Policiales

Imputaron a los detenidos por integrar la banda de "Los gorditos"

Son cuatro hombres (uno de ellos preso en Piñero) y una mujer. Los acusan de usurpar viviendas para instalar quioscos de venta de drogas.

Domingo 15 de Octubre de 2017

Cinco de los nueve detenidos el martes pasado por agentes de la Delegación Rosario de la Policía Federal por conformar una banda dedicada a la usurpación de viviendas para la instalación de quioscos de ventas de drogas quedaron imputados en el marco de una audiencia realizada el viernes en los Tribunales provinciales.

   A tres de ellos la jueza Mónica Lamperti les dictó la prisión preventiva por el plazo establecido por la ley, es decir 60 días. En tanto, un cuarto imputado ya estaba tras las rejas y lo acusan de ordenar acciones por vía telefónica y una mujer, que es mamá de uno de los supuestos integrantes de la banda, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria ya que sufre de una cardiopatía crónica y está a pocos días de ser intervenida quirúrgicamente, según dejaron trascender fuentes judiciales.

Allanamientos

El martes pasado, y como resultado de una investigación que llevó adelante el fiscal provincial Nicolás Foppiani en torno a la usurpación de viviendas para la instalación de quioscos de ventas de drogas, agentes federales realizaron 15 allanamientos simultáneos.

   Los procedimientos se hicieron en Presidente Roca al 5100 (en cuatro domicilios ubicados en el complejo conocido como Fuerte Apache), Anchorena al 1500, Lamadrid al 1500 y 1600, Margis al 5000 (dos domicilios) y 5100, Dinamarca al 500 (tres casas) y una celda de la cárcel de Piñero.

   Como resultado de los allanamientos terminaron detenidas nueve personas y se secuestraron cinco armas de fuego (una de ellas una pistola calibre 9 milímetros con distintivos de la policía bonaerense), municiones, teléfonos celulares, drogas y aves silvestres. Sin embargo, de esas personas sólo cinco llegaron a la audiencia imputativa del viernes: Walter P., de 40; Brandon B., de 19; su madre, rica A., de 44; Agustín S., de 18; y Federico I., de 21 años y alojado de la Unidad 11 de Piñero.

   A ellos la Justicia los acusa de conformar la denominada "Banda de los gorditos", una gavilla asentada en el barrio Fuerte Apache, en la zona de Paraguay y Lamadrid, que la tarde del 4 de diciembre de 2015 se conoció en las páginas policiales tras el crimen de José Eduardo "Cepillo" Fernández. La víctima era un albañil al que ubicaban como vendedor de drogas a pequeña escala en la villa Flammarión, negocio que compartía con sus hijos y concubinas, a quienes se reconocía como "Los cepillos".

   Desde entonces "Los gorditos" se quedaron con el territorio y lo defendieron del asedio de otras gavillas, como por ejemplo "Los nietos de Doris", hoy sensiblemente disminuida.

Las acusaciones

En ese marco los detenidos llegaron a la audiencia del viernes en la cual, tras un debate que se prolongó por más de cinco horas, el fiscal de Investigación y Juicio Nicolás Foppiani les achacó entre otros delitos los de asociación ilícita, abuso de armas, daño e intentos de usurpación de viviendas; mientras su par de la Unidad de Homicidios dolosos, Florentino Malaponte, acusó a los hombres detenidos por tres hechos de tentativa de homicidios.

   Esta imputación la recibieron Brandon B. y Federico I. (sindicados como cabecillas de la banda), Walter P. y Agustín S. Malaponte los sindicó como autores del ataque a balazos del que fueron víctimas Brian y Leandro L. y Matías M. la noche del 17 de agosto pasado en Pasaje 410 y Armenia luego de que los balearan en la puerta de su casa desde un par de motos que pasaron por el lugar.

Escuchas telefónicas

Fuentes de la pesquisa dijeron a La Capital que la investigación contra "Los gorditos" se sustenta principalmente "en escuchas telefónicas hechas al detenido Federico I,. quien supuestamente desde la cárcel ordenaba algunas acciones para llevar adelante por el resto del grupo".

   En ese marco los abogados Hernán Tasada y Mariano Scaglia en representación de Brandon B., Erica A. y Walter P.; y el defensor Juan Basset por Federico I. y Agustín S., solicitaron la nulidad de la audiencia por el denominado "principio de congruencia", que se refiere a que los fiscales no detallaron específicamente qué delito les imputaban a cada integrante de la banda sino que sólo hicieron acusaciones genéricas.

   La solicitud fue rechazada por la jueza Lamperti, quien escuchó a los imputados despegarse de las acusaciones hechas y negar su participación en las tentativas de homicidios, y los mandó a prisión por los próximos 60 días según lo establecido por la ley.


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