Policiales

Por un video, apresan en Santa Fe al acusado de un doble crimen en Rosario

Un hombre fue detenido ayer en la ciudad de Santa Fe tras ingresar por la fuerza a un local comercial, sin saber que las cámaras de seguridad municipales que controlan el microcentro santafesino lo estaban registrando...

Martes 25 de Enero de 2011

Un hombre fue detenido ayer en la ciudad de Santa Fe tras ingresar por la fuerza a un local comercial, sin saber que las cámaras de seguridad municipales que controlan el microcentro santafesino lo estaban registrando. Desde un centro de monitoreo lo vieron, alertaron a la policía y fue detenido. Entonces, una vez que se comprobó su identidad, se advirtió que tenía un pedido de captura por un doble homicidio ocurrido en Rosario a fines de noviembre, en una turbia disputa barrial ligada a un incidente de tránsito.

El robo por el que fue apresado Adrián A., de 42 años, a las 4 de la madrugada de ayer, fue en un local de venta de ropa para bebés situado en la calle Salta entre San Jerónimo y San Martín de la capital provincial. Las cámaras lo registraron cuando probaba entrar a locales de la cuadra para ver si podía violentar una puerta.

Desde el edificio de la Municipalidad de Santa Fe, a dos cuadras del lugar, lo vieron en el acto en las imágenes de una de las 40 cámaras instaladas en el microcentro y así terminó detenido. Lo buscaban desde el 26 de noviembre por el crimen de Pablo Narváez y Cristian Noguera, ocurrido en La Paz y Esmeralda, en el barrio La Siberia.

La denuncia a la policía fue realizada por personal que trabaja en el Centro de Control y Monitoreo que funciona en el edificio municipal, en Salta y 1º de Mayo. Integrantes de la Guardia de Seguridad Institucional que trabajan en ese sector, a través de las cámaras, advirtieron movimientos sospechosos del hombre que llegó en moto hasta la esquina de Salta y San Jerónimo.

El subsecretario de Prevención y Seguridad Ciudadana, Diego Poretti, explicó a través de un comunicado de prensa que “las imágenes grabadas muestran claramente cómo una persona de sexo masculino llega en una motocicleta a esa esquina, detiene y estaciona allí su vehículo y comienza a deambular por calle Salta en actitud sospechosa”.

Al observar las imágenes, el personal municipal del Centro de Control siguió la situación y detectó que el joven comenzaba a tocar varias puertas de negocios para chequear si alguna podía ser violentada. Ante esta actitud, dieron aviso al 911. Mientras tanto, en cuestión de segundos, el joven logró forzar la cerradura de un local dedicado a la venta de ropa de bebés, ingresó al lugar y salió en muy poco tiempo.

En ese momento arribaron varios agentes de la Unidad Regional I de policía y se inició una persecución que culminó con la detención del ladrón en inmediaciones de la Plaza Alberdi, indicaron desde el municipio santafesino. El detenido había alcanzado a robar dinero y fue apresado en Alem al 2400 y le secuestraron una moto Guerrero de 150 centímetros cúbicos.

Acribillados. Una vez que se constató su identidad, la policía advirtió que tenía un pedido de captura del juzgado de Instrucción Nº 2 de Rosario, a cargo de Alejandra Rodenas, en la causa por el doble homicidio. El caso ocurrió el 26 de noviembre de 2010 en el barrio La Siberia.

Pablo Narváez, de 22 años, y Cristian Noguera, de 30, fueron atacados a tiros cuando circulaban en una moto por La Paz y Esmeralda. Los agresores fueron señalados entonces como dos hombres mayores de 40 años que los acribillaron desde un lugar que los vecinos calificaron como un aguantadero. Los familiares y amigos de las víctimas dijeron que se trató de una desproporcionada reacción tras un incidente de tránsito, y que los muchachos asesinados pretendían ir a hablar con quienes terminaron asesinándolos.

”No los dejaron bajar de la moto. Antes de que pudieran frenar ya los estaban baleando”, contó la tía de Pablo. Todo comenzó cuando ambos fueron en la Yamaha Crypton gris de Noguera hasta un rancho o “aguantadero” de La Paz y Esmeralda para arreglar un problema que habían tenido con el sobrino de un hombre apodado Chino, cuando al pasar frente al rancho sin querer le chocaron la moto. Así lo relató un pibe que los acompañó en bicicleta y presenció el ataque. Contó que, apenas llegaron, los recibieron a los tiros sin dejarlos bajar de la moto.

Este muchacho cargó a Narváez en la moto y lo llevó a la casa de su tía, en Ituzaingó al 200 bis. “Tía me dieron. Fueron el Chino y el Manco Pola”, le dijo el joven mientras se desangraba, con cuatro balazos en el cuerpo. Murió camino al hospital.

Noguera quedó tirado junto a la calle, agonizando con un balazo en el pecho. Tras auxiliar a Narváez, el amigo de ambos volvió al lugar en un taxi y lo recogió. Tampoco llegó a tiempo al hospital. En el rancho desde el que partieron los tiros la policía encontró una pistola 9 milímetros manchada con sangre.

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