La sagacidad de una anciana de 86 años permitió desnudar un nuevo intento de secuestro virtual en la ciudad. La mujer, ante la extorsión de quienes le anunciaron que tenían raptado a su hijo, optó por llamar a la policía y neutralizó el episodio.

La sagacidad de una anciana de 86 años permitió desnudar un nuevo intento de secuestro virtual en la ciudad. La mujer, ante la extorsión de quienes le anunciaron que tenían raptado a su hijo, optó por llamar a la policía y neutralizó el episodio.
Ocurrió las 8.30 del jueves cuando Bety G. comenzó a recibir en su teléfono fijo una serie de llamadas inusuales. En la primera comunicación los falsos captores se hicieron pasar por su hijo, pero como no acertaron con el nombre de pila, Bety comenzó a sospechar.En otra comunicación, de las cinco que le hicieron en diez minutos, le explicaron que su hijo estaba secuestrado y pidieron dinero para liberarlo.
Ante esto, la anciana se comunicó con el 911 y acudieron a su casa de avenida Alberdi al 600 bis uniformados del Comando Radioeléctrico. Mientras estaba la policía en la casa, los delincuentes se comunicaron nuevamente con la mujer pero los pesquisas ya habían descubierto que Mario Luis T., el hijo de la anciana, se encontraba en su trabajo y en perfecto estado de salud.
El hecho del cual estuvo cerca de ser víctima doña Bety fue uno más de los que se conocieron la última semana en Rosario.
El anterior se dio la madrugada del miércoles cuando una vecina de avenida del Rosario al 400 recibió un llamado telefónico de una persona que aseguraba haber secuestrado a su hijo. La víctima, de 72 años, se desesperó ante la hora del llamado y la noticia y los maleantes notaron su indefensión anímica. Por eso le exigieron que lleve una importante suma de dinero a un contenedor de avenida del Rosario y San Martín, a pocas cuadras de la casa, a lo que la mujer accedió.
Minutos después la mujer llamó a su otro hijo y comprobaron que el supuesto secuestrado se encontraba en perfectas condiciones y en su domicilio del centro de Rosario. Entonces llamaron a la policía para contra lo ocurrido pero cuando los agentes fueron hasta el contenedor la plata ya no estaba y nadie merodeaba por el lugar.




