Buenos Aires. — La camioneta de uno de los detenidos en la causa de los
narcos mexicanos y que se presume pudo ser utilizada para transportar efedrina, fue secuestrada
ayer en allanamientos realizados por la policía, en los que además se intentó sin éxito detener a
un nuevo sospechoso, que está prófugo.
Fuentes vinculadas a la pesquisa informaron que el rodado, una Jeep Grand
Cherokee gris, modelo 2001, fue hallada en Hurlingham y pertenece al detenido Raúl Ribet, sindicado
como uno de los dueños de droguerías que desviaba efedrina al mercado ilegal y cuyos nexos con la
banda mexicana se investigan.
La camioneta fue vista por testigos entrar y salir del galpón de General
Rodríguez alquilado por el ex funcionario Manuel Poggi, también detenido en la causa, donde se cree
que los narcos almacenaban la efedrina con la que elaboraban drogas sintéticas en un laboratorio de
Ingeniero Maschwitz.
Bajo esa hipótesis, el rodado será sometido a diversos peritajes por orden del
juez Federal de Campana a cargo del caso, Federico Faggionatto Márquez.
Prófugo. En tanto, en otros operativos realizados por efectivos de la división
Tráfico de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense no se logró localizar a otro sospechoso, que
está prófugo en la causa.
Se trata de Daniel Mancuso, quien, según las fuentes, mantenía una relación
comercial con los hermanos Guillermo Alberto Salomón y Héctor Daniel Salomón, dueños de la Farmacia
San José de los Corrales, detenidos el miércoles pasado.
Mancuso fue buscado en su departamento del quinto piso del edificio de Leandro
N.Alem 185, de la localidad de Ramos Mejía, donde la policía sólo encontró a su esposa e hijos, no
obstante lo cual secuestró un teléfono celular, una agenda, una foto actualizada de su rostro y
documentación.
La captura de Mancuso fue ordenada por el juez Faggionatto Marquez, luego de que
en la farmacia San José de los Corrales, de los hermanos Salomón, se hallaran documentos que
acreditaban que era un comprador de efedrina para presuntamente desviarla al mercado ilegal.
Los pesquisas están tras la pista del desvío ilegal de 247 kilos de efedrina
comprados por esa farmacia y que son de la misma partida que la secuestrada en el laboratorio de
metanfetaminas de Ingeniero Maschwitz el 17 de julio pasado. l (Télam).-