Narcotráfico

Piden 16 años de prisión a David Zacarías por liderar un grupo de narcotráfico

El fiscal solicitó también altas penas para su mujer y dos hijos. Para dos policías antidrogas a los que imputó colaborar con la banda requirió seis años

Martes 26 de Junio de 2018

El fiscal federal Federico Reynares Solari pidió ayer 16 años de prisión para David Delfín Zacarías, detenido in fraganti en septiembre de 2013 en Funes, según la acusación en pleno proceso de producción en una de las más grandes cocinas de cocaína desmanteladas en el departamento Rosario. En su alegato el fiscal pidió, además, altas penas contra el núcleo familiar del principal imputado: 14 años para su esposa Sandra Marín, diez para su hija Flavia y ocho para su hijo Joel.

A los dos policías imputados por dar cobertura al grupo les requirió una condena de seis años. Se trata de José Luis Dabat, alias "He Man", que trabajaba en la División Antidrogas de la Policía Federal, y para Diego Comini, ex jefe operativo de Drogas Peligrosas Zona Sur.

Zacarías, de 52 años, llegó a juicio tras ser apresado en una casa de pasaje Las Achiras al 2500 de Funes en un operativo en el que se secuestraron 300 kilos entre pasta base, droga procesada e insumos para su elaboración. Lo acusaron como jefe organizador de una banda en un trámite iniciado hace 40 días en el Tribunal Federal Nº 1 ante los jueces Ricardo Vázquez, Otmar Paulucci y Germán Sutter, proceso en el que en total fueron juzgadas once personas.

Patrimonio

Pocos días antes de su detención, hace cinco años, se había difundido que Zacarías había generado en poco tiempo un patrimonio notable que resultaba inconsistente con sus ingresos lícitos. Se aludía a la construcción en la ciudad de San Lorenzo de un imponente gimnasio de la que era responsable su hija, también imputada en la causa, en una zona cercana al río y de alta valuación inmobiliaria. Esa edificación, al igual que un complejo de viviendas y un acervo de bienes compuesto por 24 vehículos y 40 inmuebles le merecieron otra acusación por lavado de dinero.

Al iniciarse el juicio, a través de escuchas telefónicas y con las voces de los policías que participaron de la detención, el fiscal Reynares se propuso demostrar cómo David Zacarías encargó los precursores químicos, cómo los fue a buscar y cómo resultó atrapado con ellos. Quienes están imputados de conseguir esos insumos son tres personas de apellido Silva residentes en Don Torcuato, en el conurbano bonaerense. Hasta allí fue Zacarías para recoger esos solventes y trasladarlos a Rosario, en un derrotero durante el cual, sin saberlo, era seguido por escuchas a su celular y con un sistema de postas de policías, que un día después lo arrestaron en Funes.

Certeza

En un alegato que da sentido al proceso por ser plenamente oral, y no leído como suele pasar en los tribunales federales, el fiscal sostuvo que tanto en los argumentos de los investigadores como en las escuchas está expuesta la certeza de la culpa de los acusados. "Alguien podría señalar que hasta un determinado momento se investigaban distintos puntos de venta de droga que se atribuían a una persona, que era Olga «Tata» Medina, y que al frustrarse esa línea se privilegió seguir investigando la demostrada línea de provisión de esos búnkeres. Me pregunto, ¿qué es razonable desde el punto de vista investigativo? ¿Ir a buscar la droga fraccionada en los puntos de venta al menudeo en las zonas menos favorecidas o buscar la droga toda junta a la calle Las Achiras a la vuelta de los countries de Funes? La droga hay que ir a buscarla toda junta. Cuando uno busca la droga en los puntos de venta es porque fracasó la estrategia anterior".

Empresa

Reynares Solari señaló que Delfín Zacarías, junto a su mujer y su hijo, fue quien llevó adelante la empresa de narcotráfico. Dijo que la especialidad en la cocción de cocaína era de Zacarías. Que hay diálogos telefónicos que lo prueban, como cuando llama con preocupación a Hugo Silva, su proveedor en Don Torcuato, y le reprocha con alusiones indirectas que los productos que le vendió no funcionan. "El motor no agarra, no puedo terminar la ropa. El combustible no camina. Me quiero morir, debe tener algún componente que no camina. No va, es una cosa rara, ya es raro el olor. Estoy desesperado por los compromisos que tengo", le dijo horas antes de que le allanaran la vivienda.

Cooperación indispensable

Para el fiscal la cooperación de los policías Dabat y Comini fue indispensables para la banda. En el caso de Dabat, recordó cómo expuso con una secuencia de escuchas difundidas en la audiencia la cobertura que le daba a Zacarías. En una de esas charlas Dabat, según el fiscal, le advierte a la imputada Ruth Castro que le "avise a la «Rubia» que cierre las persianas" ante inminentes allanamientos contra cuatro búnkeres del norte rosarino. Castro, entonces novia del Joel, llama entonces a Comini y le cuenta que Dabat le dijo que le avisara a "la Rubia". ¿Quién es esta última? El fiscal afirmó que es la Tata Medina, responsable de búnkeres en la zona norte, y con causas por narcotráfico.

El fiscal dijo que un día antes de ser detenido, el 4 de septiembre de 2013, Zacarías viajó a Don Torcuato a buscar dos mil litros de acetona que según dijo le vendieron tres peronas de apellido Silva, quienes a su vez la habían comprado a la empresa Alconar. Para Hugo Silva pidió ocho años de prisión, para Alfredo Silva siete y para Javier Silva seis.

Flavia Zacarías de acuerdo a la acusación se encargaba de la administración de los negocios de su padre. A Ruth, que recibe esa comunicación de Dabat y a cuyo nombre estaban algunos celulares que usaba el grupo, le pidieron ocho años de prisión. El fiscal desistió de acusar a uno de los juzgados, Néstor Fernández, encargado de la remisería baigorriense Frecuencia Urbana, que era propiedad de Zacarías. Para él solicitó la absolución.

El fiscal subrayó que no hubo nada irregular en los allanamientos y que es irrelevante si se filmó o no el operativo, que había sido una objeción fuerte de Zacarías al iniciarse el juicio. Destacó que nada pudo poner en crisis la investigación que demuestra, a su criterio, el funcionamiento del grupo desde que compraban los insumos para preparar cocaína hasta que la cocinaban. Y señaló que todos los operativos tuvieron soporte en orden judicial.

Según el fiscal, David Zacarías y Sandra Marín eran el núcleo de la banda. Ambos tenían una línea de provisión de pasta base de cocaína en el norte del país. "Queda claro que ella era la persona más fiel con la que contaba David Zacarías y era su mano derecha. Mientras él estaba cocinando ella estaba con él".

El juicio continuará pasado mañana a las 9. Será entonces el turno de los alegatos de las defensas.

"Sandra Marín era la persona más fiel para David Zacarías. Mientras él estaba cocinando cocaína ella estaba con él"

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