El subjefe de la Unidad Regional XI del departamento Las Colonias fue detenido
ayer junto al titular de la comisaría de la pequeña localidad de Providencia por su presunta
participación en un robo nocturno a una casa de familia de esa localidad, ocurrido en enero pasado.
La medida fue dispuesta por orden de un juez de Instrucción santafesino y provocó el
descabezamiento de la cúpula de esa Jefatura policial, que hoy será intervenida por orden del
secretario de Seguridad de la provincia, Carlos Iparraguirre.
Los jefes policiales arrestados ayer al mediodía son el comisario inspector
Sergio Mario Ramón Trod, ex subjefe de la policía departamental, y el oficial subayudante Juan
Carlos Correa, ex jefe de la comisaría de Providencia, una localidad de 900 habitantes situada a 80
kilómetros de Esperanza, capital del departamento.
Los dos oficiales quedaron incriminados porque los asaltantes, al escapar,
olvidaron una esquela donde aparecía escrito que, tras el robo, debían llamar a una persona
identificada por un sobrenombre junto al que figuraba un teléfono celular. Fuentes del caso
señalaron que tanto el apodo como el teléfono corresponden a Trod, quien estaba al frente del
departamento Las Colonias desde septiembre del año pasado.
En tanto el comisario Correa quedó involucrado porque la nota, según las
fuentes, fue escrita con su letra. El oficial había negado que se tratara de su caligrafía al ser
interrogado por efectivos de la Dirección de Asuntos Internos zona norte, que investigaron el caso.
Pero una pericia caligráfica judicial demostró lo contrario. Los dos policías quedaron arrestados a
la espera de ser indagados por el juez penal santafesino Darío Sánchez, quien interviene en
suplencia en el juzgado de Instrucción Nº 1. Una fuente judicial indicó que existen elementos para
acusarlos de haber tenido una participación en el robo en un grado a determinar.
Relevos. A raíz de la medida, Iparraguirre confirmó anoche su decisión "no sólo
de remover al subjefe de la Unidad sino de producir un recambio en la jefatura". Por tanto, el
comisario Jorge Ernesto Negri debió dar un paso al costado y en su lugar será designado esta mañana
como interventor el comisario mayor Dardo Esteban Simil. Permanecerá en Esperanza "al menos
temporariamente y mientras se sustancia la causa judicial", dijo el funcionario.
Simil venía desempeñando el cargo máximo en el departamento San Cristóbal. Su
lugar allí será ocupado por el subjefe, el comisario Inspector Carlos Traversi. Según Iparraguirre,
"en los próximos días se resolverá un reordenamiento de la regional esperancina para llevar
tranquilidad a la comunidad luego de estos hechos que han generado un proceso de gran desconfianza"
hacia la cúpula policial.
Noche de fiesta. El robo que desembocó en el arresto de los efectivos ocurrió a
mediados de enero en una vivienda particular situada a media cuadra de la comisaría de Providencia.
Según publicó entonces el diario El Colono del Oeste, es la casa de un reconocido ganadero de la
zona. Esa noche no había nadie en la casa porque la familia había sido invitada a un cumpleaños de
15.
Alrededor de las 2 de la madrugada, la nuera del propietario volvió
imprevistamente a la casa junto a una prima. Gritó al ver unas luces prendidas y entonces vio salir
corriendo a un hombre rubio, vestido de policía.
La mujer regresó asustada al club El Bochazo, donde se hacía la fiesta, y
advirtió a sus familiares. El ganadero fue hasta su casa y encontró, junto a una ventana que había
sido forzada, una barreta, un billete de 5 pesos y una nota manuscrita que decía que al terminar el
robo llamaran al celular del subjefe de Unidad. De la casa se llevaron 2 mil pesos que pertenecían
a una cooperadora escolar.
Un vasito de agua.Los vecinos enseguida sospecharon de la policía porque esa
noche habían visto llegar a tres uniformados en un Ford Falcon que no eran los empleados usuales de
la zona. El comisario no estaba esa noche y otra empleada había sido asignada a la custodia de un
campo en María Luisa, a 50 kilómetros de allí.
Los vecinos coincidieron en que esos uniformados se movieron con libertad por el
pueblo, "charlaron con la gente, pidieron agua y tomaron helados". Por la ejecución del robo no
hubo detenidos.
"Si hubo una orden judicial de detención para los efectivos es porque hay
elementos firmes", dijo a LaCapital una fuente del caso. La prueba decisiva es la pericia
caligráfica realizada a la esquela que se le cayó a uno de los ladrones al huir por la ventana.
Tras las indagatorias, el juez Sánchez resolverá si los efectivos permanecen detenidos o si les
concede la libertad.