Policiales

Un muerto y dos heridos en una brutal balacera frente a una casa de la zona sur

Fue ayer a la tarde en Dinamarca al 500 bis. Una mujer seguía anoche con pronóstico reservado y un niño de 8 años estaba fuera de peligro.

Viernes 20 de Abril de 2018

Un hombre de 37 años fue asesinado y una mujer y un niño resultaron heridos luego de ser baleados ayer por la tarde en la puerta de su casa de Dinamarca 571 bis, en la zona sur y a unas dos cuadras del mítico "monumento a la mandarina". Según la información inicial el hecho se desencadenó cerca de las 16.30 cuando Cristian Javier Reynoso fue perseguido por los ocupantes de una moto y un auto desde un pasaje cercano a su vivienda y cuando corrió e intentó ingresar a la casa recibió al menos dos disparos en el pecho que le causaron la muerte un par de horas más tarde.

En la puerta estaban tomando mate Joana S., de 37 años, y Dilan Uriel E., de 8, quienes también resultaron baleados en el ataque. Las tres víctimas fueron trasladadas por vecinos a distintos centros de salud: el niño ingresó al Hospital Roque Saénz Peña donde le diagnosticaron una herida en tobillo derecho, mientras que la mujer y Reynoso fueron llevados al Hospital Provincial. Entrada la noche Joana fue operada y al cierre de esta edición, según fuentes allegadas a la investigación, permanecía internada con pronóstico reservado. En tanto Reynoso falleció en ese mismo hospital pasadas las 18.

Emboscada

Según contaron vecinos del pasaje King, una calle de no más de tres cuadras que desemboca en Dinamarca, Reynoso caminaba por allí rumbo a su casa cuando de pronto una moto dobló por la esquina de King y la cortada Moliere. Alguien le gritó algo y el hombre, acorralado, intentó correr. Pero no alcanzó a escapar: una ráfaga de ametralladora comenzó a contarle los pasos y las huellas de los disparos quedaron en el asfalto de King como tatuajes. Un segundo después apareció un vehículo de apoyo que también encerró a la víctima.

La corrida con la que el hombre quiso escaparle a la muerte no llegó a 50 metros. En esos pocos segundos que lo separaban de su casa, donde tenía habilitado un kiosco, pudo ver a Joana S. y al niño que según vecinos "estaban tomando mate en la puerta, como otro montón de gente que estaba en la calle".

Mientras Joana y Dilan se tiraban al piso, de la moto bajó quien iba como acompañante "con una metralleta" y del auto que servía de apoyo descendieron dos hombres. Así, los múltiples testigos vieron que eran tres personas las que tiraban contra Reynoso. No pretendieron rematarlo, sino que unos segundos después subieron a los vehículos y huyeron por Dinamarca en dirección a avenida del Rosario para perderse entre las cortadas y el acceso sur.

"Como cohetes"

"Fueron como treinta balas, no sé, era una detrás de otra. Como cohetes", dijo una vecina que aún estaba nerviosa ya entrada la noche.

Reynoso quedó tendido sobre unas cubiertas de camión que están en la puerta del kiosco. "El muchacho estaba herido y se quería levantar pero no podía", dijo otra vecina. Según fuentes de la investigación el niño recibió una bala en el pie derecho mientras que Joana resultó herida de un tiro en su pómulo izquierdo.

Los pesquisas pudieron establecer que los dos hombres que fueron en persecución de la víctima se trasladaban en una moto de 125 centímetros cúbicos color rojo y que el auto que sirvió de apoyo y del cual también dispararon era un Fiat Siena blanco.

Un testigo declaró que del auto se bajó una persona mientras el conductor mostraba a los vecinos, a través de la ventanilla, un arma de fuego tipo ametralladora. Y que luego con ese arma efectuó una serie de disparos sobre la vivienda y sobre Reynoso.

En el barrio fue todo corridas y persianas bajas. Joana intentaba entrar con el niño a la casa y gritaba por ayuda. Finalmente unos vecinos los cargaron en el auto de Reynoso y los trasladaron a los hospitales.

Anoche en la puerta del Provincial había familiares de las víctimas en total silencio. "Parece que pasaron dos en moto y balearon la casa. No sabemos nada más", fue lo único que atinaron a decir, además de comentar que Joana estaba en el quirófano.

"Nada raro"

En ese sector de la zona sur, en los confines del barrio Saladillo, los tiros no son novedad. Un vecino que pudo ver las vainas servidas arriesgó que eran "calibre 40 y 9 milímetros". En la misma sintonía, otro que vio a los tiradores aseguró que "tenían una metra, una 9 y una 40. Le dieron con todo y habrán estado menos de un minuto", una eternidad.

Según señalaron algunos vecinos Reynoso vivía allí junto a Joana y el niño desde hacía unos cuatro meses y en el barrio nadie expresó quejas de ellos. "Es una familia común y en el kiosco vendían cervezas, golosinas. Nada raro".

Sin embargo, la casa baleada no tenía buena fama anteriormente. "Ellos llegaron y arreglaron todo. Pintaron y revocaron y pusieron el negocio, pero antes ahí se vendían drogas. Por ahí se confundieron los que tiraron", se animaron algunos a contar en voz baja.

La investigación del violento episodio ocurrido en jurisdicción de la comisaría 11ª quedó en manos de la fiscal de Homicidios Marisol Fabbro, quien ordenó las pericias de rigor en el lugar y el relevamiento de cámaras de vigilancia con el objeto de obtener información sobre los homicidas. Asimismo dio intervención al Gabinete Criminalístico de la PDI para el levantamiento de rastros.

En ese contexto trascendió que entre el pasaje King y la puerta de la casa se levantaron más de cuarenta vainas servidas calibre 9 milímetros que "se enviaron a peritar", señalaron voceros de Fiscalía que no descartaron la posibilidad de que hayan sido disparadas por una ametralladora.

73 homicidios. Se registraron en lo que va del año en el departamento Rosario. A esta altura del año pasado se contaban 49.

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