Policiales

Imputaron a un taxista por una tentativa dehomicidio

Fue identificado como Alfredo Nicolás B. y el juez Héctor Núñez Cartelle le dictó la preventiva.

Domingo 10 de Diciembre de 2017

Un taxista de 24 años fue imputado ayer como coautor de una tentativa de homicidio ocurrida la madrugada del jueves en Espinillo al 3700, en la zona suroeste de la ciudad, y de la que resultó víctima Leonardo L., de 25 años y residente en los monoblocks de la zona de Rouillón y bulevar Seguí, quien recibió un tiro en el cráneo disparado desde el vehículo de alquiler y en el marco de un oscuro episodio.

El acusado fue identificado como Alfredo Nicolás B. y el juez Héctor Núñez Cartelle le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley, según lo solicitado por el fiscal Adrián Spelta en el marco de la audiencia imputativa realizada la mañana de ayer en Tribunales.

Para llevar adelante la acusación, el fiscal se basó en material fílmico registrado por cámaras de seguridad públicas y algunas de videovigilancia privadas, el recorrido marcado por el GPS del taxi y ciertas medidas investigativas que relacionan al chofer del taxi Chevrolet Corsa RA2626 con el hecho que se investiga.

En su primera declaración ante la Justicia el chofer dijo ayer haber sido abordado por un pasajero y obligado a llevar personas hasta la escena del hecho. Sin embargo se constató que en ningún momento del recorrido utilizo el botón de pánico por alguna situación en particular, no radicó la denuncia del confuso incidente del que fue testigo en comisaría alguna y fue detectado un rato después de los hechos frente un local nocturno.

Madrugada fatal

La versión oficial ventilada en la audiencia de ayer indicó que pasadas las 2 de la mañana el taxi Chevrolet Corsa llegó hasta Espinillo al 3700 y estacionó a la altura de la escalera 28 de los monoblocks, a un par de metros de uno de los volquetes de basura. En la zona aún había un par de quioscos de venta de bebidas abiertos y varios testigos observaron la clara agresión hacia la víctima.

Los testigos difieren en la cantidad de ocupantes que estaban en el auto, pero al parecer eran sólo dos quienes estaban sentados en las butacas delanteras y nadie en el asiento trasero. En esas circunstancias al taxi se acercó Leonardo L., de 25 años, y residente en los monoblocks de la zona, habló con los ocupantes del taxi y se alejó unos metros. Cuando regresaba hacia el vehículo y se aprestaba a apoyarse sobre la puerta delantera derecha en un gesto que podría compararse a quien realiza una operación comercial o transa de drogas, se escucharon al menos dos disparos que partieron desde el interior del auto.

Mientras Leonardo L. caía desplomado al piso, el taxi huyó del lugar. Pero los testigos registraron su RA y su patente, datos que les aportaron a los efectivos de la División Homicidios de la Policía de Investigaciones a cargo del comisario Diego Sánchez que llegaron hasta el lugar. En tanto, agentes de la seccional 19ª relevaron la zona y encontraron una cámara de vigilancia en un negocio, a pocos metros de donde sucedió el hecho.

Con el número del RA y mediante el GPS determinaron la ubicación del taxi. Así llegaron hasta Tucumán y Callao, donde hay un local nocturno frente al cual estaba detenido el auto. Los pesquisas esperaron pacientemente que saliera el conductor y empezaron a realizar un seguimiento del vehículo a distancia por distintas calles que los fueron llevando hacia la zona suroeste de la ciudad.

En bulevar Avellaneda y Saavedra personal de las Secciones Caballería y Perros que iban en una patrulla interceptaron el vehículo y arrestaron a Alfredo Nicolás B., quien en ese momento estaba solo en el auto y no supo decir que fue de los supuestos pasajeros que había llevado hasta el Fonavi de Espinillo al 3700.

Adentro del taxi los policías no encontraron armas ni elementos comprometedores, aunque sí les llamó la atención un impacto de bala con ingreso por el zócalo de la puerta delantera izquierda que se incrustó junto a la pedalera.

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