Un mes después de asumir como presidente nacional de la UCR, Leonel Chiarella enfrenta la primera interna. Es por quién tiene la chapa del bloque radical en la Cámara de Diputados.

Radicales de Provincias Unidas pulsean por la representación del partido. El intendente de Venado Tuerto hace equilibrio entre las tribus
Por Mariano D'Arrigo
A un mes de asumir como presidente nacional de la UCR, Leonel Chiarella enfrenta un conflicto entre distintos sectores del radicalismo por el nombre del bloque en la Cámara de Diputados.
Un mes después de asumir como presidente nacional de la UCR, Leonel Chiarella enfrenta la primera interna. Es por quién tiene la chapa del bloque radical en la Cámara de Diputados.
Los diputados radicales que integran el bloque de Provincias Unidas (PU) le enviaron a Chiarella una carta en la que piden que se los reconozca como “única representación” de la UCR en la Cámara baja.
“Solicitamos que ningún otro bloque parlamentario pueda continuar utilizando la denominación Unión Cívica Radical, en tanto dicha identificación partidaria debe estar necesariamente asociada al respeto efectivo de los valores, principios, lineamientos políticos y disposiciones orgánicas de nuestro partido”, plantearon los legisladores.
La carta lleva la firma de Mariela Coletta, Pablo Juliano, Martín Lousteau, Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán.
Son radicales que adoptaron una posición crítica respecto del gobierno de Javier Milei.
El propio Lousteau antecedió a Chiarella en el cargo y fue el abanderado —en minoría dentro del partido— de la línea dura contra la administración libertaria.
Los diputados que enviaron la carta al comité nacional de la UCR critican a sus colegas del “bloque oficial” el seguidismo con la Casa Rosada.
En particular, les reprochan que en la sesión en que se trató el presupuesto 2026 la mayoría de los integrantes de la bancada acompañaron al oficialismo en la derogación de la ley de financiamiento universitario y la emergencia en discapacidad.
En ese momento, tres votaron a favor, dos se abstuvieron y uno se pronunció en contra.
Los legisladores que integran el bloque ligado a los gobernadores de Santa Fe, Córdoba, Jujuy y Chubut plantean que ningún espacio parlamentario cuenta con más de la mitad de los diputados radicales y, por eso, nadie “puede arrogarse legítimamente la denominación partidaria por la imposición de mayorías”.
Es que, de los doce diputados con origen radical, cinco se agrupan en Provincias Unidas, seis pertenecen al bloque UCR —los mendocinos Pamela Verasay y Lisandro Nieri, los chaqueños Guillermo Agüero y Gerardo Cipollini, el correntino Diógenes González y el entrerriano Darío Schneider— y la bonaerense Karina Banfi armó un bloque unipersonal.
De hecho, en el poroteo interno Provincias Unidas podría contar seis diputados. Es que González responde al exgobernador Gustavo Valdés. El único mandatario de Provincias Unidas que resistió la ola violeta en octubre ubicó a su legislador en el bloque oficial cuando era el candidato más firme a presidir la UCR. Después cambió de opinión y Maximiliano Pullaro ocupó el vacío.
“Leo es un dirigente de consenso y prioriza la unidad del partido”, dijeron a La Capital en la UCR, en un intento de poner a Chiarella por encima de los distintos sectores.
Un dirigente radical dijo a este diario que, cuando se armó el esquema ganador en la interna de la UCR, se acordó que en algún momento se impulsara el debate —más bien simbólico— sobre el nombre del bloque.
Más allá del silencio estratégico para que el conflicto no escale, la tensión pone a Chiarella en un lugar incómodo.
El intendente de Venado Tuerto llegó al máximo cargo de conducción de la UCR impulsado por gobernadores que jugaron con el sello de Provincias Unidas —como Pullaro, Valdés, el jujeño Carlos Sadir y el hombre fuerte de esa provincia, Gerardo Morales—, pero busca hacer equilibrio entre las distintas tribus.
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En ese sentido, Chiarella mantuvo línea abierta con el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, líder de los radicales aliados a La Libertad Avanza (LLA). Después de mantenerse al margen del nuevo esquema, el sector del mandatario cuyano se integró a la conducción del partido.
Este miércoles, Chiarella encabezará una reunión de la mesa nacional de la UCR. En principio, la presentación de los diputados radicales de PU no figura en el temario.
En ese espacio Chiarella informará su plan de trabajo para el verano. En enero tiene pautadas actividades en distintos puntos del país.
Este fin de semana estará en Cruz del Eje, Córdoba, el lugar donde vivió casi toda su vida Arturo Illia. El 18 de enero se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del líder radical, derrocado por un golpe de Estado en 1966.
La gira federal de Chiarella comenzará por las provincias con gobernadores radicales y seguirá por aquellos distritos donde la UCR integra el oficialismo.
Referente de los intendentes radicales, Chiarella apuesta a mostrar una UCR pragmática y con capacidad de gestión.
En ese sentido, el presidente del comité nacional busca compatibilizar su rol partidario con su cargo como intendente de la ciudad más poblada del departamento General López.
Además de aplacar las internas, Chiarella intenta que el radicalismo tenga una posición unificada en los debates nacionales. En esa clave está trabajando con un equipo de técnicos sobre la reforma laboral, el tema que dominará la agenda legislativa a partir de febrero próximo.


