Rubén Giustiniani y Agustina Donnet, diputados provinciales de Igualdad y Participación, que van en busca de la reelección, señalan que la mayor demanda ciudadana que recibieron durante la campaña fue “la inseguridad y la situación económica”.

Por Carlos Colombo
Foto: Leonardo Vincenti / La Capital.
Los diputados provinciales Donnet y Giustiniani aseguraron que "un voto a Igualdad es un voto ganado".
Rubén Giustiniani y Agustina Donnet, diputados provinciales de Igualdad y Participación, que van en busca de la reelección, señalan que la mayor demanda ciudadana que recibieron durante la campaña fue “la inseguridad y la situación económica”.
Donnet resalta que “Igualdad ha defendido el bolsillo de la gente, pidiendo que se frenen los aumentos de las tarifas de luz y agua, y que haya una tarifa social de agua potable”.
Giustiniani dice que “la verdadera grieta” empezó cuando los partidos mayoritarios “perdieron su inserción social y dejaron de tener diálogo directo con el ciudadano de a pie”. Y que, “en 40 años de democracia, la política tradicional no pudo, no supo, no quiso dar la respuesta”. Por lo cual, llama a “trabajar en la política como un verdadero servicio público, con un programa concreto, poniendo a la educación, a la salud, a la vivienda y al trabajo como las prioridades, junto a la seguridad”.
En las recorridas que hacen por los barrios, ¿el problema principal es el bolsillo de la gente?
(Rubén Giustiniani) Sí. La mayor demanda que encontramos en la gente es la inseguridad y la situación económica, es una constante. La inseguridad aparece como primer reclamo con mucha fuerza. Pero esos fueron los dos temas clave que preocupan a vecinas y vecinos, por eso a nuestras propuestas las hemos enfocado esencialmente en esos dos aspectos, junto a educación y salud, que son las cuatro patas de lo que pensamos debe ser un programa, no solo de gobierno sino también de leyes en la provincia.
¿En el tema económico que se le responde al ciudadano?
(Agustina Donnet) Que Igualdad ha defendido como nadie el bolsillo de la gente, pidiendo que se frenen los aumentos de las tarifas de luz y agua, que haya una tarifa social de agua potable. Logramos la media sanción de la eliminación del impuesto al sello en los contratos de alquiler, que significa un alivio muy importante también a la economía familiar.
Y sobre el tema de la inseguridad, Giustiniani, como rosarino y conocedor de cómo fue creciendo hasta explotar la narcocriminalidad?
(RG) Fui secretario de Gobierno (en la gestión como intendente) de Hermes Binner y ya decíamos en aquel momento que había que trabajar por una ciudad integrada, y así se lanzó un plan de salud para todo Rosario, se pasó del 13 al 30 por ciento el presupuesto de salud, poniendo un centro de salud en cada barrio, un centro Crecer para dar respuesta a la educación de los niños desde su nacimiento. Creemos que un plan integral de seguridad es abordando la problemática, primero de que la fuerza de seguridad de la provincia tiene que ser parte de la solución y no parte del problema, como hasta hoy. Por eso, con Agustina proponemos una ley de reforma policial que hace 30 años no se produce. En 30 años han cambiado mucho las cosas, el Estatuto Policial sigue siendo el mismo. Necesitamos una policía mejor paga, mejor equipada, mejor formada y mejor organizada. Hay 23 mil efectivos en todo el territorio de Santa fe y la sensación es que te roban todos los días en la calle, hay una sensación de impunidad.
En la gestión de Maximiliano Pullaro como ministro de Seguridad de Miguel Lifschitz se cerraron comisarías. ¿Cuál es la mirada de ustedes?
(RG) La mirada nuestra es que la seguridad tiene que estar en consejos barriales, con participación de los vecinos. Y en donde el comisario tiene que ir a dar respuesta a esa comisión de seguridad barrial.
Algo de eso se hizo en Rosario durante la gestión municipal de Héctor Cavallero, junto al Concejo Municipal. ¿Por qué no se puede repetir?
(RG) Porque no enfocan el problema precisamente cómo se debe, no van a las causas del problema sino que corren tarde y mal hacia la solución y, por eso, no aparece la solución respectiva. El vecino o la vecina saben si el patrullero pasa o no pasa, saben dónde está el búnker, saben cómo se produce el delito en Rosario y, sobre todo, en su barrio. Hay que empoderar a ese vecino.
