Un ex convicto fue asesinado de un disparo tras una violenta discusión
Un muchacho de 22 años, que hace pocos meses había salido de la cárcel de Coronda tras purgar su
tercera condena, fue asesinado de un balazo en un humilde barrio de Villa Gobernador Gálvez. De
acuerdo a fuentes policiales, la motivación del crimen hay que buscarla en una venganza de la que
no sería ajeno el padre del agresor...
7 de julio 2008 · 01:00hs
Un muchacho de 22 años, que hace pocos meses había salido de la cárcel de
Coronda tras purgar su tercera condena, fue asesinado de un balazo en un humilde barrio de Villa
Gobernador Gálvez. De acuerdo a fuentes policiales, la motivación del crimen hay que buscarla en
una venganza de la que no sería ajeno el padre del agresor, quien según fuentes policiales está
identificado pero prófugo.
Al respecto, pesquisas de la Brigada de Homicidios comentaron anoche a este
diario que el ataque fue perpetrado por uno de los dos jóvenes que circulaban a bordo de una moto y
que fue tras mantener una violenta discusión con la víctima.
Ernesto Gamarra tenía 22 años y, cerca de la 1.20 de ayer, fue alcanzado por un
balazo cuando estaba en el cruce de Simón Bolívar y Riccheri de la vecina ciudad y a unos 50 metros
de su casa, situada en Monte Caseros al 2400. Quien disparó,dijeron los voceros, es un hombre joven
que circulaba junto a otro a bordo de un rodado de color rojo y se detuvo en la mencionada esquina
cuando se topó con él. "Hubo una discusión fuerte pero no sabemos por qué", comentó una fuente
policial.
La disputa terminó en forma trágica. El motociclista apuntó un arma de fuego
contra Gamarra y pulsó el gatillo. Entonces un proyectil le atravesó el abdomen y le perforó el
estómago. El muchacho se desplomó malherido sobre la calle mientras su agresor aceleraba la moto
para escapar lo más rápido posible de la escena.
Barrio alterado. La detonación alertó a los vecinos de la barriada, entre ellos
a Plácida Centurión, la mamá de Gamarra. La mujer corrió hasta la esquina y tras ver a su hijo
agonizadno dio aviso a la policía. Un rato después, una patrulla del Comando Radioeléctrico de
Villa Gobernador Gálvez arribó al lugar.
"Señor, a mi hijo le pegaron un balazo. Por favor llevénlo al hospital", les
rogó la mujer a los uniformados en medio del grupo de vecinos que a pesar de lo avanzado de la
madrugada se concentró en la esquina. Así, Gamarra fue llevado primero al hospital Gamen y, desde
allí, a raíz de la gravedad de la herida, al hospital Provincial de Rosario. En ese centro
asistencial el muchacho fue operado pero los esfuerzos médicos por salvarle la vida fueron vanos.
Pasado el mediodía de ayer, casi doce horas después de haber recibido el balazo, su vida se
apagó.
El vocero policial consultado señaló que Gamara era un ex convicto. Siete meses
atrás había salido en libertad luego de cumplir una condena en la cárcel de Coronda. También había
pasado por los calabozos de diferentes comisarías rosarinas.
Sin embargo, dijeron algunos voceros, tras dejar la prisión por última vez
Gamarra había decidido reencauzar su vida: actualmente trabajaba con su padrastro, Juan Carlos P.,
de 40 años, en algunas changas que le permitían sobrevivir con muchas carencias.