Buenos Aires.— Los dos policías bonaerenses detenidos por el secuestro del
empresario Leonardo Bergara, que lleva 17 días privado de la libertad, no fueron reconocidos por un
testigo de la captura y uno de ellos pedirá hoy su libertad por considerarse ajeno al hecho. Tras
la medida, los efectivos fueron indagados ayer a la tarde en el juzgado federal de Quilmes, donde
el capitán Juan Vicente Cardozo y el teniente Víctor Ariel Vega tuvieron por primera vez la
oportunidad de dar su versión de los hechos.
Los policías fueron sometidos a dos ruedas de personas frente a un testigo
circunstancial de la captura de Bergara, quien no los reconoció. Fuentes de la causa informaron que
fue negativa la rueda de reconocimiento de Vega realizada ayer a la mañana e igual resultado tuvo
la misma diligencia practicada con el capitán Cardozo la noche del martes. El abogado de Vega, Hugo
Icazatti, aseguró que su cliente "no fue reconocido" e indicó que pedirá hoy la libertad del
oficial por que es "ajeno" a los hechos.
No obstante, está pendiente otra rueda a la que deberá presentarse la esposa de
Bergara, quien fue capturada junto a su marido y luego liberada. También se aguarda que allegados a
la víctima participen del reconocimiento de elementos secuestrados a los detenidos y en viviendas
allanadas en busca de Bergara.
El policía Vega fue detenido la madrugada del martes junto a su superior
Cardozo, jefe del Gabinete Criminalístico de Berazategui. Ambos fueron desafectados de sus cargos.
Ayer fueron trasladados desde la DDI de Quilmes al juzgado Federal de esa localidad, a cargo de
Luis Armella, donde fueron indagados en presencia de la fiscal Silvia Cavallo.
El llamado.Los arrestos se ordenaron tras detectarse que en el teléfono celular
de uno de ellos se recibió una comunicación de otro aparato, desde el cual minutos más tarde los
secuestradores realizaron un llamado extorsivo a la familia del empresario de 37 años.
Desde ese mismo celular se realizó el llamado en la que se brindó una prueba de
vida a los familiares del empresario, quien en esa comunicación comentaba el hallazgo de un galeón
español en Puerto Madero. En una declaración espontánea ante sus pares, Cardozo dijo que su
subordinado Vega era quien tenía el teléfono, por lo que también fue arrestado.
Otra versión indicó que al trascender el dato del llamado Cardozo se presentó en
la DDI de Quilmes y dijo que por medio de un informante se habría contactado con gente de la banda
que capturó a Bergara.
Al respecto el abogado de Vega dijo que su cliente "jamás" habría tenido el
celular de su superior. "Según manifestaciones de familiares directos de Vega él jamás habría
tenido contacto con ese celular. El único elemento que habría en su contra es esa llamada, que no
fue contestada", aseguró el abogado, para quien su cliente fue detenido por ser "un subordinado" de
ese capitán.
Sin embargo, fuentes judiciales aseguraron que el contacto telefónico dura 20
segundos y fue efectuado desde un aparato investigado en la causa al Nextel de uno de los policías.
Ahora se investiga si se trató de una comunicación efectiva o de un "repiqueteo" enviado desde otro
Nextel que no fue atendido.
En tanto, ayer hubo una serie de operativos simultáneos en Pilar, Luján,
Ranelagh y Villa Domínico. Bergara fue secuestrado cerca de las 9 del lunes 22 de diciembre cuando
circulaba en su camioneta 4x4 Grand Cherokee junto a su esposa, tras salir de su vivienda de
Ranelagh. La pareja fue sorprendida por al menos cuatro hombres que simulaban ser policías,
llevaban sus rostros ocultos y estaban fuertemente armados. Minutos después liberaron a la mujer y
abandonaron la camioneta en Hudson. Luego se comunicaron con Guillermo Bergara, hermano de la
víctima, a quien le exigieron medio millón de dólares de rescate, pero en sucesivas negociaciones
bajaron ese monto.
El oficial Vega también fue imputado por tenencia de marihuana, ya que al ser
detenido en una quinta que cuidaba en Ranelagh se hallaron seis kilos de droga. Fuentes de la
pesquisa creen que la marihuana provenía de un cargamento de 100 kilos secuestrado por la policía
días antes, procedimiento del que el oficial había participado. Al ser indagado, Vega admitió que
la marihuana provenía de ese cargamento y dio una explicación "poco creíble" de los motivos por los
cuales estaba en sus manos. l (Telam / DyN)