José Granero, titular de la Secretaría de Lucha contra la Droga y el
Narcotráfico (Sedronar) de la Nación, deslindó responsabilidades en el hallazgo de 8 kilos de
cocaína escondidos en los zócalos de un vehículo utilitario utilizado por la repartición desde que
fuera secuestrado en un procedimiento antinarcóticos realizado hace un año en Santa Fe. Y no
descartó que la droga "haya sido plantada" para desprestigiar al organismo.
En esa misma línea se pronunció el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, quien
manifestó no tener dudas "de que la Sedronar no tiene nada que ver con esto" y deslizó la hipótesis
de que la droga podría haber quedado allí desde el procedimiento original (realizado el 15 de
octubre de 2007 en la localidad de Luis Palacios) al "no ser bien revisado el vehículo".
Sin embargo, distintas fuentes de la policía santafesina manifestaron que en
oportunidad de realizarse el operativo de referencia se extrajo toda la droga que había en el
vehículo. Y asguraron que "las características de la cocaína hallada ahora es totalmente diferente
a la secuestrada el año pasado".
Es que fuentes de la investigación confiaron ayer que la pureza de la cocaína
secuestrada en Santa Fe en 2007 y su forma de estar envuelta difiere bastante con la hallada en
octubre pasado en el vehículo de uso oficial. En el primer procedimiento, la merca tenía una pureza
de entre el 71 y el 81 por ciento y estaba envuelta en papel madera sin identificación. En el
operativo más reciente, la droga tenía una pureza de entre el 41 y el 83 por ciento y su envoltorio
tenía inscripciones como las que se realizan a la mercadería incautada y a disposición de la
Justicia: es decir una letra y un número.
El inicio. El 15 de octubre de 2007, una brigada de la Patrulla de Caminos de la
Unidad Regional XVII detuvo en la ruta 34, en jurisdicción de Luis Palacios, el paso de un
utilitario Peugeot Partner, patente DSN123, que era conducido por Nicolás Bustamante Acuña, un
boliviano oriundo de Santa Cruz de la Sierra. Los agentes a cargo del operativo observaron que en
el panel de la puerta del conductor faltaban dos tornillos y, puestos a revisar, encontraron
escondicos en los zócalos 28 ladrillos de cocaína de algo menos de un kilo cada uno. En total eran
26,450 kilos de cocaína.
Por esa causa, Bustamante Acuña fue condenado por la Justicia Federal de Rosario
por tráfico de estupefacientes y el vehículo quedó secuestrado en la URXVII, en San Lorenzo. Hasta
allí estuvo hasta el 19 de agosto de 2008, cuando fue transferido a la Comisión Mixta de Registro,
Administración y Disposición de Bienes que conforman la Sedronar y la Corte Suprema de Justicia de
la Nación para "administrar los bienes decomisados mediante sentencia condenatoria y los producidos
de sus ventas" en causas de narcotráfico.
Lo cierto es que el 4 de septiembre llegaron a San Lorenzo hombres de esa
comisión para buscar el Peugeot Partner. Según una investigación realizada por el diario Crítica de
la Argentina y publicada el lunes, el conductor que la llevó a Buenos Aires fue Carlos Alberto
Oreiro, chofer personal de Granero y encargado de automotores de la Sedronar.
La sorpresa. Desde entonces, el utilitario fue utilizado por la agencia
antinarcóticos de la Nación hasta el 30 de octubre. Ese día, un empleado del organismo, Hernán
Claudio Aboy, llevó el vehículo a la tapicería El Porve de Avellaneda para reparar la butaca del
conductor. Cuando el tapicero sacó el asiento y levantó la alfombra vio un hilo plástico que
sobresalía del zócalo. Al tirar se topó con una ristra de panes de cocaína.
El tapicero llamó al empleado que había llevado el auto a su local y así se
fueron sucediendo las comunicaciones hasta que la tapicería se vio repleta de funcionarios y
agentes federales. No obstante, antes de que eso sucediera fue el mismo Oreiro (el chofer que se
había llevado la camioneta desde San Lorenzo) el que intentó irse en el vehículo como si nada
hubiese pasado aduciendo que esa droga había sido un olvido porque la Partner era un bien
decomisado a un narcotraficante.
La causa quedó a cargo del juez federal de Quilmes Luis Armella y los peritos
sostuvieron que se encontraron en el utilitario un total de "8 paquetes de cocaína en el zócalo
izquierdo, 6 en el zócalo derecho y dos tizas entre un panel de plástico lateral y la chapa del
chásis". En total, poco más de 8 kilos de cocaína en un auto del organismo encargado de controlar
su comercialización y su tráfico.
Yo señor, no señor. Ayer, cuando la noticia del descubrimiento ocupó todos los
espacios periodísticos, el titular de la Sedronar sostuvo que su organismo actuó como
"correspondía" al "llamar a la policía" cuando se halló la cocaína en una camioneta del ente. Y
dijo que "no se descarta" que la droga pueda haber sido "plantada" o "pueda haber quedado del
procedimiento original" realizado en la ruta nacional 34, en Santa Fe.
En la misma línea, el ministro Fernández defendió el procedimiento y manifestó
que "la Sedronar no tiene nada que ver con eso". Y agregó: "Yo no tengo dudas que (esa carga)
estaba adentro desde el momento en que se decomisó la camioneta y que quienes tuvieron que haber
revisado el vehículo no se han dado cuenta de ello", precisó en referencia a los agentes de la
policía santafesina. Y señaló que la camioneta "no se debe haber escaneado en profundidad
oportunamente".
Finalmente, Granero se quejó por "la profusa difusión que realizaron los medios
de prensa" sobre el hecho y añadió que "cualquier persona que está en algo raro no deja la
camioneta en el taller y se va", en alusión al chofer de la secretaría.
Explicaciones. Para la policía santafesina no hay dudas al respecto. La droga
hallada en el auto de la Sedronar fue colocada después de ser llevada desde la Unidad Regional
XVII."Se te puede escapar algo pero no 8 kilos en los zócalos como se encontró ahora", dijo Hugo
Tognoli, jefe de la ex Drogas Peligrosas de la provincia.
Tognoli dijo no"conocer a fondo la causa", pero cree entender que la droga
hallada en Buenos Aires "tiene envoltorios numerados que hacen pensar en que es mercadería
secuestrada en algún procedimiento y distintos a los que tenía la cocaína incautada en octubre del
año pasado en Santa Fe".
Por último, el jefe policial manifestó que por su experiencia, "en este tipo de
traslados (como el interrumpido en Luis Palacios hace un año) siempre se lleva droga de una misma
característica y calidad" y la cocaína incautada en Buenos Aires difiere en su conformación con la
encontrada por los agentes santafesinos.