Buenos Aires.— Los investigadores del crimen del neurocirujano Claudio
Urbina barajan como hipótesis la posibilidad de que los asesinos hayan querido asustarlo y que la
maniobra les haya salido mal. La trayectoria del disparo, la poca visibilidad que los asesinos
tenían sobre la víctima y el hecho de que el médico haya sido alcanzado por el balazo porque se
recostó sobre el asiento del acompañante de su auto son los principales argumentos que avalan esta
teoría.
En tanto, la esposa de la víctima pidió no descartar que el ataque haya sido “un hecho
vinculado a la inseguridad”
“Ya hemos comprobado que por la escasa luz que había y las características de los vidrios
del auto de Urbina, los asesinos no tenían una visión clara del interior del automóvil”, dijo
uno de los investigadores.
Los vidrios del Chevrolet Aveo del médico son polarizados y si a eso se suma que Urbina tenía la
luneta trasera astillada por la tormenta de granizo del pasado 18 de abril y recubierta con un film
transparente, la visibilidad desde el exterior es prácticamente nula.
El disparo de fusil FAL que asesinó a Urbina ingresó por la puerta trasera derecha y atravesó el
asiento delantero del acompañante donde la víctima casualmente se había recostado, seguramente al
ver que se acercaban sus asesinos. “Si se hubiese quedado sentado en el asiento del conductor
estaría vivo”, comentó la fuente.
Asimismo, otras fuentes de la investigación revelaron que los tres testigos presenciales del
hecho vieron al tirador moviéndose como si no pudiera ver con precisión el blanco.
“Creemos que la idea original quizás era darle un susto y no matarlo, pero en este caso
también tendríamos que buscar a un autor intelectual que tuviera un motivo para amenazarlo y todos
los caminos nos vuelven a conducir a un hecho pasional”, concluyó el investigador.
Los detectives de la DDI de San Isidro y el fiscal de Boulogne, Sergio Szyldergemejm, tampoco
descartan otras teorías. “Quizás lo querían secuestrar o asaltar o venían de un raíd y
querían cambiar el auto y se les complicó”, dijo el jefe policial.
En tal sentido, el abogado Carlos Martínez de Luco, representante de la esposa de Urbina,
Marcela Agustini, aseguró que no se puede descartar que haya sido “un hecho vinculado a la
inseguridad”. El letrado minimizó las amenazas que Urbina recibió del último esposo de su ex
mujer, el mexicano David Galicia Caracas, sospechado de ser autor intelectual del hecho si éste
tuviera cómo móvil lo pasional.
El crimen de Urbina ocurrió la madrugada del miércoles pasado. El médico fue sorprendido por dos
hombres que se le acercaron mientras guardaba el auto en el garaje de su casa y lo ejecutaron con
un disparo de FAL en la espalda.
En las imágenes de una cámara de seguridad de la cuadra se ve que los delincuentes huyeron en un
Volskwagen Vento color oscuro.
(Télam)