lo largo de diez días, el gremio de la carne fue blanco de seis ataques dirigidos a distintos frigoríficos y a la sede sindical. Balaceras y bombas molotov contra edificios vinculados al rubro y vehículos estacionados en sus inmediaciones generaron conmoción y un estado de alerta entre los trabajadores. Este miércoles tres hombres fueron condenados por formar parte de la planificación y ejecución de esos hechos por los que ya hubo otros sentenciados.
La investigación develó que los ataques fueron instigados por Cristian "Pupito" Avalle, un carnicero vinculado a Los Monos que al momento de los hechos estaba preso en la cárcel de Ezeiza. En marzo de 2025 fue condenado a prisión perpetua por estar detrás de varios homicidios como jefe de una asociación ilícita desde la que ordenó otros hechos, entre ellos aquella saga contra el gremio de la carne.
La sentencia de este miércoles, que se dio en el marco de un juicio abreviado, recae sobre Fabrizio Hernández, que también estaba preso cuando ocurrieron los hechos y desde ahí se contactó con los otros dos condenados: Sergio Romero y Cristian Rubio, que estuvieron detrás de los ataques hasta que el 16 de abril de 2024 fueron aprehendidos con elementos incendiarios tras una persecución iniciada a metros del frigorífico Sugarosa de Villa Gobernador Gálvez.
Intimidaciones coordinadas
Al momento de la lectura del acuerdo abreviado aceptado por los acusados, la fiscal Paula Barros mencionó el trasfondo de la saga de ataques que calificó como "sistemáticos, organizados y coordinados". "Fueron realizados con el fin específico de intimidar y amedrentar a uno de los dirigentes sindicales como así también a las numerosas personas que forman parte de la industria frigorífica, principalmente a los trabajadores de las ciudades de Rosario y de Villa Gobernador Gálvez", explicó la funcionaria.
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En ese sentido desarrolló que la coordinación y vinculación entre cada hecho no se dio solo por la modalidad sino porque en cada hecho los autores dejaron notas con inscripciones similares. Todo bajo las órdenes de Pupito Avalle, quien comenzó a planificar los ataques mediante llamadas telefónicas autorizadas por la dirección penitenciaria con dos mujeres de su familia ya fueron condenadas.
Fabrizio Hernández fue condenado a 8 años y 6 meses de prisión por los delitos de intimidación pública agravada por el uso de explosivos y por el uso de arma de fuego en calidad de instigador. Mientras que a Sergio Romero y Cristian Rubio, penados a 6 año sy medio el primero y 5 años el otro, les atribuyeron el mismo delito que a Hernández pero como coautores además de cuatro hechos de encubrimiento por receptación dolosa y resistencia a la autoridad.
La saga de ataques
El primer hecho fue el ataque al Sindicato de la Carne, de Fausta al 5300, ocurrido el 3 de abril de 2024 a las 22.10. Los acusados llegaron a bordo de una moto y, tras prender fuego la puerta del edificio, dispararon cuatro veces con una pistola calibre 9 milímetros para luego dejar una nota intimidatoria. Veinte minutos después se dirigieron al frigorífico Paladini de San Luis y Libertad, Villa Gobernador Gálvez, donde arrojaron una bomba molotov contra un estacionamiento provocando el incendio de 5 motos.
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Cuatro días más tarde, el 7 de abril, fue el turno del frigorífico Swift de Villa Gobernador Gálvez, cuando cerca de las 20.45 provocaron el incendio de un camión que estaba estacionado en la puerta. Volvieron a la carga el 9 de abril en inmediaciones del frigorífico Mattievich, donde dispararon desde una moto contra el portón de ingreso.
El mismo día, pero 20 minutos después, en una secuencia similar dispararon dos veces contra el frigorífico Coto de lamadrid al 300 bis. Finalmente el 14 de abril volvieron al mismo sitio y lanzaron una bomba molotov hacia el interior del edificio. Dos días más tarde Rubio y Romero fueron aprehendidos tras una persecución iniciada en los alrededores del frigorífico Sugarosa. Llevaban en una mochila elementos incendiarios y tres notas intimidatorias.