Cañada de Gómez. — Un adolescente de 15 años fue asesinado de un escopetazo
en la cabeza el viernes a la noche, en la zona sur de esta ciudad, en una confusa situación en la
que no se descarta una venganza por cuestiones vinculadas al tráfico de drogas, según indicaron
fuentes policiales. El juez de instrucción Jesús Rizzardi ordenó la detención de dos vecinos de la
víctima, quienes se culparon entre sí de haber sido autores del crimen.
Los investigadores intentaban establecer ayer si otro violento episodio ocurrido
poco antes del crimen, y a escasos metros de donde fue abatido el menor, tenía alguna relación con
el homicidio. En ese sentido, indicaron que el asesinato del chico podría estar concatenado con un
disparo que perforó el techo de una casilla de chapa ubicada frente al lugar del homicidio.
Discusión. El morador de la casa declaró que momentos antes del crimen hubo una
discusión en ese lugar, que llevó a que "alguien" hiciera el disparo que perforó la chapa.
Alrededor de la vivienda se hallaron algunos cartuchos amarillos que fueron recolectados como
prueba.
A corta distancia.Eran las 9 de la noche del viernes cuando Marcelo Ezequiel
Castillo transitaba por Rawson al 500, frente al polideportivo Víctor y Agulino Carbonari. En un
momento recibió un disparo en la cabeza, efectuado al parecer con una escopeta calibre 16 y a
escasa distancia. El joven murió en el acto.
Según el relato de testigos, uno de los presuntos autores, identificado por la
policía como D.C., de 30 años, empezó a correr ni bien se oyó la detonación. Al ser detenido por
los uniformados, el sospechoso culpó a un menor de 17 años. A pesar del intenso rastrillaje hasta
anoche no había aparecido el arma homicida.
"Por las primeras declaraciones, esto podría tener relación con el consumo y
venta de drogas. Por esta zona, los consumidores forman bandas que se disputan pequeñas parcelas de
terreno para repartir el fruto de la venta de porros y cocaína", dijo a este diario un policía
mientras buscaba la escopeta entre pastizales en la zona cercana al lugar del hecho.
Minutos después de ocurrido el hecho, varias secciones de la Unidad Regional X,
el juez Rizzardi y personal judicial del Distrito Judicial Nº 6 se hicieron presentes en el lugar.
El jefe de la Unidad Regional (UR) X, Oscar Barei, fue quien llevó adelante los allanamientos. Por
testimonios recogidos en el área se detuvo a D.C., de 30 años, y luego a un menor de 17 años, éste
último acusado por el primero de haber sido el autor del disparo.
En moto. El cadáver de Castillo fue revisado en primera instancia por el médico
de policía de la UR X, Juan Carlos Midauar, quien explicó que el disparo causó un importante hueco
en la región parietal izquierda de la cabeza. Los peritos creían ayer que la víctima podría haber
ido en la parte de atrás de alguna moto al momento de recibir las perdigonadas. Los investigadores
también confiaron que a los pocos metros de donde yacía la víctima había un ciclomotor tirado en la
calle, propiedad de uno de los presuntos agresores detenidos.
"Fue un solo disparo de escopeta efectuado a pocos centímetros de la cabeza. De
todos modos el cuerpo fue llevado al Instituto Médico Legal de Rosario en donde se practicará la
correspondiente autopsia", amplió Midauar. Los vecinos comentaron a este diario que todas las
noches se escuchan detonaciones de armas de fuego en la zona. "Lo peor que le podía haber pasado a
este barrio era que entrase la droga", expresó una mujer.