Policiales

"Yo soy una simple militante, los narcos son ellos y en los barrios todos lo saben"

"Niego lo que se me imputa, no tengo nada que ver con esto. Tengo problemas con la policía desde 2001 y estoy en este juicio por siete denuncias que realicé en Asuntos Internos por la...

Viernes 28 de Junio de 2013

"Niego lo que se me imputa, no tengo nada que ver con esto. Tengo problemas con la policía desde 2001 y estoy en este juicio por siete denuncias que realicé en Asuntos Internos por la connivencia de Gustavo Spoletti (entonces jefe de la ex Drogas Peligrosas de Rosario) con narcos de Villa Gobernador Gálvez. Prometieron vengarse de mí y acá estoy. Me persiguen por eso y por mi militancia barrial". Así se expresó ayer Norma Acosta ante el Tribunal Oral Federal que la juzga junto a otras ocho personas por integrar una organización narco. La mujer repitió las acusaciones que hasta ayer había sostenido frente a los medios de comunicación tras la muerte de su ex marido, Miguel Angel Japo Saboldi, uno de los tres presos muertos en el incendio intencional de la alcaidía ocurrido el 12 de abril.

Acosta fue la única de los nueve imputados que declaró en la primera jornada del juicio oral contra una organización acusada de elaborar y vender droga desbaratada en junio de 2009. Además de cargar contra varios uniformados de la ex Drogas Peligrosas, aseguró que la sustancia hallada en el auto en el que circulaba cuando fue detenida fue plantada. Y pidió un careo con cinco policías (ver aparte), entre ellos Spoletti, por lo cual el tribunal resolvió citar como testigos a éste y a otro efectivo de Asuntos Internos, Diego Santamaría. Así, se sumarán dos testimoniales más a las 105 previstas para esta causa que se extenderá entre tres semanas y un mes.

Entre las novedades de la primera jornada del juicio ante el Tribunal Federal Oral Nº 2 que preside Jorge Venegas Echagüe, a quien acompañan Santiago Harte y Beatriz Barabani sobresalió un pedido de la defensora oficial Matilde Bruera para que se mejoren las condiciones de detención de Gregorio Caminos, el único de los imputados que llegó preso al juicio ya que está cumpliendo una condena de 13 años como partícipe de un homicidio y además se evadió de un penal mientras estaba preso por esta causa.

La pesquisa. El debate iniciado ayer es el corolario de una investigación que originó más de 20 allanamientos y varias detenciones en junio de 2009. Cuatro años después, siete personas llegaron a juicio acusadas de comandar una organización comandada por Arturo Carau Quevedo, quien estuvo imputado pero fue asesinado en octubre pasado. Ellas son, además de Acosta, su suegra Elba Cuello (madre de Japo Saboldi), Ariel Mario Maidana, Analía Natalia Albornoz, José Rodríguez y Juan Carlos Borini. En tanto, otros dos presuntos integrantes se mantienen prófugos: Omar Saboldi y María Isabel Albornoz.

Por su parte, a Caminos (primo del ex líder de la barra brava de Newell's, Roberto Pimpi Caminos) le imputan ser colaborador de la organización, al igual que a José Javier Rodríguez. Mientras que Vilma Quiroga llega acusada por tenencia ilegítima de dos DNI que le incautaron en un allanamiento realizado en el marco de la investigación. Al respecto, el tribunal rechazó ayer un pedido de la defensa de la mujer para que se la aparte de la causa ya que el delito imputado no tiene nada que ver con el narcotráfico.

Acusación. Luego de varias horas leyendo el acta de elevación a juicio, por la tarde el tribunal convocó a Acosta para ser indagada. La mujer de 36 años, que no tiene antecedentes penales, sostuvo ser viuda y "desocupada, por el momento". Acto seguido relató su versión de los hechos y se remontó a 2008, cuando dijo haber denunciado por primera vez al comisario Gustavo Spoletti.

