Con precisión y rapidez, dos hombres emboscaron ayer a un empleado de una
concesionaria de autos y le robaron unos 30 mil pesos en efectivo y cheques por un monto no
precisado que la víctima llevaba a un banco. Apenas conocido el episodio, desde la Jefatura se
señaló que el monto sustraído llegaba a los 300 mil pesos, pero los responsables del comercio,
según una fuente policial, indicaron que la plata robada era "significativamente menor".
El asalto ocurrió en el local de Giorgi Automotores, en
bulevar Avellaneda al 2000. El negocio ocupa toda la cuadra, en la que no sólo está el salón de
ventas y las oficinas sino también una amplia playa y un local de repuestos.
Cuando faltaban cinco minutos para las 2 de la tarde,
Carlos Alberto C., de 45 años, recogió como lo hace regularmente el ataché en el que había efectivo
y cheques para depositar. Apenas pisó la vereda, un hombre joven lo interceptó. "Dame el bolso", le
ordenó secamente el maleante, que sacó un arma de fuego y encañonó al empleado.
El escape. Asustado, el portavalores no opuso resistencia y entregó el bolso.
Con el botín en su poder, el asaltante corrió hacia un Ford Fiesta negro con vidrios polarizados y
guiado por un cómplice.
Algunos testigos dieron un par de datos importantes a la
policía: que habían divisado el auto estacionado frente a la concesionaria un rato antes del
atraco, que el conductor del vehículo podría ser una mujer y que un auto idéntico y al mando de una
mujer fue visto a una cuadra de donde finalmente apareció abandonado.
El Ford Fiesta de los ladrones enfiló por Avellaneda al
norte mientras desde Giorgi llamaron a la policía. Un móvil de la Patrulla Urbana acudió al lugar
que no tiene sistema de alarma pero sí cuenta con cámaras de video en el interior del local.
Los uniformados salieron tras los pasos de los maleantes y,
unos minutos después localizaron el auto con el que escaparon los ladrones. Lo hallaron en Pasco y
Castellanos, a cuatro cuadras de la concesionaria.
El comisario Horacio Dimenza, titular de la seccional 13ª,
señaló que el auto está registrado en la provincia de Santa Cruz y no tiene pedido de secuestro,
pero indicó que podía tratarse de un mellizo. "Me parece que los guarismos que están impresos en
los cristales no son los originales de fábrica", explicó el oficial. l