Donnet, los clubes barriales también tienen que ver con la seguridad para sacar los chicos de la calle. Ahí también hay un retiro del Estado de los barrios.
(AD) Absolutamente, los clubes de barrio son una de las instituciones más importantes en términos de contención social. En Rosario hemos trabajado con una infinidad de clubes muy importantes, como El Torito, que recibe pibes y pibas que encuentran ahí un espacio de contención. Los clubes no solamente son esas instituciones donde se realiza una práctica deportiva sino que hacen un seguimiento del rendimiento o de la trayectoria educativa de los pibes, de su salud, el calendario de las vacunas. Son los clubes de barrio los que en pandemia generaron las ollas populares y los comedores que les dieron de comer a muchos vecinos y vecinas. Así que, definitivamente, son una prioridad y forman parte de nuestras propuestas para seguir fortaleciendo con mayor presupuesto a todos esos clubes que generan esta tarea social y solidaria tan importante.
¿La pregunta es cómo se vuelve a enamorar al votante? Vimos lo que ocurrió en las Paso nacionales con la irrupción de un personaje como Javier Milei.
(RG) La política tradicional y los partidos mayoritarios perdieron su inserción social y dejaron de tener diálogo directo con el vecino o la vecina, con el ciudadano de a pie, y ahí empezó esa brecha de legitimidad y representatividad. En 40 años de democracia la política tradicional no pudo, no supo o no quiso dar la respuesta. Ahí empezó la verdadera grieta, la verdadera grieta no es entre Unidos y Juntos Avancemos, o el Frente de Todos y el macrismo, la verdadera grieta está entre esa dirigencia tradicional que no dio esa respuesta adecuada. Los partidos políticos tienen que abrir las puertas y las ventanas a la participación ciudadana. La manera de que la política vuelva a enamorar a la gente es trabajar con honestidad, trabajar en la política como un verdadero servicio público y con un programa concreto, poniendo a la educación, a la salud, a la vivienda y al trabajo, junto a la seguridad, como las prioridades de cualquier programa de gobierno o en una Legislatura.
El gobernador Omar Perotti y el postulante de Unidos, Pullaro, dijeron que, en una hipotética segunda vuelta, si no entraban sus candidatos a presidente, votarían por Milei, ¿Les preocupa eso?
(RG) Preocupa que se ponga el balotaje como una verdadera trampa, adelantado lo que debe significar el proceso electoral de una votación final. Preocupa que en los grandes medios de la Capital Federal haya fabricaciones mediáticas que dicen que la solución puede ser fácil y rápida a un problema difícil y complejo como es dar una respuesta adecuada al problema fundamental que hoy tiene el país, que es la inflación. Mientras la política no discuta esos problemas estratégicos del país, vamos a seguir de fracaso en fracaso. Necesitamos un gran acuerdo económico, social y político con una agenda que priorice salud, educación, trabajo digno y genuino en una Argentina posible.
¿Por qué votar el domingo a Igualdad?
(AD) Porque un voto a Igualdad es un voto ganado, un voto de expectativa, de futuro y de esperanza. Y porque un voto de Igualdad es cortar con la rosca política de la Cámara de Diputados, de una Legislatura provincial que está en un permanente juego de suma cero. Ha sido Giustiniani el que planteó los temas de los que nadie hablaba en la política santafesina, que tienen que ver con una profunda reforma policial, con frenar las tarifas de los servicios públicos que aumentan por encima de la inflación, con la ley de educación provincial para que Santa Fe deje de ser la única provincia sin una norma de ese tipo. Todos esos temas, que son en definitiva los temas de la gente, no se podrían haber trabajado si no hubiera estado un legislador con el prestigio, con la trayectoria, con la decencia y la honestidad que tiene Rubén. Por eso le decimos a la gente que, en un momento difícil, la salida no es la anti política sino la buena política, la mejor política que se sintetiza en nuestro referente, Giustiniani. Por eso el domingo nos van a encontrar en la categoría a diputado provincial, en la boleta naranja con el logo también naranja de Igualdad y la foto de Rubén.




Por Lucas Ameriso