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Las escuchas que llevaron a desarmar una banda criminal

Hoy imputan a una decena de personas detenidas el sábado y a la que le achacan al menos dos crímenes cometidos el mes pasado.

Miércoles 10 de Junio de 2020

La instrucción salió de una celda de la cárcel de Coronda y fue transparente: "Hay que avanzar matando gente inocente". Esa frase la habría dicho Brandon Bay, un joven de 25 años detenido hace un lustro y a quien hoy le achacrán en una audiencia haber organizado una estructura de delitos conquistando territorios sin ahorrar sangre. Con él estarán frente al juez un grupo de sicarios a los que les encargaba las ejecuciones y que fueron apresados en 14 allanamientos realizados el sábado pasado a partir de una investigación de la Unidad de Crimen Organizado y Delitos Complejos de la Fiscalía Regional en torno a dos homicidios registrados en San Lorenzo los últimos días de mayo.

Uno de quienes deberá responder en la audiencia es Claudio Gustavo "Primo" R., quien salió de la cárcel de Coronda tras cumplir una condena por robo calificado el 22 de mayo y será acusado por participar en la banda que cometió esos asesinatos.

Lo que reseña la investigación es la historia de la construcción del poder territorial de una banda que necesitaba hacerse fuerte en un espacio a través del miedo para sembrar sus negocios. Y que además contó con la venia de la policía. Por ese motivo están detenidos e imputados dos uniformados: el jefe de la seccional 7ª de San Lorenzo, Raúl Alberto Fleitas y su sumariante, Marcelo Álvarez. Los fiscales señalan que bajo ese paraguas policial, Brandon Bay pudo hacer pie en el barrio Norte de San Lorenzo.

Amenaza

Lo que Brandon anunciaba en las escuchas captadas por los pesquisas sobre lo que iba a hacer era exterminar a sus rivales. Lo hizo con una mujer a quien llamó, acusó de haberse quedado con dinero y le dedicó una advertencia elocuente. "¿Me escuchas? Si no aparece el paquete y no aparece el pibe te matamos así nomás. A vos y a toda tu familia. Me escuchaste?" La llamada salió del pabellón 4 de Coronda el 20 de marzo y la mujer que atendió le preguntó a su interlocutor quién era. "El que maneja San Lorenzo", le respondieron después de escupirle una serie de insultos.

Los fiscales Aquiles Balbis, Matías Edery y Luis Schiappa Pietra acusarán a Brandon Bay de ordenar al menos dos crímenes cometidos en San Lorenzo en la semana posterior a la salida de Claudio "Primo" R. de Coronda. Los de Gerardo "Pecho" Pérez, el 25 de mayo en Díaz Velez al 4100; y el de Brian Ezequiel Sánchez, de 16 años, ejecutado en Mitre al 900 tres días después, lo que desencadenó una reacción barrial que llegó a derribar la vivienda donde se cometió el primero de los asesinatos.

A Brandon se lo acusó de liderar "Los Gorditos", una banda que se movía en el Fuerte Apache del barrio Tiro Suizo y desde allí se extendió por la villa de Flammarión y Villa Gobernador Gálvez. Después, con él ya preso, una grupo avanzó hacia el Cordón Industrial.

Lo que se descubrió en la pesquisa es que el método de Brandon no fue solo invadir territorios de venta de drogas matando rivales, sino incentivando entre éstos una guerra. Su idea fue producir bajas entre dos facciones que durante largo tiempo habían prevalecido sin conflictos en el barrio Norte sanlorencino y el sur de Puerto San Martín para que cada sector le atribuyera al otro las muertes del bando propio. La idea de los fiscales es que la policía contribuyó en esa estrategia, inclusive informando que los crímenes respondían a la puja entre los grupos de Ramón Alberto "Willy" V. y Víctor "Pipi" L.

Los investigadores supieron que la convivencia estaba pautada para dividirse el territorio y cuando la violencia apareció, de la mano de la gente de Brandon, la policía ocultó a éste atribuyendo las balaceras a "Willy" y "Pipi".

Al menos en la narración mediática, dicen los fiscales, eso pasó. Pero también en la manera de arbitrar los conflictos. Creen que con ese fin los policías imputados tenían cinco armas de fuego ilegítimas con numeración limada y sin capacidad de acreditar su uso legal. En la comisaría 7ª también apareció una partida menor de marihuana y en el Chevrolet Prisma del comisario Fleitas se hallaron 81 mil pesos.

Debido a los informes que daban cuenta de la falsa guerra entre "Willy" y "Pipi" la AIC llegó a saber que eso se preparaba en favor de "Los rosarinos", la banda que lideraba Brandon. Las escuchas a Bay demostraron su interés en ese territorio, que ordenaba tirotear búnkers, administraba el uso y la guarda de las armas, escogía los tiradores y a los conductores que trasladaban a los sicarios.

"No tenemos dudas de que las cinco armas limadas que se les encontraron a los policías eran para embagallar procedimientos", dijeron fuentes de la Fiscalía. Esto implica direccionar con prueba plantada hipótesis respecto a los hechos.

Copar sin matar

En otra comunicación captada a Brandon Bay éste se dirige a un tal "Pelado" al que le expone cómo lidiará con un vendedor al que quiere desbancar. "Lo teníamos recapiado amigo, le teníamos la familia recapiada, todo mal, sabemos dónde paran, donde no paran, los negocios, sabemos todo, y a él le conviene corte. Yo le dije: «¿Qué preferís, quedarte sin el negocio y quedarte sin nada? Sino te empiezo a matar gente en los locales común y chau... y ya te cierro todos los locales, encima te saco el barrio y te dejo en Pampa y la vía. Agarrate el barrio y no le reventemos nada, todo legal me entendés, que siga sobreviviendo. Si no le cerramos todos los negocios".

Hoy Bay será trasladado de Coronda a San Lorenzo para ser imputado por liderar el grupo criminal. Junto a él habrá otras diez personas acusadas de ser parte de la asociación ilícita.

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