El traficante Jorge Halford quedó, una vez más, muy comprometido tras su detención y el
posterior hallazgo de un cargamento de marihuana en su casa. Pero al comparecer ante el juez
federal Carlos Vera Barros se sostuvo en un relato que aportó matices a lo que ya se conocía de su
detención. No intentó despegarse de la fuerte evidencia en su contra. Le brindó al magistrado, sin
embargo, sugestivos aportes nuevos.
Dijo que en su casa había una cantidad de droga que superaba en cien
kilos a la que consignó la policía. Que los tres kilos consignados como hallados en su camioneta se
los plantó la policía. Y que los efectivos aceptaron inicialmente los 60 mil pesos que les
ofreció para que lo dejaran ir, aunque un desacuerdo entre ellos por el reparto frustró la
propuesta.
Los dichos de Halford en los Tribunales de Oroño al 900 fueron revelados
a este diario por Francisco León, el abogado del célebre traficante. Lo que bien podría ser una
estrategia de distracción quedó, no obstante, consignado en el expediente por su arresto, ocurrido
el miércoles pasado a las 22, en el cruce de las rutas 9 y A-012 en Roldán.
El abogado León sostuvo que Halford dijo que en la casa de Roldán
allanada por los agentes de la ex Drogas Peligrosas había 250 kilos de marihuana y no los 151 kilos
reportados por los uniformados. Dijo además que dos policías de esa repartición, según Halford,
aceptaron los 60 mil pesos que les ofreció para que no lo detuvieran.
Para León, el operativo del miércoles a la noche estuvo marcado
por llamativas anomalías. Todo empezó cuando siguieron a Halford al salir de la casa de su ex
esposa en una camioneta Hilux doble cabina modelo 2008. Dos policías en un Fiat Duna blanco se le
cruzaron en el camino. Según indicaron a la prensa desde Drogas Peligrosas, el conductor ofreció
los 60 mil pesos que llevaba y luego también la camioneta, valuada en 100 mil pesos.
La versión de Halford difiere. Dice que uno de los efectivos le dijo al
detenerlo: “Perdiste”. A lo que replicó: “No tengo nada”. Admitió Halford
que ofreció 60 mil pesos para evitar una acusación formal. Según él, los agentes aceptaron.
“El arregló con el jefe del operativo, un policía apodado Chino”, adujo León.
Un rato más tarde, los policías que lo interceptaron se contactaron con
sus pares para anunciarles la detención. Tras 45 minutos, dijo Halford, dos efectivos llegaron en
un auto de color caramelo al cruce de rutas. Los acompañaban dos testigos. Para León, la propuesta
se frustró porque los policías que lo detuvieron no “se pusieron de acuerdo en cuanto al
monto de la plata” con sus colegas.





























