Buenos Aires.— Los investigadores del crimen de los empresarios Sebastián
Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cadáveres masacrados a tiros aparecieron el miércoles
en un zanjón de General Rodríguez, avanzaron ayer sobre la hipótesis de una posible venganza en el
submundo del tráfico de drogas y medicamentos. En tanto, las autopsias realizadas a los cadáveres
confirmaron que las víctimas fueron ejecutadas en el lugar donde aparecieron, desde corta distancia
y con 16 balazos, varios de ellos calibre 40.
La teoría sobre la venganza mafiosa se reforzó precisamente a partir del
hallazgo en el lugar de los homicidios de vainas calibre 40, correspondiente a un arma cuyo uso no
es frecuente en el país y para la cual se requiere mucha pericia, por lo que los investigadores
entienden que fue un trabajo realizado por "profesionales" del crimen.
La misma arma. En ese sentido, los fiscales Ariel Apolo y Diego Grau, que
investigan los asesinatos de dos ciudadanos colombianos en el estacionamiento del Shopping
Unicenter de Martínez, el 24 de julio y también con un arma calibre 40, encomendaron a la policía
cotejar las balas con las usadas para matar a Forza, Ferrón y Bina.
Asimismo, los detectives tratan de determinar si desde el teléfono de una de las
víctimas de General Rodríguez se habrían comunicado con Julián Andrés Jiménez Jaramillo, el único
colombiano sobreviviente de ese ataque en el Unicenter donde murieron sus compatriotas Héctor
Edilson Duque Ceballos —con pedido de captura de su país por narcotraficante— y Jorge
Quintero Gartner.
Cartel mexicano.Otra hipótesis está orientada a la supuesta conexión de Forza
—dueño de una droguería— con la causa que investiga una red de narcos mexicanos
instalada en el país, según surge de una tarea de inteligencia de Gendarmería.
En ese orden, los investigadores buscan conexiones con la banda desbaratada el
18 de julio último en una quinta de Ingeniero Maschwitz en la que fueron detenidos nueve
extranjeros. Allí la policía descubrió un inmenso laboratorio de drogas sintéticas y ahora se
investiga si alguna de las víctimas proveía o tenía relación con esa banda.
Los investigadores saben que el mercado de las drogas se mueve en torno a las
denominadas "sustancias de corte" utilizadas para fabricar esos estupefacientes, entre las que la
efedrina es una de las principales y Forza podría habérsela provisto a los mexicanos.
También surgieron en las últimas horas especulaciones sobre otras posibles
actividades de las víctimas y los detectives no descartan ahondar la pesquisa en torno a un posible
tráfico de medicamentos oncológicos
En cuanto a la hipótesis de los precursores químicos, la investigación parece
orientarse a las actividades comerciales y las conformaciones societarias de las empresas a las que
estaban vinculados los asesinados: Forza y Ferrón en el rubro farmacéutico y Bina en publicidad. En
ese orden, las fuentes no descartaron pedir información a la Inspección General de Justicia y a
otros organismos para establecer sus operaciones y si son empresas reales o ficticias.
Crimen mafioso.En tanto, el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli,
remarcó tras reunirse con el gobernador Daniel Scioli que el triple crimen "tiene ribetes de
ejecución mafiosa" y que hay "varios datos que ya hemos unidos y que no se pueden ventilar
públicamente", aunque sugirió que se trata de una cuestión ligada a la comercialización de
drogas.
En ese sentido, el funcionario dijo que en los últimos tiempos "en otros países
se desmantelaron determinadas organizaciones que eligen el narcotráfico como modo de vida y que tal
vez hayan visto en Argentina un destino promisorio".
Las autopsias. Según los resultados preliminares de las autopsias conocidos
ayer, Forza recibió siete disparos y un fuerte golpe en la nuca; Ferrón presentaba cinco balazos y
una lesión en la boca; y Bina cuatro tiros en el pecho y la cabeza.
El informe de los forenses indicó que al ser ejecutadas, "las víctimas estaban
de rodillas y los tiradores a sus espaldas" y que "los disparos fueron efectuados de izquierda a
derecha". También confirmaron que "las muertes datan de 48 horas antes del hallazgo" en el zanjón
hasta donde fueron obligados a caminar antes de ser muertos.
El informe sugiere además que a las víctimas les colocaron precintos en las
manos para inmovilizarlos, pero luego de asesinarlos se los quitaron. En el lugar se hallaron cinco
vainas 9 milímetros y siete de calibre 40.
Las fuentes del caso dijeron que el hecho de que Forza —dueño de una
droguería en convocatoria de acreedores— haya sido quien recibió la mayor cantidad de
disparos "es algo que demuestra que tenían mayor animosidad hacia él".
Los pasos finales.En tanto, la policía y la Justicia siguen buceando sobre los
últimos movimientos de las víctimas y para eso analizaban filmaciones de un hipermercado de Quilmes
en el cual Ferrón dijo que tenía una reunión el jueves 7 de agosto, día en que desapareció, y de
las autopistas Panamericana, que habitualmente tomaba Forza, y del Oeste, por donde habrían sido
llevados antes de ser ejecutados. "No se trata de investigar a la víctima, pero sí de determinar
los móviles del crimen", relataron las fuentes. (DyN/Télam)