—¿Cree que hay un intento de proscripción política?
—Sí, creo que es una posibilidad. De todos modos, la primera certeza es el intento de domar la política. Para eso tenés que quitar del mapa política las referencias concretas. Por eso van por Cristina, que sigue siendo la dirigente que aglutina más expectativas y apoyos dentro del peronismo.
—¿Cómo analiza el juicio político que presentó la oposición contra el presidente?
—Es una aventura jurídica, que además desnaturaliza la figura del juicio político. Es la respuesta de la oposición al posicionamiento de Alberto en defensa de Cristina. La Argentina necesita avanzar hacia otro escenario de discusión política -por ejemplo, sobre cómo vamos a bajar la inflación, cómo desarrollamos sectores estratégicos y cómo nos paramos como país en un mundo en disputa- y la oposición quiere reducir todo a las cuestiones político-judiciales. No me sorprende porque históricamente intentaron hacerlo.
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—¿La Justicia logró unificar y movilizar a un peronismo que venía muy encerrado en la interna?
—Hay que ser justos: no es la Justicia, sino un sector que claramente tiene terminales políticas vinculadas a Mauricio Macri. Son los que jugaban al fútbol en su quinta o pasaban por Olivos y tienen relaciones con los actores económicos. Ese sector de la Justicia ha avanzado claramente contra el peronismo. Como no pudieron lograr entre 2016 y 2019 que el peronismo avanzara hacia su desintegración ahora van por un proceso de acorralamiento y retroceso. El mensaje es: “Si podemos contra Cristina podemos con todos ustedes”. El peronismo reacciona como un método de preservarse y se aglutina en defensa de las cosas en que creemos. Tenemos que hacer una distinción: jamás vamos a aglutinarnos para defender un indulto, que un dirigente zafe entre gallos y medianoche. Nosotros queremos que la Justicia actúe, pero que actúe bien. Esto hay que marcarlo porque sino parecería que el peronismo se junta alrededor de la defensa corporativa de algunos de sus dirigentes y no es así.
—Un segmento del electorado del Frente de Todos está muy movilizado por la situación de Cristina, ¿cuál es el mensaje hacia las personas que votaron al peronismo y están decepcionados o enojados con la gestión del gobierno?
—El mensaje es que debemos mejorar notablemente sus condiciones de vida. Cómo no te vas a desilusionar si la inflación te come el bolsillo, si perdiste algún ser querido en la pandemia. Cuando construimos un frente para frenar las políticas de ajuste de Macri generamos una épica sobre la idea de que volvíamos para vivir mejor y algunos sectores se recuperaron pero otros no. Tenemos que mejorar la gestión, la gente nos votó para tomar decisiones que mejoren su calidad de vida y no lo estamos logrando. Debemos mejorar el presente para construir la idea de futuro. El peronismo no tiene el poder corporativo de algunos sectores, ni los poderes concentrados de la economía, ni el Poder Judicial, debemos transformar desde la gestión, la política y la calle. Si logramos reducir la inflación tenemos competitividad para el año que viene.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
—Lo paso a la provincia: ¿cómo define la gestión de Omar Perotti?
—Es una gestión con claroscuros, como todas las gestiones. Ha dado respuestas positivas y contundentes en la pandemia. También ha tenido muy buenas políticas productivas, Santa Fe se ha recuperado con políticas activas nacionales y provinciales: lidera los indicadores macroeconómicos, de crecimiento industrial y exportaciones. En una coyuntura muy difícil el gobierno ha tenido muy buenas políticas contracíclicas, como Billetera Santa Fe, y políticas que reivindican luchas históricas, como el boleto educativo gratuito. Después, creo que tiene algunas deudas.
—¿Cuáles?
—La principal es la seguridad. Heredamos una crisis muy profunda en esta materia y no sólo la mantuvimos sino que la profundizamos. No es que la crisis que vive la provincia sea estricta responsabilidad del gobernador, como plantea la oposición, pero hemos retrocedido. Pasamos de una conducción estrictamente política a un cogobierno entre civiles y policías y hoy le entregamos el ministerio de Seguridad a un sector de la policía, es un error. Además, es un gobierno al que le falta generar más empatía con algunos sectores, fundamentalmente con los laburantes: no te sirve sanear la provincia económica y financieramente si la distribución del ingreso no es correcta, si te peleás con los docentes, los trabajadores de la salud y del Estado. Por otro lado, al gobierno le falta generar condiciones para discutir la Santa Fe que viene en los próximos diez o veinte años. Son temas de los que todavía se habla muy poco en la provincia: ambiente, un gobierno estrictamente paritario, el desarrollo de las industrias startup, las fuentes energéticas alternativas, una distribución correcta de la tierra para producir, la hidrovía. Todas estas cosas tienen que estar presentes en la próxima gestión.
“La gestión de Perotti tiene claroscuros. Ha dado respuestas positivas productivas y en la pandemia, pero profundizamos la crisis en seguridad” “La gestión de Perotti tiene claroscuros. Ha dado respuestas positivas productivas y en la pandemia, pero profundizamos la crisis en seguridad”
—¿Esta es la agenda que va a plantear en su campaña para gobernador?