"Mataron a un chico en un barrio donde yo trabajaba como militante barrial y al día siguiente apareció Spoletti comiendo un asado en un quiosco de drogas de la zona", dijo Acosta, a quien la situación le pareció "una burla" y por eso lo denunció en Asuntos Internos, donde realizó siete presentaciones que "desaparecieron o escondieron".

La mujer atribuyó a esas denuncias el ser perseguida por "una banda de policías que vende drogas", en la que mencionó a Spoletti y otros uniformados con quienes también pidió un careo: Néstor Beto Fernández, procesado por la causa Tognoli; Cristian Fernández, quien participó del procedimiento en el que la detuvieron por esta causa; Diego Santamaría, de Asuntos Internos; y el cabo Fabio Ces.

"En la primera denuncia dije cómo Alejandro Agustín Varela repartía cocaína en un móvil policial en un barrio donde yo trabajaba como militante. Spoletti lo tapaba y prometieron vengarse de mí. Y aquí estoy", relató la mujer.

Daniela. Al ser interrogada por la fiscal Adriana Saccone, Norma Acosta respondió sobre sus vínculos con otros de los imputados. Y también se refirió a las escuchas telefónicas que la involucran en el caso. "No soy yo —afirmó—. A mí nadie me dice Norma. Desde chiquita me dicen Daniela, que es el nombre que mi abuela quería que yo tuviera".

Al ser consultada sobre su detención afirmó que los policías que pararon el vehículo en el que ella iba con su ex suegra y su amigo Maidana le plantaron una mochila con sustancias. "Lo vio mi sobrino que entonces tenía 12 años y también estaba en el auto, con mi bebé de un año y medio. Entonces llamaron a los testigos y les dijeron «miren lo que sacamos del auto». Después se llevaban presos a Ariel y a la abuela de mis hijos pero a mí no. Hasta que alguien hablo por teléfono y le dijeron «traémela». Era Spoletti".

La mujer contó que una vez detenida fue maltratada por algunos policías. "Beto Fernández me trató de prostituta y me dijo que si no lo hubiera denunciado no estaría ahí. Me dijeron hasta zurda de eme... por mi condición de militante política. Entonces la fiscal le preguntó por qué no formuló esas acusaciones durante la instrucción del caso. "Me callé porque Spoletti me dijo que no iba a salir de la alcaidía. Sufrí amenazas hasta que estuve presa, me metieron en esta causa", dijo llorando.

Golpeador. Otra revelación inesperada de Acosta fue respecto de Carau Quevedo, quien era pareja de la imputada Elba Cuello, su ex suegra. De él Norma dijo que era un golpeador. "La noche anterior a las detenciones Mario Franco (ex titular de Asuntos Internos) me preguntó por Quevedo. Le di la dirección. Yo colaboré para que fuera preso y después me detuvieron a mí. Esto es un vuelto. Yo denunciaba pero el director de Asuntos Internos lo llamaba a Spoletti y le avisaba. Fueron a mi casa para que la terminara. Lo denuncié hasta a (el detenido ex jefe de policía de Santa Fe y entonces titular de la ex Drogas Peligrosas en 2009, Hugo) Tognoli, pero nunca me escucharon".

En este contexto, y tras responder sobre los domicilios allanados, así como autos y celulares incautados, Acosta dijo que "los mismos policías que me metieron en esta causa están involucrados en el asesinato" de Saboldi. "Los narcos son ellos, todos lo saben en los barrios. Soy una simple militante, nunca me drogué. Siempre defendí a los pibes. No me importa cómo salga en este juicio, si me condenan o no. Yo sé que no miento, digo la verdad".

 

Confiable. Tras el interrogatorio de la fiscal, el juez Venegas Echagüe le realizó algunas preguntas a Acosta. Quiso saber si había realizado alguna denuncia en un juzgado y por qué había acudido a Asuntos Internos.

"En 2001 tuve un problema con la policía y Mario Franco me ayudó mucho en ese entonces, me resultó confiable", sostuvo Acosta, y agregó: Por eso acudí a él para denunciar a Spoletti. Incluso me mostraron filmaciones de Varela vendiendo la droga de Spoletti", sostuvo.

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