“Si sigue tomando como caballito de batalla el pedido de investigación a Carlos Reutemann por
las muertes de diciembre del 2001, alguien estará de más en el bloque justicialista. O se va él o
me voy yo”.
El legislador provincial Federico Reutemann, sobrino del dos veces
gobernador santafesino y actual senador nacional, reaccionó contra su compañero de bancada, el
rosarino Gerardo Rico, tras el reportaje a éste publicado ayer por La Capital.
En la nota de este diario, Rico —diputado desde diciembre
pasado— explicó la razón que lo llevó a presentar un proyecto de comunicación que pide se
profundice la investigación sobre las ocho muertes de diciembre de 2001 en Santa Fe y esclarecer
“las responsabilidades políticas, con nombre y apellido”. “Como kirchnerista de
la primera hora debo ser coherente. Si apoyo la investigación al gobierno de Fernando de la Rúa
(...) también debo promoverla contra la gestión de Reutemann”, declaró Rico.
Ayer Federico Reutemann salió a cruzarlo. “Está descalificando y
agrediendo al jefe máximo del justicialismo y mayor elector de la provincia, a quien, por otra
parte, yo le debo todo políticamente. Así que le pido a Rico que acabe con el tema. Sino, deberé
irme del bloque. Será él o yo”, manifestó a este diario.
F. Reutemann y Rico son parte de la misma bancada opositora peronista en
la Legislatura santafesina, presidida por Luis Rubeo (h) y conformada por otros 16 diputados. Ambos
llegaron enganchados en la lista del ex candidato a gobernador derrotado Rafael Bielsa. En la
interna F. Reutemann había acompañado a Agustín Rossi y Rico, al vencedor Bielsa.
—Reutemann, ¿Rico habló con usted antes de presentar el proyecto?
—En una de las últimas reuniones de bloque él se acerca y habla
conmigo pero con el proyecto presentado, con la iniciativa consumada. Yo advierto que es una
cuestión delicada, que podría ser aprovechada por quienes eternamente desean pegarle a Reutemann en
los debates en la Cámara y por los medios. Lo transmito a los integrantes de bloque y creo que
queda clara la comprensión de la mayoría, explicitada incluso por algunos legisladores obeidistas
como Mario Lacava. Se suponía que el tema quedaba ahí. Pero Rico parece que lo ha tomado como
caballito de batalla, descalificando y agrediendo al jefe del PJ en la provincia.
—¿Cuál es su respuesta frente a quienes sostienen que los hechos
de diciembre de 2001 merecen responsables?
—El responsable de la muerte de Claudio Pocho Lepratti tiene 14
años de condena firme. Las muertes las investiga la Justicia. Y por lo demás, la sociedad es la
encargada de juzgar el comportamiento de políticos y gobernantes. El mayor responsable del
descalabro del país en ese año fue el gobierno de la Alianza y de Fernando de la Rúa. Así, sin
vueltas: cada argentino recuerda aquella estudiantina de vicepresidentes renunciados devenida en
desgobierno. Eso es lo que debe ser registrado por la dirigencia y no mancillar la figura de un ex
gobernador que mantuvo una provincia de pie. Es triste que gente de nuestro partido le dé letra a
antiguos adherentes de aquel rejunte que quieren seguir castigando al Lole.
—¿Usted lo encasilla a Rico como un legislador que reporta
directamente a Bielsa?
—El y Alejandra Bucasovic fueron los nombres que el sector de
Bielsa colocó en la lista de candidatos a diputados, entremezclados con los propuestos por Rossi y
el obeidismo. Yo encabecé los precandidatos de Agustín Rossi y seguiré trabajando en su sector, me
toque o no irme del bloque del Frente para la Victoria. Lo apoyaré a Rossi en la interna pese a que
la mayoría del reutemismo parece encolumnado con el senador Ricardo Spinozzi. Creo que la
conducción del justicialismo santafesino debe estar claramente referenciada con el gobierno
nacional y el mejor candidato para presidirla es Rossi, que acompaña a Néstor Kirchner desde el
tiempo que contaba el dos por ciento de los votos.
—¿Necesitó consultarlo al senador Reutemann por esta cuestión?
—Reutemann está en sus temas y no le vamos a ir con una pelea
doméstica para molestarlo. Es imposible la convivencia en un bloque con alguien que agrede a una
figura a la cual le debo todo políticamente. Si sigue así, o se va Rico o me voy yo. l





























