El crimen ocurrió durante una fiesta de año nuevo en el Fonavi de Seguí y
Espinillo. En el lugar se había juntado mucha gente del barrio y, cuando a las 5.30 de la mañana
estaban por apagar la música, las diferencias entre dos muchachos que eran vecinos terminaron de un
modo trágico.
Uno de ellos se acercó acompañado por unos familiares y, sin mediar palabra,
apuñaló en el pecho a Daniel Fausto Sánchez. Todos los testigos del homicidio apuntaron a un joven
al que le decían Cali. Cuando lo detuvieron, tras el robo a una pollería, dio otra identidad. Pero
su verdadero nombre quedó al descubierto y ahora lo condenaron a 16 años de prisión por los dos
hechos.
El joven condenado se llama Juan Carlos Silva, tiene 22 años y luego del crimen
ocurrido a cuatro cuadras de la comisaría 19ª los familiares y amigos de la víctima incendiaron su
departamento de Sanguinetti al 3600 en represalia por el crimen. El juez de Sentencia Julio Kesuani
lo condenó a 16 años de prisión como autor del homicidio, por asaltar con un cuchillo una pollería
de Rioja y Lavall y por brindar una identidad falsa cuando lo apresaron para evitar que le
imputaran el homicidio de Sánchez.
El agresor de Sánchez no pronunció palabra cuando lo apuñaló en el tórax.
Algunos allegados al muchacho fallecido consideraron que el motivo podrían haber sido diferencias
surgidas entre Sánchez y el imputado cuando estuvieron detenidos juntos en la comisaría 19ª. Pero
los amigos del joven señalaron que tiempo antes del crimen "Daniel se había peleado con uno de los
hermanos de Cali y por ahí venía la bronca".
La celebración. Todo ocurrió durante una fiesta que el 1º de enero de 2005
organizaron los vecinos en el palier de la escalera 3 del Fonavi. Los jóvenes que estaban reunidos
allí junto a Sánchez, a quien le decían Pollito, contaron que en un momento llegó al lugar Cali
acompañado por dos hermanos, Jarro y Pelado. "Este Cali se golpeaba uno de sus bolsillos, donde
tenía un cuchillo, mirándolo a Daniel como buscándole bronca. Entonces Daniel se acerca y le
pregunta a Cali qué le pasaba y éste sin mediar palabras se levantó, sacó el cuchilloy le clavó una
puñalada en el pecho", contó una amiga del joven herido.
Los testigos del ataque contaron que el joven recibió un puntazo a la altura de
la tetilla derecha. Se tomó el pecho con las manos y cayó al piso. Un conocido que pasaba por el
lugar en moto lo llevó al Hospital Carrasco, pero falleció en el camino. La herida, según la
autopsia, le afectó el corazón.
Silva estuvo prófugo por el crimen e incluso logró eludir una orden de captura
en febrero de 2006, cuando lo apresaron como sospechoso de golpear a un ciclista en la zona de la
Terminal para intentar, sin éxito, robarle la bicicleta. Entonces dio el nombre falso de Fabián
Esteban Carabajal e incluso bajo esa identidad logró que lo excarcelaran.
Pero el engaño quedó en evidencia siete meses más tarde, cuando lo apresaron por
el robo a la pollería "Siempre quise ser un pollo", de Lavalle al 800. Allí, el 19 de septiembre de
ese año a las 17.30 entró un muchacho que pidió unas milanesas y, cuando llegó el momento de pagar,
amenazó a la empleada con un cuchillo y sustrajo 216 pesos de la caja. La víctima lo siguió y lo
vio entrar en un domicilio cercano, donde luego lo detuvo la policía. Aunque volvió a identificarse
como Carabajal, se detectó su verdadera identidad y quedó implicado en el crimen. Dos testigos del
homicidio lo reconocieron en una rueda judicial.
Lo único que el juez consideró que no pudo probarse fue el intento de robo de la
bicicleta. Lo condenó por el crimen, el asalto y el haber brindado una identidad falsa. En su
favor, consideró que no registra condenas anteriores. En contra, haber abusado del "factor sorpresa
con el cual sorprendiera a la víctima en la imprevisible agresión".