Policiales

"Yo ordené investigar a Ascaíni y Orozco, todo esto no tiene lógica"

El ex titular de la fuerza santafesina imploró que le muestren pruebas del delito que le atribuyen. "Soy inocente. Le debo una respuesta a mi familia"

Martes 19 de Diciembre de 2017

El ex jefe de la policía de Santa Fe, Hugo Damián Tognoli, realizó ayer una extensa y puntillosa defensa de su desempeño durante la ampliación de su declaración indagatoria en el marco del juicio oral y público que afronta —junto a otras 25 personas— acusado de integrar una "empresa criminal conjunta" para brindar protección a dos personas acusadas de narcotraficantes. Según la investigación, Tognoli facilitó su clave de acceso del registro de la Propiedad Automotor a subalternos de la comisaría de Villa Cañás, lo cual permitió alertar a Carlos Andrés Ascaíni y Aldo "Totola" Orozco, otros de los principales imputados, sobre una pesquisa que había encabezado la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) por tráfico de estupefacientes.

Durante casi tres horas casi sin interrupciones de un relato sólido y con muestras de conocer al dedillo cada foja del voluminoso expediente, el ex jefe de policía de Santa Fe durante el gobierno de Antonio Bonfatti puso el acento en contradicciones de la instrucción de la causa. Casi como un experto se explayó sobre los detalles del procedimiento administrativo que debe seguir la policía a la hora de tramitar la famosa clave personal que se les asigna para averiguar datos de vehículos que pudieran estar sospechados en algún delito.

Ante las jueces Beatriz Caballero de Barabani, Omar Digerónimo y Ricardo Moisés Vázquez, argumentó con citas al propio reglamento del Registro Automotor que nunca tuvo acceso a una clave, las cuales entregaba a sus subalternos, que eran "personalísimas" y estaban asignadas en sobre cerrado con nombre y apellido.

En ese sentido, pidió que se investigue por falso testimonio a Jorge Likerman, responsable del Departamento de Servicios Informáticos de la Dirección Nacional del Registro de la Propiedad Automotor, que al declarar en el juicio dijo que Tognioli tenía acceso a una clave.

Tampoco ahorró críticas al desempeño de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que se encargó como fuerza preventora de investigar el caso por el que está acusado. Se despegó del coimputado Néstor Fernández, por entonces jefe de la brigada de Drogas de la Unidad Regional VIII y a quien según la imputación le facilitó la clave para alertar a Ascaíni. Y echó un manto de duda sobre el rol que desempeñó el personal de la comisaría de Villa Cañás respecto a la persecución del narcotráfico en esa localidad del sur santafesino.

Inconsistencias

"No existe lógica posible que permita imputarme la figura de partícipe de comercio de estupefacientes, cuando no existe material estupefaciente incautado. No obstante, debo destacar que desde que me enteré de la existencia física de Ascaíni, siempre lo mandé investigar, aún después de haber dejado de ser el director de Drogas Peligrosas. Así lo declararon los comisarios Cristian Sola (ex jefe de policía) y Daniel Herrera, quienes manifestaron que el día de asumir les di entre otros nombres los de Ascaíni y Orozco para que los investigaran. También el comisario Alejandro Druetta (ex jefe de Drogas Peligrosas de Venado Tuerto) testificó que lo cité a mi despacho y le ordené que los investigara", marcó la cancha Tognioli antes de despacharse con un repaso meticuloso de la causa.

"Este hecho que debiera ser interpretado a favor de quien les habla —le indicó al Tribunal irónicamente— es utilizado en contra, ignorándose lo declarado por esos funcionarios". Y dejó una serie de extensas argumentaciones repletas de datos sobre cada actor del caso y circunstancia que lo depositó en el banquillo de los acusados. Aquí se consignan sus principales dichos:

•"Las clave que el Registro otorgaba a los usuarios venían con nombre y apellido y en sobre cerrado. Y eran entregadas a los mismos mediante actas y en sobre, haciéndole saber que la clave como la información obtenida era den carácter reservado, siendo responsables por el uso indebido y la divulgación de la información obtenida, tal como lo establecen las disposiciones. Servía para activar el sistema y obligaba a cambiar la clave, tal como lo declaró Likerman. No servía para realizar consultas y la debía cambiar sí o sí, esto demuestra que la clave o contraseña era personalísima, porque la nueva que debía ingresar era de su exclusivo conocimiento".

• "Con el criterio que se utiliza en mi contra: si un empleado policial comete un hecho con un arma reglamentaria, ¿lo hacemos responsable al jefe? ¿Si se le entrega un auto y choca lo mismo? Me parece una barbaridad. Yo no tenía asignada ninguna clave o programa que me permitiese ingresar al sistema, como tampoco nunca fui notificado de un elemento que me permitiese hacerlo. Tal como lo declara Likerman y lo reconoce y expresa el propio juez Vera Barros".

