Policiales

Un cantor de peñas fue asesinado de un puntazo y detuvieron su novia

Roberto Ascurra, de 50 años, murió anteanoche en la casa de Celina, su pareja de 60. La mujer llamó al 911 y dijo: "Hinqué a mi novio, vengan".

Martes 07 de Julio de 2020

En el barrio consideran a Celina H. como una mujer "tranquila, que saludaba y hablaba con todos, no mucho, lo normal". Por eso los vecinos de Urdinarrain al 8400 no salían ayer de su asombro al enterarse de que la noche del domingo la mujer de 60 años había matado de una puñalada a quien era su novio desde hacía un tiempo, Roberto Ascurra, de 50 años.

"Me pidió que llamara una ambulancia", contó una vecina que la vio cruzar la calle desesperada, con sangre en las manos y en la ropa, y agregó. "Le di mi celular, ella llamó al 911 y le dijo a la chica «hinqué a mi novio, no sé si está muerto. Vengan». Después nos miró a mi marido y a mí y dijo: «Merezco ir presa por lo que hice, soy una mala persona»".

En la escena

Minutos después, pasadas la 20, una ambulancia y un patrullero llegaron a la coqueta casa de Urdinarrain 8470. Allí estaba Celina junto a algunos de sus familiares mientras Ascurra estaba tirado en el comedor con dos heridas punzantes, una en el tórax y otra en el ojo izquierdo. Esta última, arriesgaron los pesquisas, era probable que se la hubiera hecho al caer al piso.

En el patio de la casa y sobre una mesa había vasos a medio llenar de vino y cerveza. La mujer lloraba y se agitaba pero era consciente de su futuro inmediato. El fiscal Alejandro Ferlazzo ordenó la detención de Celina y la inspección de la escena por parte del personal de la Agencia de Investigaciones Criminales (AIC) que buscó tanto en el interior de la casa como en el patio y en las adyacencias de la vivienda el arma homicida. Sin embargo, no lograron encontrarla y tampoco Celina supo decir dónde la había dejado.

Desde Fiscalía comunicaron que la audiencia imputativa, dadas las características del homicidio, será en las próximas horas.

Según se escuchaba ayer en el barrio Celina es una vecina apreciada. "Vino a vivir acá con su primer marido y tuvieron un hijo, de eso hará unos 15 años. Tenía tres hijos más pero creo que no con ese muchacho. Es una mujer tranquila. Este hombre era su pareja pero no vivían juntos, él venía los fines de semana", relató una mujer.

Como cualquiera

La pareja no demostraba, al menos en la cuadra, situaciones de violencia. "Nunca los escuchamos gritar, tampoco bebían de más. Eran una pareja como cualquiera. Dicen que el domingo habían ido a una peña en la zona sur y vinieron alrededor de las 8 en una taxi. Creo que la peña fue en una casa que los invitaron. Eran de ir a peñas los fines de semana y nunca se los escuchaba pelear ni gritos de ningún tipo. Por ahí lo que pasó son cosas muy privadas de la pareja", dijo Oscar, que vive a metros de la casa de Celina.

"A Celina a veces los hijos le gritaban o se armaban peleas familiares los domingos y a ella nunca se la escuchaba levantar la voz. En el barrio cuentan que la pelea en realidad pudo ser un forcejeo que siguió a una discusión, pero no se sabe", contó otra vecina.

Celina trabaja en casas de familia y Roberto tenía una intensa vida artística los fines de semana. El hecho de que la pareja hubiera ido a una peña folclórica no era algo novedoso para los vecinos. "A ella le gustan mucho las peñas. El padre de uno de sus hijos tenía una carnicería y también le gustaban los caballos. Este muchacho era cantante. El domingo al mediodía los vi irse y él llevaba una guitarra, y después nos enteramos de la muerte. Una pena, pobres", se lamentó una vecina.

De peña en peña

Roberto tenía 50 años y su vida pasaba por las peñas de los sábados y domingos en distintas casas particulares y clubes. Era padre de tres hijos y vivía en los monoblocks de barrio Rucci. No hacía mucho que estaba en pareja con Celina, a la que habría conocido en una de sus presentaciones. Por otra parte era muy conocido en las localidades del Gran Rosario. Uno de sus medios de vida era organizar peñas en distintos clubes.

En las redes sociales lo recordaron como "una voz increíble" y el tenía como lema en su muro una frase que lo definía: "Soy aprendiz de cantor y escribo canciones que hablan de la vida misma. Tengo seis amores". Ayer por la tarde la coqueta casa de Urdinarraín al 8400 estaba vacía, sólo dos perros recibían a los curiosos.

Al menos otros dos homicidios anoche

Un joven de 21 años fue asesinado anoche de varios disparos en la puerta de su casa de Avellaneda al 6700, en el barrio Tío Rolo, donde también funciona un almacén. Fuentes policiales lo identificaron como Javier Alejandro Miño. Según la información preliminar la víctima recibió balazos en tórax y abdomen. En otro orden un joven murió en el marco de una balacera en Cullen y La República, en la zona noroeste de la ciudad. Al cierre de esta edición la víctima no había sido identificada y al parecer había al menos otra persona que había resultado herida.

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