Pacientes, prolijos y con buena información. Tales las cualidades de al menos
dos delincuentes armados con revólveres que ingresaron ayer a la madrugada al supermercado
Carrefour de Eva Perón al 5800 y se llevaron unos 40 mil pesos en distintos artículos de
electrónica. Los ladrones actuaron a cara descubierta. Llegaron pasadas las 4 de la mañana y
aguardaron la llegada del personal que ingresa por una puerta lateral ubicada por calle Rouillón.
Cuando llegó un empleado de panadería, lo redujeron e ingresaron. Retuvieron más de media hora a
seis trabajadores y al huir se llevaron una computadora que registraba las cámaras de
seguridad.
Por su mecánica el robo al Carrefour de Eva Perón al 5800
—que está ubicado junto al complejo de cines Village— hizo recordar a uno muy similar
ocurrido en supermercado de Rondeau al 4100 el 17 de junio pasado. En aquella oportunidad fueron
tres los ladrones que ingresaron a asaltar, pero la forma en la que entraron fue similar.
Aguardaron con un auto estacionado en la puerta del súper Unico del barrio La Florida y cuando
llegaron los empleados que ingresaban al turno mañana, también los redujeron y se metieron en el
local. En aquella oportunidad los maleantes huyeron y se llevaron 50 mil pesos en efectivo y
tickets canasta.
El objetivo. El Carrefour de barrio Ludueña es el único negocio externo que
sobrevive en el complejo de cines Village y es una de las cinco sucursales que tiene la cadena de
capitales franceses en Rosario. El supermercado tiene dos puertas de acceso. La principal, que da
al imponente playón de estacionamiento del complejo, y una lateral que está ubicada por calle
Rouillón al 500 por la que se realiza la carga y descarga. Además es el lugar por donde ingresan
los empleados. El negocio cuenta con cámaras de seguridad. "No vamos a hacer declaraciones ni a
brindar información", dijo sin brusquedad uno de los encargados de la sucursal.
Ayer, pasadas las 4 de la mañana, en el predio había un
empleado de seguridad privada apostado en una oficina que denominan de control. Que es por la que
pasan los empleados para registrar entrada y salida. A las 4.20 llegó un empleado de limpieza. El
hombre se anunció y cuando la puerta se abrió para que pasara, dos hombres lo sorprendieron. Le
apoyaron el caño de un arma de fuego y lo metieron hacia el interior. Así comenzó el robo al
Carrefour.
Ya en el interior, los maleantes tomaron el control. Según
explicaron fuentes allegadas a la pesquisa, a los empleados los hicieron tirar de cara al piso y
ahí los amarraron con cinta de embalar y alambre. Sin ponerse colorados, a cara descubierta, los
delincuentes se repartieron tareas. Uno se quedó en la oficina mientras el otro se dirigía al
depósito.
Los ladrones nunca cruzaron el umbral del salón de ventas
del súper. ¿Qué hicieron luego de maniatar a los empleados? Es una incógnita. Aunque los
movimientos quedaron grabados en una computadora que registra las imágenes de las cámaras de
seguridad. La cuestión fue que antes de huir, los hampones se llevaron ese PC.
Sin golpes. "Fueron profesionales. No ejercieron violencia física y se
concentraron en equipos de electrónica transportables", confió un vocero. "Cargaron dos o tres
mochilas con electrónica y se fueron", agregó otra fuente. El objetivo del golpe fueron algunas
notebooks, cámaras digitales y de filmación y reproductores de mp3 y mp4.
Mientras uno de los delincuentes cargaba las mochilas, el
otro iba achicando a los empleados que iban llegando. Así llegaron a privar de la libertad a seis
empleados: uno de seguridad, de limpieza, del sector de lácteos, de panadería y dos de carnicería.
Dentro del lugar los ladrones actuaron al menos media hora y se fueron. La pesquisa quedó en manos
de la seccional 12ª y la Brigada de Investigaciones.