El Ministerio de Seguridad de Santa Fe hizo saber a este diario que las autoridades
de la provincia no recibieron información del operativo desarrollado en Portugal y España ni pedido
de colaboración de los órganos pertinentes de esos países, siendo que el barco que llegó con la
droga había partido de Rosario. La cartera a cargo de Daniel Cuenca solicitará hoy información a
las autoridades portuarias y aduaneras sobre la firma exportadora de la mercadería, la empresa
naviera que fletó el buque, fecha y terminal exacta de la que zarpó, la ruta que describió el navío
y los detalles del control de los organismos que supervisan las cargas en el puerto local ese
día.
No había certeza hasta anoche acerca de si la droga que iba
camuflada en un contenedor con ajos partió del puerto de Rosario o pudo ser colocada en la carga en
alguna escala posterior. Pero lo que sí parece irrefutable es que el cargamento con ajos fue
despachado de la terminal rosarina ya que el puerto de la ciudad es el único sitio de donde se
embarcan cargas generales, a diferencia de otras terminales fluviales de la región en las que se
despachan mercaderías a granel, como granos y aceites.
El presidente del Ente Administrador
del Puerto de Rosario (Enapro), Angel Elías, el organismo que administra el puerto de Rosario,
explicó los mecanismos de control: el dueño de la carga contrata a un agente que se ocupa de pactar
el transporte del contenedor en el barco y a su vez a un despachante de aduana para que realice los
trámites aduaneros.
Luego, las autoridades de la Aduana
verifican el contenido de la carga. Actualmente en el puerto de Rosario operan dos terminales
privadas: Terminal Puerto Rosario y Servicios Portuarios.
Elías señaló que, en el caso de que
se detectara algún ilícito en algún contenedor, los concesionarios privados no "tienen ninguna
responsabilidad" porque no ejercen ningún control sobre la mercadería. Y aclaró que cuando la carga
viene precintada y ya pasó por la inspección de la Aduana, no se chequea el contenido.
Los cargamentos que se envían al exterior tienen controles cruzados de dos
organismos oficiales: el Servicio de Sanidad Animal (Senasa) y la delegación local de la Aduana. El
Senasa examina la calidad de la mercadería que se exporta a diferentes países del mundo y la Aduana
ejerce el poder de policía con el auxiilio de la Prefectura Naval. Su tarea consiste en chequear la
documentación y la carga, aunque el responsable primario es el dueño de la mercadería.
Nuevo control.
La nueva modalidad, según dijeron,
permite chequear las cargas las 24 horas del día y contar con información sobre todos los
movimientos en depósitos y muelles del predio. El sistema incluye un mecanismo de circuito cerrado
de TV. De esta manera, tanto la Aduana como las autoridades de Terminal Puerto Rosario y los
clientes que despachen mercadería puedan seguir on line el proceso de carga.
A fines de abril pasado, el
presidente de Terminal Puerto Rosario, Guillermo Salazar Boero, anunciaba que los embarques
rosarinos desde el puerto local navegarían hacia sus destinos sin tener que recalar en Buenos
Aires. Hasta entonces, las cargas en contenedores que salían de Rosario debían trasbordar en Buenos
Aires, donde además se realizaban los trámites de Aduana.
Elías sostuvo ayer que es usual que
los buques que zarpan de Rosario hagan escalas en su recorrido hasta su destino final en puertos
europeos.
La trayectoria que tuvo el buque en cuestión será crucial
para la investigación. La preguna es dónde embarcó la
Con relación al escrutinio de la mercadería que se exporta, en abril pasado, las
autoridades de Terminal Rosario anunciaron un nuevo sistema para controlar las cargas.