Buenos Aires.— Un hombre fue detenido ayer en su casa del partido bonaerense
de San Martín acusado de intermediar en operaciones comerciales entre dueños de droguerías y la
banda de narcos mexicanos que elaboraba drogas sintéticas en una quinta de Ingeniero Maschwitz. Se
trata de Armando Giulliani, dueño de un minimercado en Villa Devoto, quien quedó a disposición del
juez Federico Fagggionato Márquez.
A Giullinai se lo vincula con la "ruta de la efedrina" a partir de su relación
con dueños de droguerías y el detenido Luis Marcelo Tarzia, gerente argentino de la banda de
narcos.
Según las fuentes, a Giulliani se llegó por dos vías: los dichos de un testigo y
el seguimiento de un Volkswagen Passat que él manejaba y que fue visto varias veces en la quinta de
Maschwitz donde el cartel mexicano había instalado el laboratorio de metanfetamina desbaratado el
pasado 17 de julio.
Reuniones privadas. El testigo relató ante la Justicia que Giulliani y Tarzia
participaron de una reunión a la que acudieron otras dos personas. El fin de la cita era conseguir
para los mexicanos, vía Tarzia, una droguería mediante la cual poder acceder directamente a la
efedrina.
En esa reunión se mencionó a una de las víctimas del triple crimen de General
Rodríguez, Sebastián Forza, como posible nexo para conseguir una droguería para los mexicanos,
aunque éste no participó del encuentro. Luego, con el correr de la pesquisa, se estableció que
Forza, mediante un testaferro, había vendido a Tarzia la droguería MegFarm.
A raíz de los dichos que lo involucraban, Giulliani fue citado a declarar como
testigo por el juez Faggionatto Márquez, ante quien admitió que conocía a los mexicanos porque iba
personalmente a entregarles comida a la quinta los martes y jueves. Pero, según las fuentes, se
estableció que el VW Passat que manejaba había sido visto en la quinta otros días.
Los detenidos. En base a todos esos datos, Giulliani se sumó a los otros 17
detenidos de la causa: nueve mexicanos, Tarzia, el ex funcionario comunal de General Rodríguez
Manuel Poggi, el sindicado triangulador de efedrina Raúl Ribet y los hermanos Héctor y Guillermo
Salomón, dueños de una farmacia. También están presos el fisicoculturista Daniel Mancuso y los
dueños de un laboratorio, Marcos Frydman y su ex esposa, Ana Mahmod.
Por su parte, el sindicado líder de la banda, el mexicano Jesús Martínez
Espinoza, está preso en Paraguay por tráfico de efedrina pero la Justicia de ese país ya autorizó a
que sea extraditado a la Argentina.
Por otro lado, Faggionatto Márquez tomó ayer testimonio a dos personas que
fueron lelvadas a su despacho por la fuerza pública: una camarera de un bar de Pilar que conocía a
Forza y fue interrogada sobre las personas que se reunieron con él en ese local, y el cirujano
Gustavo Ricchiuto, quien trabaja para José Luis Salerno, socio del también asesinado Damián Ferrón.
l (Télam)