—Sí, aunque el primer eje a discutir va a ser la seguridad. En primer lugar tenemos que generar un acuerdo político entre todas las fuerzas de la democracia santafesina, entre los poderes del Estado y convocar a la ciudadanía a ser parte de la solución. En segundo lugar, tenemos que rediscutir la organización de las propias fuerzas de seguridad. Tenemos que pensar en fórmulas distintas, por ejemplo, policías de prevención municipal para Rosario y Santa Fe, probablemente desarmadas, pero que estén apostadas en las calles y coordinadas con la fuerza provincial. Hay que dar herramientas concretas para que aparezcan las soluciones locales. Valoro lo que está haciendo Javkin pero no es suficiente, es más un gesto declamativo que una solución concreta. En tercer lugar, reorganicemos la policía que tenemos: no vamos a cambiar 25 mil mujeres y hombres, pero podríamos pasar el área de investigaciones directamente al MPA y tener una fuerza estrictamente abocada a la prevención del delito. También podríamos discutir si no conviene que la guardia rural Los Pumas, que custodia bienes jurídicos más asociados al ambiente o el abigeato pase directamente al ministerio de Ambiente. Por último, la Justicia federal tiene que involucrarse de otra manera. Sin esperar a la ley que crea más juzgados y fiscalías hay que sentarse con el procurador para pedir una modificación administrativa y que se cree una fiscalía de narcocriminalidad que intervenga en todas las causas de delitos complejos. Hoy (por el viernes) ocurrió el decomiso más grande de droga de toda la historia de la provincia y la ordenó un juez de Campana, eso no habla bien de la Justicia federal.
—¿Y cuál será su agenda fuera de la seguridad?
—Quiero que el deporte tenga un ministerio y que sea una herramienta profunda en los barrios. Además, la escuela debe recuperar su valor estratégico: hay que apostar por la doble escolaridad en todos los barrios de Rosario y Santa Fe, y que los chicos, además de practicar sus tareas habituales, también tengan herramientas para trabajar comunitariamente, como deporte, arte, cultura. También creo en la profundización de las herramientas productivas que la provincia implementó bien. Esa será nuestra síntesis de campaña, con algunos ejes transversales: la política ambiental, la cuestión de género y diversidades y la problemática de los adultos mayores, sobre todo de las personas que después de los 50 años quedan fuera del mercado laboral.
—¿El 2023 es un año para que el peronismo santafesino encare una renovación dirigencial?
—Sí, aunque nunca creí que los trasvasamientos fueran estrictamente biológicos, hay una generación de dirigentes entre 35 y 45 años (yo tengo tengo 42) y que estamos en condiciones, por la experiencia acumulada y la visión que tenemos para los próximos diez o veinte años, de discutir el poder en la provincia de Santa Fe. Necesitamos un peronismo que también aggiorne sus estructuras y su programa de gobierno. A mí no me interesa solamente cambiar las caras o renovar la dirigencia, me interesa que la política renueve la agenda. No vale de nada cambiar las caras y seguir persistiendo con algunas cosas que ya están perimidas. Desde la política tenemos que hacer alguna autocrítica, porque estamos por cumplir cuarenta años de la recuperación democrática y seguimos discutiendo sobre pobreza, sobre salud pública sí o no, si es campo o industria, cuando tienen que ir conjuntamente. Tenemos que aprovechar algunas cosas. Un ejemplo puntual: el desarrollo de la industria del cannabis, que también vamos a abordar desde la salud pública. Hace diez años era una locura; hace cinco, una promesa; hoy es una realidad.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
—Vienen teniendo conversaciones con Ciudad Futura, Carlos del Frade, sectores del socialismo reticentes al frente de frentes, ¿Apuestan a que se sumen a un espacio con el peronismo o ustedes podrían armar algo por afuera de la estructura del PJ?
—La cuestión del adentro o el afuera del PJ la tendremos que resolver más cerca del cierre de listas, también en función de lo que pase con las otras fuerzas. Lo que sí tenemos claro es que si en Santa Fe se concentra con el frente de frentes una opción del centro a la derecha las fuerzas populares tenemos la obligación de concentrar una fuerza del centro a la izquierda. Si el PJ es un obstáculo tenemos que romper ese impedimento, y eso te puede llevar a un marco de alianzas mucho más amplio que el propio Partido Justicialista. No me preocupa tanto cómo diseñamos el frente, sino cuál es el marco programático que contenemos y le ofrecemos a las santafesinos y los santafesinos. Quiero un gran acuerdo con las fuerzas populares y progresistas que entienden lo mismo que nosotros, con sus matices, sobre el valor del ambiente, del trabajo, de los jóvenes y las mujeres. Tenemos que hacer hincapié en eso y por decantación irán apareciendo los nombres propios con los que construir un frente electoral. Venimos conversando con estos actores que decís y con otros. Seguramente, en los próximos meses la situación se va a acelerar e iremos resolviendo.
—¿Habrá definiciones antes del mundial?
—Para el mundial habrá algunos movimientos, pero las definiciones vendrán más sobre fin de año y principios del año que viene. Probablemente para enero, si el calendario electoral marca el cierre para febrero.
—En la oposición están muy confiados en que de la interna del frente de frentes va a salir el nuevo gobernador, ¿el peronismo tiene chances de retener la provincia?
—Sí, un montón, siempre hay chances. Así como buscan con Cristina desmoralizar a la política también tratan de reducir las chances del peronismo para el año que viene, haciéndonos creer que estamos condenados a perder. Siempre hay posibilidades de que el peronismo resurja y gane, en la medida en que también sepamos lo que queremos expresar. Yo invito humildemente a los compañeros y compañeras a que no se resignen, que empuñen los valores y las convicciones que tenemos, que definamos qué queremos hacer y qué le queremos proponer a los santafesinos y las santafesinas. Si logramos hacer eso, y los dirigentes entendemos la situación que estamos viviendo y la respuesta que hay que darle al pueblo de Santa Fe, no me cabe la menor duda de que vamos a volver a ganar.