El vicepresidente Julio Cobos disfrutó ayer de una entusiasta recepción en Yapeyú, donde encabezó un acto por el natalicio de José de San Martín. La gente lo trató como si fuera una celebridad.

El vicepresidente Julio Cobos disfrutó ayer de una entusiasta recepción en Yapeyú, donde encabezó un acto por el natalicio de José de San Martín. La gente lo trató como si fuera una celebridad.
"Es la primera vez que estoy en Yapeyú y me veo obligado a agradecer la cordialidad y el afecto con el que me han recibido", dijo el mandatario durante el discurso que ofreció en la plaza de armas situada en el templete histórico que se erige sobre la casa natal del prócer y donde descansan los restos de sus padres.
Cobos había llegado a las 9.55, cuando el avión de la Fuerza Area que lo traía desde Buenos Aires aterrizó en el aeropuerto de Paso de los Libres, donde se reunió con el gobernador Arturo Colombi para partir hacia Yapeyú.
El vicepresidente fue acompañado por un modesto operativo de seguridad, sin presencia de efectivos del Ejército, Prefectura, Gendarmería y el cuerpo de Granaderos.
En la recorrida la gente lo vivó. Jóvenes, ancianos, niños, gauchos, legisladores y hasta curas párrocos, todos quisieron llevarse de Yapeyú su foto con Cobos.


