Una pareja de quinteros de Villa Gobernador Gálvez sufrió ayer una feroz paliza
a manos de tres delincuentes que llegaron con las primeras luces del día. La pesadilla para el
matrimonio duró casi 20 minutos durante los cuales los asaltantes pusieron "patas para arriba" la
vivienda, golpearon y maniataron a sus víctimas y finalmente huyeron con unos 15 mil pesos a bordo
de una camioneta que llevaba un cartel de "flete".
"Nunca nos pasó algo así", contó ayer al borde de la emoción Juan Carlos
Soressi, de 74 años, quien junto a su esposa María Martina Cáceres, de 71, vive en una zona de
quintas ubicada sobre el Camino de los Inmigrantes al 100 al sur de Villa Gobernador Gálvez. Ambos
exhiben huellas elocuentes del castigo que sufrieron. El tiene moretones en la cara, frente y sien.
También muestra las marcas que quedaron en sus muñecas al intentar zafar de las ataduras. Ella, un
golpe en el pómulo derecho.
El matrimonio exhibe una imagen de fragilidad, que en la mujer es más evidente
porque se encuentra postrada con la mitad de su cuerpo paralizado por un accidente cerebro
vascular. Esa condición de inválida no la salvó de que los delincuentes le aplicaran un puñetazo y
la dejaran atada en la cama.
Al amanecer. Todo ocurrió alrededor de las 6.45. "Ya era casi de día", describió
Soressi. El hombre hizo de lo siempre: se preparó para iniciar un nuevo día y, en primer lugar,
levantar e higienizar a su mujer. Pero antes de eso se le ocurrió echar un vistazo afuera. Cuando
abrió la puerta se encontró con tres hombres. "Antes no escuchamos ningún ruido, ni siquiera
torearon los perritos", contó el hombre la describir el sorpresivo encuentro.
"Me tiraron para atrás y me dijeron: «la plata o te matamos»", recordó Juan
Carlos. Después comenzaron los castigos. Al hombre lo llevaron al dormitorio y allí continuaron los
golpes. Uno de los hampones fue sobre María Martina y la encañonó con un revólver. "Me pegaron en
la cara y me pusieron un arma en la sien durante 20 minutos", contó por su parte la mujer. La
pareja quedó a merced de la banda durante casi 20 minutos.
La chata del fletero. Los delincuentes revisaron la vivienda palmo a palmo. "Te
diría que desarmaron un placard completo", describió Soressi. De esa forma, la gavilla encontró
unos 15 mil pesos que la pareja guardaba en un cajón como ahorros de toda una vida. Cuando la
mañana ya estaba clara, los ladrones escaparon: lo hicieron en una camioneta que habían dejado
estacionada a pocos metros de la casa de las víctimas.
Uno llevaba puesta una gorra negra y el vehículo tenía en su parte superior un
cartel que decía "Fletes". La camioneta salió por el Camino de los Inmigrantes hacia el oeste. En
su carga trasera llevaba varios cajones de madera y debido a la maniobra brusca que realizó al
escapar varios de esos objetos cayeron al pavimento, según contaron vecinos del lugar.
Abatido por el duro momento que vivió, Juan Carlos hace un esfuerzo para
contener las lágrimas. "Jamás nos pasó algo así". Junto a María Martina trabajó la tierra toda su
vida. "Siempre viví acá y me dediqué a esto", agregó.
"Ella me ayudaba hasta que se enfermó. Entonces tuve que atenderla a ella. Lo
que hice fue alquilarle una parte del campo a un vecino para que sembrara soja, vivimos con
eso".