Tucumán.— Un muchacho de 29 años asesinó de un balazo a su hija de 7 meses, baleó a su ex pareja y luego se suicidó en una casa de las afueras de la capital tucumana.

Tucumán.— Un muchacho de 29 años asesinó de un balazo a su hija de 7 meses, baleó a su ex pareja y luego se suicidó en una casa de las afueras de la capital tucumana.
Fuentes policiales dijeron que todo ocurrió en un departamento del barrio Soberanía Nacional donde vivía Mirta González, de 20 años, junto a Elina, su beba de 7 meses. Hasta allí llegó la ex pareja de la mujer, Angel Medina, y se inició una violenta discusión.
En esas circunstancias, Medina extrajo un arma de fuego y empezó a disparar alocadamente dentro de la vivienda por lo que uno de los proyectiles alcanzó a la beba en el pecho. Otros tres balazos hirieron a González en una mano y un hombro, tras lo cual el muchacho se apoyó el revólver en la cabeza y se quitó la vida.
Según fuentes de la investigación, antes de salir de su casa Medina dejó una carta dirigida a su mamá en la que le pedía "perdón por lo que voy a hacer". En ese orden, se supo que la pareja se había conocido el año pasado cuando ambos estudiaban en un instituto técnico y se pusieron de novios. De esa relación, en enero nacio Elina, aunque ambos decidieron seguir viviendo cada uno con sus padres.
La relación se fue desgastando y, en mayo, la joven denunció a Medina por golpes y amenazas. Aparentemente, el problema era la negativa de ella a irse a vivir con él. Así las cosas, la pareja siguió distanciada y no se registraron más escenas violentas hasta que se desencadenó la tragedia.




Por Florencia O’Keeffe