• "En el hipotético caso de que hubiese tenido la herramienta, el hecho de constatar la patente de un vehículo no identificado que a la postre resultó ser un vehículo oficial, no es indicio ni de comisión de delito ni de falta alguna: chequear una patente no es delito, es parte del trabajo policial".

El uso de la clave

• "Las consultas fueron realizadas el 9 y 14 de abril sobre el dominio CCN 653, que se encuentra a nombre de un particular, y no de la PSA. Resulta imposible saber en una consulta del registro quién se moviliza en el vehículo. Por eso cualquier imputación carece de fundamentación. Pero siguiendo ese criterio, no presté conformidad ni la realicé, tampoco tomé conocimiento de que se había chequeado el vehículo de la PSA y tampoco de lo que Fernández hacía con la clave que le había sido otorgada. De lo contrario hubiese tomado las medidas del caso. Tampoco me fue informada por el jefe de operaciones o el subdirector".

• "No se encuentra probado en ninguna parte del expediente que Fernández, por haberse utilizado su clave, le haya dado aviso a Ascaini de que el vehículo que lo seguía era de la PSA. No hay en el expediente escuchas, mensaje de texto, filmación o foto que acredite tal extremo. Ni siquiera que Fernández haya tenido contacto con Ascani".

• "La forma de trabajo que se me exige a mí no era realizada por ninguna de las fuerzas, toda vez que el contralor se efectúa a través de la secuencia horaria. A mí lo único que me podían entregar los usuarios es un listado cuyo único atributo que figura es fecha, hora y dominio. Yo no podía ver la titularidad ni de qué vehículo se trataba".

• "Me he pasado noches enteras pensando cómo hubiera podido hacer para determinar por qué causa un usuario realiza una consulta. Quisiera saber, ya que se me acusa, cómo tendría que haber hecho. Le debo una respuesta a mi familia: mis hijos se atrasaron en la facultad, mi señora tiene problemas psiquiátricos, angustias, tuvo que ser hospitalizada, está depresiva y todos sabemos lo que es. Vivo pensando cuándo se me va a suicidar".

   • "Los movimientos de la PSA no eran para nada inadvertidos, todo lo contrario, llamaban la atención. Los mandaban a espiar y tocaban timbre. Para sacar una foto se paraban enfrente de la casa de Ascaíni. Fue el personal de la comisaría que, ante los reclamos de Ascaíni, salió a interceptar el vehículo que lo seguía y los ocupantes dijeron que eran de la PSA, mostraron tarjeta verde y todo. E indicaron que estaban haciendo una investigación. De ese modo se comprobó, no por la consulta de Fernández al Registro".
   • "El que tenía conocimiento de esta situación era el personal de la comisaría de Villa Cañás, a lo que debe sumarse que a partir del 20 de abril de 2010 comenzó a trabajar en la seccional el cuñado (del propio Ascaíni). Fue el propio comisario Daniel Bertrán (el jefe de esa seccional) el que lo dijo, según declaró. A eso se suma el secuestro de un anónimo donde decía que Ascaíni era el narco de la zona. Bertrán supuestamente tenía conocimiento de la actividad de Ascaíni desde el 2009. ¿Nunca hizo una denuncia, nunca dio cuenta a sus superiores o a la Justicia? Y supuestamente dijo que colaboraba con otra fuerza, la PSA creo".
Villa Cañás y PSA
   • "Está por demás de claro que si Ascaini se encontraba realizando alguna actividad ilegal, quien le brindaba protección era la misma comisaría de Villa Cañas y no el personal de Drogas. ¿Qué responsabilidad le cabría al comisario Bertrán?
   • "Nunca se investigó que entre los contactos del teléfono de Ascaíni figuraba el teléfono del jefe de la PSA, Fernando Telpuk. Nunca nadie averiguó esta relación. Si el contacto era Tognoli eso era un escándalo y la principal prueba en mi contra", recriminó Tognoli, y exhibió a las partes documental que avala esa situación. El tribunal autorizó que se incorpore como prueba.
   • "No lo conozco a Ascaíni. Lo conocí en el marco de este juicio. No existe una prueba directa de que yo haya tenido relación con él. No existe llamado telefónico, mensaje de texto, fotografía, filmación. A Quintana lo conocí cuando quedó detenido en octubre de 2012. Y con Fernández sólo existió una relación de superior a subalterno".
   • "Cuando asumí les di los nombres de Orozco y Ascaíni al jefe Cristian Sola y a Alejandro Druetta para que lo investigaran. Cuando los detuvieron me hubiesen invocado, ya que se decía que yo les brindaba protección, o me hubiesen tenido agendado, pero no dijeron nada porque nunca hubo un acuerdo con ellos".

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