“Vi todo”. “Se la pusieron”. “Hay que prepararse”. Esos son solo algunos de los nuevos mensajes que incriminan a los policías que participaron con distintos roles en el crimen y posterior encubrimiento de Lucas González, el pibe de 17 años que jugaba en las inferiores de Barracas Central y que el pasado 17 de noviembre, cuando volvía a su casa junto a tres compañeros en un auto, fueron emboscados por policías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que terminaron con su vida.
Varios mensajes extraídos de teléfonos policiales, que dicen “lo que hicieron los polis no tiene nombre”, “encima le ponen una pistola de juguete”, “vi todo” y “hay que preparase” fueron sumados como prueba del encubrimiento que policías porteños montaron en la escena donde fue asesinado Lucas por tres efectivos en el barrio de Barracas.
Así lo dejó asentado en su resolución el juez de Instrucción Martín Del Viso, quien ayer procesó con prisión preventiva a otros siete acusados, entre ellos al máximo jefe policial de la zona donde ocurrió el hecho, sumando así 16 los efectivos que con distintos roles quedaron directamente involucrados en el homicidio.
En tanto, fuentes judiciales informaron que también surgió en las últimas horas información sobre que uno de los nuevos procesados, el subcomisario Ramón Chocobar, está a punto de ser juzgado por un Tribunal Oral Federal porteño en el marco de otra causa por el delito de “falsificación de documento público”.
>> Leer más: Lucas González, víctima del "gatillo fácil" de la policía porteña
En un fallo de 186 páginas, el juez Del Viso analizó toda la prueba producida a lo largo del mes y medio de instrucción por parte del fiscal Leonel Gómez Barbella, y en el marco de la cual hay tres policías procesados con prisión preventiva por el homicidio agravado de Lucas y la tentativa de homicidio agravado de los tres amigos que lo acompañaban, y otros 13 por el encubrimiento agravado de esos hechos.
Y fue en ese análisis en el que incorporaron como prueba nuevos mensajes extraídos de los teléfonos de los policías acusados que constan en un informe realizado a pedido de la fiscalía por personal de la Dirección General de Investigaciones de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip). Para el magistrado, ese informe “contiene material que ha venido a confirmar todas las sospechas que se pusieron de manifiesto”
lucas-gonzalez-jugador-barracasjpg.jpg
“A modo de ejemplo, del teléfono secuestrado al oficial principal Héctor Cuevas (uno de los primeros procesados), se extrajeron entre otras cosas mensajes que envió el 18 de noviembre a las 18.32 al decir «lo que hicieron los polis no tiene nombre», «unos dementes», «encima le ponen una pistola de juguete», «déjate de joder» y «yo fui el primero en llegar», «y vi todo lo que hicieron»”, transcribió Del Viso.
Y continuó: “Y el mismo día del hecho, a las 20.52 también escribió a requerimiento de su interlocutora que le preguntó si «tenía una réplica como decía el poli??», que «se la pusieron»”.
>> Leer más: Indagan a tres policías por el crimen de Lucas González
Voceros de la pesquisa consultados sobre ese informe dijeron que fue Cuevas quien respondió “se la pusieron” al ser preguntado por la persona con quien se mensajeaba sobre el arma de juguete hallada en el auto en el que iban los cuatro adolescentes atacados por la policía, y que desde el inicio el Ministerio Público sostuvo que había sido “plantada” para sostener la falsa versión de un enfrentamiento.
También el juez se refirió a un intercambio de mensajes entre el procesado subcomisario Roberto Inca y una policía que le informó acerca de la muerte de Lucas en el hospital El Cruce de Florencio Valera el 18 de diciembre. De acuerdo a ese intercambio, iniciado a las 17.42 de aquel día, Inca puso un emoji que “parecería ser una calavera” cuando la persona que le escribió le dijo que el adolescente había fallecido, tras lo cual agregó: “Entonces hay que prepararse”.
El juez hizo además especial hincapié a una comunicación que involucra al comisario Rodolfo Ozán y a otro de los procesados, el comisario Fabián Du Santos, en la que se refieren al accionar de los policías de la brigada como “un mocazo” y en la que se dice que “busquen lo tenga que buscar para justificar esto”.
>> Leer más: Detienen a otros cinco policías por el encubrimiento del crimen de Lucas González
“No se puede dejar pasar el tenor de la conversación, pues no solo se aparta absolutamente de las misiones y funciones que debe cumplir todo policía sino que denota un desprecio por la vida ajena evidente e intolerable. Es que en lugar de ocuparse de una persona herida de bala y de velar por la legalidad del procedimiento posterior a la balacera prefirieron centrar su actividad en «emprolijar [la] cagada», lo que se debe articular entonces con la instrucción que dio de que nadie filmara o tomara fotos”, destacó el juez en el fallo.
Y al analizar el accionar policial desplegado en la escena del hecho, y referirse puntualmente a los últimos siete procesados (el comisario inspector Daniel Santana, el comisario Rodolfo Ozán, el subcomisario Ramón Chocobar y los oficiales Sebastián Baidon, Jonathan Alexis Martínez, Ángel Darío Arévalos y Daniel Rubén Espinosa) escribió: “Parece claro que desde el primer momento los agentes pudieron y debieron percibir que se intentaba dar ropaje de legalidad a un procedimiento que a todas luces no lo era”.
“Es que, por imperio del sentido común, era evidente que los integrantes de la brigada habían transmitido una noticia falsa para revertir los roles que ocuparon las personas en el suceso”, continuó el fiscal al concluir que “queda claro que la trama tendiente a disimular los episodios se urdió desde su propio inicio”.
El homicidio
El asesinato de Lucas ocurrió a las 9.30 del 17 de noviembre cuando el joven de 17 años y tres amigos de su misma edad salieron de entrenar del club Barracas Central a bordo del Volkswagen Suran del padre de uno de ellos y fueron interceptados por un Nissan Tiida de la Brigada de Investigaciones de la Policía de la Ciudad sin patente ni signos de ser policial del cual bajaron tres efectivos armados y sin identificar.
>> Leer más: "Decían que nos tenían que dar un tiro en la cabeza a cada uno": la escalofriante revelación del amigo del jugador asesinado por la policía
De acuerdo con las pruebas recabadas, los adolescentes creyeron que eran ladrones que iban a robarles, por lo que huyeron del lugar, momento en que los policías les dispararon desde distintos ángulos. Al menos cinco tiros dieron en el auto y uno de ellos impactó en la cabeza de Lucas, quien horas más tarde murió.
Por el homicidio ya habían sido procesados con prisión preventiva los policías de la Ciudad de Buenos Aires Juan José Nieva, Fabián López y Gabriel Issasi. Mientras que por el encubrimiento ya estaban también con prisión preventiva los comisarios Juan Romero y Fabián Du Santos, el subcomisario Roberto Inca, el inspector Héctor Cuevas y las oficiales Micaela Fariña y Lorena Miño.