El jefe del Estado, Alberto Fernández, reivindicó la figura de su ministro de Economía, Sergio Massa, quien además encabeza la fórmula presidencial de Unión por la Patria (UP), y envió un mensaje a la interna del oficialismo, tras los cuestionamientos de la vice Cristina Kirchner.
“En los momentos de tensión, Sergio estuvo a mi lado acompañándome y siempre intentó moderar”, dijo el primer mandatario al hacer referencia a las críticas de La Cámpora y a los permanentes reproches de la ex presidenta a lo largo de sus meses de gestión.
A pesar de las peleas internas del Frente de Todos (FdT), Fernández resaltó que “sería un ingrato si dijera que (Massa) no fue leal”, en tanto lanzó una sugestiva frase.
“(Juan Domingo) Perón odiaba el concepto de traición dentro del peronismo. Y creo que no hay traidores; hay gente más o menos ambiciosa, más o menos personalista, como en todas las sociedades del mundo”, opinó.
Asimismo, calificó a Cristina como “una dirigente política muy importante” y admitió que, a pesar de las diferencias, no es posible soslayar su existencia.
Además, rechazó haber gobernado “bajo su sombra” y calificó de “reprobable” pensar que la vicepresidenta orquestó su gestión.
“Una de mis luchas eternas con el peronismo es el fin del personalismo. Muchos me cuestionaron por no haber creado el albertismo, pero Perón hubo uno solo en la historia. Unico e irrepetible”, aseveró.
Y agregó: “Hay una lógica en política que dice que un hijo debe matar al padre para poder gobernar. No creo en eso, eso es parricida. Eticamente, matar al que le dio vida es reprobable. Tan reprobable como pensar que el que me dio vida maneja los hilos que me mueven”.
A tres meses de haber oficializado sus intenciones de no competir por la reelección, el presidente también reveló que no le importó conquistar un segundo mandato sino generar “un proceso político que preserve la unidad”.