Va a juicio por matar a la prima con alevosía
"Estamos en presencia de alguien que, actuando sobre seguro con un palo de considerable tamaño,
golpeó en reiteradas oportunidades en la cabeza a una persona de rodillas y en un evidente estado
de indefensión". En esos términos se refirió el juez de Instrucción de Reconquista, Virgilio Palud,
al dictar el procesamiento por homicidio calificado por alevosía contra un muchacho que mató a su
prima menor de edad en un presunto y finalmente trunco pacto suicida.
26 de agosto 2009 · 01:00hs
"Estamos en presencia de alguien que, actuando sobre seguro con un palo de
considerable tamaño, golpeó en reiteradas oportunidades en la cabeza a una persona de rodillas y en
un evidente estado de indefensión". En esos términos se refirió el juez de Instrucción de
Reconquista, Virgilio Palud, al dictar el procesamiento por homicidio calificado por alevosía
contra un muchacho que mató a su prima menor de edad en un presunto y finalmente trunco pacto
suicida.
El asesinato ocurrió la tarde del 20 de julio en la localidad de Romang, a unos
420 kilómetros al norte de Rosario, en el departamento San Javier. Hugo Orlando Hurt, un jornalero
de 25 años, fue procesado por un delito que recibe como castigo prisión perpetua. El juicio oral y
público se realizará en la Cámara Penal de la ciudad de Vera. La víctima se llamaba María Laura
Sánchez y tenía 16 años. Los protagonistas de la historia eran primos hermanos por parte de
madres.
Relación oculta. El día del hecho, alrededor de las 16, ambos se encontraron en
el cementerio de Romang y luego de unos minutos de charla se dirigieron hacia un campo ubicado a
unos dos kilómetros y medio del casco urbano del pueblo. Hurt declaró a la policía y luego ante el
juez que con su prima habían establecido un pacto suicida porque la relación sentimental que
mantenían desde muchos años antes, no era aceptada por las familias.
Para concretar el plan, Hurt había llevado una soga, pero a último momento la
chica anunció que no podría suicidarse. Dijo que se había asustado y que temía sufrir mucho.
Entonces le habría pedido a su primo que la mate. De acuerdo a lo que pudo reconstruir la Justicia
sólo por el relato del acusado, Sánchez se puso de rodillas y el jornalero le aplicó tres golpes en
la cabeza con un pedazo de madera. La chica murió en el acto y su primo se marchó del lugar. Según
dijo al ser detenido, no pudo consumar la parte del pacto que le comprendía.
Tras asesinar a su prima, Hurt se dirigió a su casa. En el trayecto se cruzó con
un familiar al que le contó lo que había hecho: “La maté a María Laura”, dijo. Eso
terminó por llevarlo a prisión. El juez Virgilio Palud le imputó oficialmente homicidio agravado
por alevosía.
“Hurt alegó que había un pacto de muerte con su prima. Había
llevado una cuerda porque iban a ahorcarse los dos, pero manifestó que la chica no se animó a
llevarlo a cabo de esa forma por miedo a sufrir demasiado”, señaló el magistrado en la
resolución.
Indefensa. “La víctima, en un estado de indefensión absoluta, ha sido golpeada con
alevosía hasta morir. Eso pone de manifiesto que seguramente son otros los motivos que llevaron al
imputado a concretar semejante atrocidad, causas que no tienen relevancia a la hora de resolver su
situación”, agregó.
“Estamos en presencia de alguien que, actuando sobre seguro y con
un palo de considerable tamaño, golpeó en reiteradas oportunidades en la cabeza a una persona de
rodillas en un evidente estado de indefensión”, concluyó el juez de instrucción.
Claudio Villasboas, defensor de Hurt, remarcó a La Capitalque no estaba
de acuerdo con el encuadre legal de Palud, pero aclaró que no apelará el fallo. “No lo
haremos por una cuestión estratégica y para ahorrar tiempo. Demostraremos en el juicio oral que no
hubo alevosía y que se trató de un homicidio simple, por lo que vamos a pedir que sea condenado por
la mínima pena”, explicó.
Sostuvo que para que un homicidio sea agravado por alevosía “se
requiere que se haya cometido a traición o por emboscada. El imputado debe procurarse toda
circunstancia para no correr riesgos, tener a la víctima en situación de indefensión y ocultar su
intención homicida”. Para Villasboas esas condiciones no se dieron en el caso de los primos.
“La chica le pidió a mi cliente que la matara y se entregó a tal efecto”, agregó el
letrado.