
Por Marcelo Carné
en la casa gris. Luis Contigiani, Carlos Fascendini y Miguel Lifschitz sumaron ayer a Ricardo Alfonsín a la reunión del gabinete santafesino.
Durante su breve paso por Santa Fe, Alfonsín fue invitado especialmente a la Casa Gris por el gobernador Miguel Lifschitz para participar de la reunión del gabinete ampliado.
"La gestión santafesina no sólo es reconocida por mí sino que la mejor opinión es la de la ciudadanía santafesina en general ", elogió a su anfitrión el dirigente bonaerense apenas concluida, a media tarde, la reunión de ministros, de la que también participaron el vicegobernador Carlos Fascendini; el diputado provincial Jorge Henn y el concejal de esa ciudad Leonardo Simoniello.
"Con el gobernador hablamos de la situación de la provincia y del país, que exige actuar con mucha responsabilidad, comprendiendo que es necesario el diálogo. Aunque en la Argentina no tengan demasiada buena prensa los acuerdos sobre las políticas de Estado", resumió sobre su encuentro con Lifschitz.
Además, instó a "terminar con la grieta, con la descalificación y con el agravio entre los distintos actores políticos, porque eso tiene mucho más influencia en la resolución de los problemas de lo que supone la gente".
Sobre la desaparición de Santiago Maldonado (ver página 11), Alfonsín marcó diferencias con las posiciones más críticas al gobierno de Mauricio Macri: "Es una exageración que no le hace nada bien, incluso al esclarecimiento del caso, tildar a este gobierno de dictatorial".
No obstante, dejó en claro que "el que gobierna siempre está expuesto y debe dar explicaciones a las demandas de la sociedad, incluso cuando haya actitudes que utilicen partidariamente una cuestión de esta naturaleza". Y añadió: "Pero no hay que sorprenderse porque la sociedad sabrá discernir. Las únicas víctimas son Maldonado y su familia y ojalá termine todo bien. También estoy seguro de que no hay ninguna decisión del gobierno que haya permitido que ocurriera lo que muchos sospechan".
Alfonsín también desgranó ante La Capital la situación interna del radicalismo, sobre la que planteó sus públicas discrepancias con la conducción nacional que encabeza Corral (intendente de Santa Fe).
"Con los amigos del radicalismo santafesino que resolvieron seguir integrando el Frente Progresista a partir de que el partido decretara la libertad de acción (para integrar distintas listas en este turno electoral) compartimos la preocupación de que la UCR en Cambiemos no ha cumplido con su palabra", sentenció.
Al respecto, aseveró: "Nunca vi una conducción partidaria tan alejada de las ideas que identifican al radicalismo. Sinceramente, no lo entiendo y Corral, al que le tengo aprecio y cariño personal, no me lo ha explicado. Tal vez alejar al partido de sus ideas será lo mejor para los argentinos pero, como no me lo han explicado, la verdad es que no lo entiendo".
Además, Alfonsín confesó que observa la marcha de la economía "con mucha preocupación". En ese sentido, fundamentó: "Los indicadores sociales que nos permitían decir en 2015 que la herencia era muy pesada, siguen siendo los mismos. Hablamos de los niveles de inflación, de recesión y de pobreza, que son altos".
"Habría que discutir la proporcionalidad del esfuerzo entre las fuerzas del trabajo y el capital para definir plazos y objetivos. Porque me parece que los que mejor están, no son los que mayor disposición tuvieron a hacer un esfuerzo. Y ha sido muy problemático el abuso de los que ejercen el poder dominante en relación a los precios. Tampoco cumplieron con el compromiso de no despedir trabajadores ni con la inversión que iban a hacer. Allí se debe posar la lupa la política", sentenció el dirigente.
"Tenemos que terminar con la grieta, la descalificación y el agravio entre los distintos actores políticos"




Por Tomás Barrandeguy