José Alberto Flores, un interno de la cárcel de Piñero bajo el régimen de salidas transitorias,
fue asesinado ayer a la madrugada de un escopetazo en el pecho en Güiraldes y Cepeda. Le disparó un
pibe de 18 años sin antecedentes quien, según la versión oficial, disparó contra el convicto al
encontrarlo robando en un taller de chapería de su padre. Por otro lado, los familiares del hombre
asesinado aseguran que se trató de una ejecución y que Flores no había ingresado al taller, sino
que estaba orinando contra el portón. También aclararon que el muchacho no estaba armado.
“No se qué le pasó a este pibe por la cabeza. A lo mejor se comió
que mi hermano se le quería meter. Pero nada que ver. Lo mató cuando estaba afuera del taller.
Nadie con un escopetazo como tenía mi hermano puede saltar un portón de 2 metros”, explicó
Fernando, uno de los hermanos de la víctima.
“Soy la mamá del chico que disparó. No queremos saber nada con la
prensa. Somos gente trabajadora y lo único que te puedo decir es que el pibe (por Flores) estaba
adentro del taller”, dijo por su parte la madre de Miguel Angel B., el único detenido y
acusado del crimen.































