Los santafesinos serán este domingo jueces de los comicios generales más inciertos desde el regreso de la democracia a la Argentina, casi 40 años atrás, una jornada en la que indefectiblemente irrumpirá un nuevo ciclo histórico superador a cualquier resultado. A la par de enfrentar un inédito escenario de tres tercios, con posibilidades de desembocar en un balotaje en la elección a presidente y vice, también deberán renovar el Parlasur y definir quiénes ocuparán las diez bancas por la provincia en Diputados de la Nación.
Las altas chances de una segunda vuelta presidencial —prevista para el 19 de noviembre próximo—, aunque no hay que descartar una definición inmediata, fueron alimentadas por la continuidad (desde las Paso de agosto) de una escasa diferencia entre los tres principales candidatos a la Casa Rosada.
En ese lapso, una gran parte de la sociedad argentina siguió sintiéndose no escuchada. Y ahora encara una votación decisiva surcada tanto por el cansancio como por una falta de certezas abonada por mercados que elevaron al máximo su nivel de nerviosismo y una campaña que, si bien contempló dos debates obligatorios entre los cinco aspirantes, apostó exclusivamente a reforzar los sufragios seguros y hasta puso en juego los valores democráticos recuperados tras la dictadura cívico militar.
Para Sergio Massa (Unión por la Patria, UP), quien pese a portar la pesada mochila oficialista confía en entrar al balotaje y polarizar con la ultraderecha, y Patricia Bullrich (Juntos por el Cambio, JxC), forzada a recalcular una propuesta de antikirchnerismo capitalizada en mayor medida por otro rival que transita la misma vereda, Santa Fe es clave para sus chances presidenciales y, por eso, la ubicaron al tope de la agenda de prioridades.
En cambio, Javier Milei (La Libertad Avanza, LLA), luego de una victoria en las Paso que le permitió saltar la grieta, no regresó a la bota y activó el modo cuidar lo ganado e instalar la idea de que un triunfo en primera vuelta es viable, pese a que múltiples pronunciamientos en el espacio que lidera —disparados al filo de los comicios— parecieron apostar a todo lo contrario.
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Javier Milei (La Libertad Avanza).
Foto: Archivo / La Capital.
Se trata de la décima elección presidencial desde 1983 y la más baja en cantidad de postulantes: cinco, dado el piso de 1,5 por ciento de los votos que debieron cosechar en las primarias. Curiosamente, las Paso tuvieron el mayor número de precandidatos: 27.
Si bien se espera un aumento de la participación ciudadana de al menos cinco puntos respecto del 69 por ciento que fue a las urnas el 13 de agosto, como ocurrió en las generales nacionales de 2021 y 2019, el inédito contexto podría acicatear una mayor concurrencia. Por eso, la edad de los votantes que decidan participar constituirá otro factor determinante del resultado final.
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Sergio Massa (Unión por la Patria).
Foto: Archivo / La Capital.
La oferta electoral refleja a los binomios presidenciales Milei-Victoria Villarruel (LLA), Massa-Agustín Rossi (UP), Bullrich-Luis Petri (JxC), Juan Schiaretti-Florencio Randazzo (Hacemos por Nuestro País, HNP) y Myriam Bregman-Nicolás del Caño (Frente de Izquierda-Unidad, FIT-U).
Schiaretti procurará mejorar significativamente el porcentaje alcanzado en las primarias (quedó cuarto), mientras que la izquierda tratará de tonificar su rol legislativo, atenta también a una definición política en caso de que el balotaje entre en escena.
¿Segundo round?
Si en las elecciones destinadas a definir quiénes serán los sucesores de Alberto Fernández y Cristina Kirchner ninguno de los candidatos consigue el porcentaje definido por la Constitución, habrá segunda vuelta.
El balotaje se dará en caso de que ningún aspirante presidencial obtenga el 45 por ciento de los votos afirmativos válidamente emitidos. O si ningún candidato cosecha el 40% de los sufragios válidos con una diferencia de al menos diez puntos del segundo.
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Patricia Bullrich (Juntos por el Cambio).
Foto: Archivo / La Capital.
Como en todas las contiendas nacionales, se utilizará el formato de boleta papel: cada elector recibirá en mano un sobre de la autoridad de mesa e irá al cuarto oscuro. Luego ingresará una papeleta por cargo en ese sobre y lo depositará finalmente en una única urna.
Paralelamente, con la renovación legislativa de 130 de las 257 bancas de la Cámara de Diputados y de 24 de las 72 poltronas del Senado, el Congreso nacional rediseñará su mapa político, un escenario clave para la gobernabilidad de la futura administración.
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Juan Schiaretti (Hacemos por Nuestro País).
Foto: Archivo / La Capital.
También se definirá la composición del Parlasur (el Parlamento del Mercosur). En esta oportunidad, la Argentina elegirá a 19 representantes en una lista nacional cuyos votos se suman como un distrito único. Y a otros 24 por cada una de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba).
A su vez, las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Catamarca y la Capital Federal (Caba) realizarán sus elecciones a gobernador, parlamentarios locales y autoridades municipales, en paralelo a los comicios nacionales.
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Myriam Bregman (Frente de Izquierda-Unidad).
Foto: Archivo / La Capital.
En territorio santafesino son 2.816.203 las personas habilitadas para votar, lo que representa el 7,96 por ciento del padrón nacional (que totaliza 35.394.425 electores).
En rigor, son menos que los 2.818.280 santafesinos que votaron en las Paso de agosto. Es que la cifra actual surge de restar de la nómina a las personas que murieron entre una y otra cita en las urnas y agregar nuevas incorporaciones. De todos modos, es la tercera provincia en cantidad de electores, luego de Buenos Aires y Córdoba.
Frente al pronóstico de lluvias y tormentas en gran parte del país, y específicamente en Santa Fe, que podrían complicar el traslado de personas hacia los establecimientos de votación, la Secretaría Nacional Electoral dispuso un plan alternativo de cuarto oscuro en lugares donde las autoridades no estén bajo techo.
A su vez, casi 436 mil argentinos residentes en el exterior podrán votar. En los casos de Ucrania e Israel, el gobierno nacional suspendió el acto eleccionario debido a la situación imperante que los afecta.
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Por su parte, la Dirección Nacional Electoral (Dine) estimó que los primeros resultados de los comicios saldrán a la luz después de las 22.
A partir de ese momento, irán apareciendo las respuestas al gran interrogante: si el nuevo presidente se conocerá este domingo o si habrá que estirar la expectativa hasta noviembre.