Policiales

Lo declaran autor penalmente responsable de matar a una mujer

La Cámara Penal ratificó un fallo sobre el crimen de Claudia Vargas, asesinada dos años atrás por el hijo de su pareja, que era menor

Lunes 04 de Diciembre de 2017

La Cámara Penal confirmó un fallo que declaró a un joven de 18 años autor penalmente responsable de un crimen que cometió cuando era menor. El hecho ocurrió dos años atrás, cuando el adolescente asesinó de un balazo a la pareja de su padre en el pasillo de una vivienda de barrio Alvear.

Ratificada la resolución de primera instancia, la Justicia deberá analizar y evaluar el desempeño del chico en el régimen tutelar para luego definir si corresponde o no que cumpla una pena de prisión.

Disparo mortal

Claudia Vargas fue asesinada de un disparo mortal en la espalda la noche del sábado 12 de septiembre de 2015 en un complejo de viviendas de pasillo de Constitución al 4000. La mujer de 24 años vivía allí con sus dos hijas de 6 y 10, con su pareja Daniel M. —un fletero de 40— y con un hijo de éste, Valentino, de 16.

Según revelaron entonces fuentes policiales, alrededor de las 22 Daniel comenzó una áspera discusión con Claudia que, según relatara en esa oportunidad una vecina, tenía que ver con que la mujer decía que el hijo de su pareja le había robado plata. En un momento, el hombre salió a la vereda y su joven pareja fue detrás de él. Y fue entonces que el chico atravesó todo el pasillo con un arma calibre 22 en una de sus manos y le disparó a Vargas.

"Después de que le tiró, el pibe le siguió pegando en la cabeza, pero ya estaba muerta. La dejó tirada como un perro. El padre lo subió a una camioneta y se fueron", describió una vecina al día siguiente a un cronista de este diario. Con la Claudia muerta en la vereda, padre e hijo subieron a una camioneta Ford F 100 roja y se fueron del barrio.

Finalmente, el adolescente se presentó espontáneamente en Tribunales y en diciembre del año pasado la entonces jueza de Menores Carolina Hernández lo declaró autor material y penalmente responsable del crimen, que fue calificado como homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Apelación

El fallo fue apelado por la defensa del chico y en octubre pasado se realizó una audiencia ante un tribunal de segunda instancia conformado por los camaristas Daniel Acosta, Bibiana Alonso y José Luis Mascali.

El defensor contó que los hechos se desencadenaron en el interior de la casa y detalló que, en medio de la discusión con su concubina, el padre de Valentino salió por el pasillo seguido de la mujer portando un cuchillo. Y que ante esa situación, "al ver que su padre corría riesgo", el chico le disparó a Claudia "con el objeto de detenerla y no de matarla". En esa línea, encuadrando el caso en un hecho en legítima defensa, pidió la absolución del joven y la anulación de la sentencia.

Por su parte, el fiscal de Cámaras Guillermo Corbella pidió confirmar el fallo de Hernández. Primero argumentó que, respecto de la legítima defensa, no se pudo demostrar una agresión previa. Y enfocó en los dichos de testigos que indicaron, entre otras cosas, que en ningún momento estuvo en riesgo la vida del padre del chico acusado.

De la audiencia también participó el asesor de Menores Daniel Papalardo, quien expuso sobre la situación del adolescente. Valoró que se presentó espontáneamente ante la Justicia, contó que primero se dispuso su alojamiento en casa de una abuela y luego en lo de su madre. Papalardo hizo saber que el chico trabaja con su madre en la casa de ella y que tiene pensado terminar sus estudios secundarios.

La audiencia culminó con una entrevista del presidente del Tribunal con Valentino sobre su vida, sus estudios y familia. Y fue Acosta quien realizó el primer voto para que la Cámara se expidiera.

Pruebas

El camarista comenzó analizando el caso desde el informe de autopsia. Para Acosta, esa prueba demuestra que la muerte de Vargas fue producto de un balazo ejecutado directamente por la espalda a una distancia relativamente corta y con el brazo en franca posición de tiro.

Acosta también citó testimonios, especialmente el de un testigo cuyos dichos le resultaron relevante para determinar lo sucedido. Si bien este hombre admitió que Claudia tenía una cuchilla en sus manos, no la estaba utilizando contra Daniel. Según la escena que describió el vecino, para el juez "no se advierte necesaria" la reacción que tuvo Valentino.

El magistrado valoró como "sinceros" los dichos de este hombre "porque tenía buena relación con los involucrados en el conflicto y además se limitó a transmitir sólo lo que vio y experimentó". Para Acosta, este testimonio "descarta la hipótesis defensista estructurada a partir del relato del acusado" ya que el testigo "es claro en referir que al momento del disparo la víctima no acometía con el cuchillo hacia el padre ni hacia él".

En ese sentido, citó jurisprudencia para explicar que "cuando la declaración de un testigo hábil está corroborada por las restantes constancias probatorias, ellas en conjunto hacen plena prueba" para arribar a un veredicto. Así, Acosta se inclinó por confirmar el fallo de Hernández y sus pares compartieron su postura.

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