El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, exhortó ayer a “quitarle dramatismo” a las
inminentes discusiones por aumentos salariales y reiteró que la Casa Rosada jamás le impuso límites
a la dirigencia sindical exigiéndole que reclame “hasta acá”, como “nadie le dijo
a los empresarios: «Ustedes no den más que esto»”.
Fernández volvió a celebrar la “actitud muy razonable” que
exhibió la dirigencia gremial en la reunión que el martes mantuvo la presidenta Cristina Fernández
con la CGT y la postura de los empresarios, que en general “acceden a un nivel de aumento que
los sindicalistas han pedido con gran racionalidad”.
“Nosotros, en verdad, ni exigimos, ni nadie nos ha dado ninguna
garantía de nada; lo que sí observamos es una dirigencia con una actitud muy razonable”,
enfatizó.
Consultado sobre si la Casa Rosada puede garantizar la “paz
social” en el marco de las inminentes discusiones salariales entre gremios y empresarios, el
funcionario llamó a desdramatizar la cuestión.
“La verdad es que yo creo que hay que quitarle dramatismo. No sé
por qué se le otorga este dramatismo si hace cuatro años se viene hablando de este modo y no ocurre
nada de lo que hablamos”, razonó.
El funcionario advirtió que “todos los meses de enero y febrero
desde hace cuatro años estamos discutiendo cómo se va a romper la paz social por las «desmedidas
ambiciones» de los sindicalistas”.
“Y desde que nosotros instalamos las paritarias, cada vez que
empieza la negociación empieza esta discusión, y la realidad es que nunca se ha verificado”,
remarcó.
Cuando se le preguntó si, a su criterio, la prensa es la responsable de
esta actitud, Fernández se apresuró a aclarar que “todos debemos reflexionar, nosotros
también. Tampoco les cargo las tintas al periodismo porque todo tiene que ver con todo”.




























