La Cámara Penal de Rosario concedió la excarcelación a Carlos Alberto Ossola, el
ex titular de la agencia bursátil clausurada hace 15 meses, quien era el único detenido por una
aparente defraudación que dejó un tendal de clientes damnificados y un quebranto estimado en 60
millones de pesos.
Carlos Ossola es el único de los cuatro procesados por 16 estafas reiteradas que
tenía privación de libertad aunque bajo arresto domiciliario por tener 72 años. La Cámara Penal
concedió la excarcelación por entender que no existe peligrosidad procesal: es decir, que Ossola no
entorpecerá el accionar de los jueces, en un caso que está en pleno trámite.
—La Cámara Penal valoró para excarcelar a Ossola la expectativa de pena para el
delito investigado (de un mes a seis años de prisión) lo que implica casi con certeza que de ser
sentenciado no cumplirá prisión efectiva. Y que no hay peligrosidad dado que la prueba utilizada en
el proceso está asegurada.
Por esta causa también fueron procesados la hermana y el hijo de Carlos Ossola.
Ellos son Ileana Enriqueta Ossola, de 74 años, y Guillermo Ossola. En la misma situación quedó una
contadora de la empresa.
Un cambio. Antes de que la jueza Alejandra Rodenas dictara los procesamientos,
los camaristas de la Sala III habían negado la excarcelación a los hermanos Ossola. El argumento
invocado era, curiosamente, la "peligrosidad procesal" ante el riesgo de que intentaran esconder
pruebas. Se presume que eso ocurrió con la numerosa documentación contable hallada en julio pasado
en el departamento de un familiar de los directivos, con datos que los Ossola no facilitaron y que
sirvieron para procesarlos.
Carlos Ossola estuvo bajo arresto domiciliario desde el 27 de julio del año
pasado hasta hace dos semanas, cuando la Cámara Penal le concedió la excarcelación, en un escrito
suscripto por Ramón Ríos, Ernesto Pangia y Ernesto Navarro.
La liberación de Ossola fue por una valoración técnica de los camaristas:
correspondía el cese de prisión por estar vencidos los plazos procesales debido a que el ex
operador bursátil había pasado más de ocho meses detenido sin que se resolviera su situación en
instrucción.
En el entorno de los denunciantes penales de Ossola imperaba otro parecer.
Estiman que existen razonables motivos para estimar la peligrosidad procesal del dueño de la
agencia.
Esto se basa en que la jueza Rodenas atribuye a Ossola haber ocultado
documentación que resultó esencial para su procesamiento. Y que se comprobó la existencia del
inicio de un trámite de gestión financiera de salvataje, consistente en una solicitud de préstamo
"por una suma considerable en moneda extranjera", según manifestó la jueza, en la que tuvo
participación Carlos Alberto Ossola.
El dinero de ese acuerdo "tendría que ser depositado en una sociedad off-shore
con sede en Montevideo, República Oriental del Uruguay. Esta sociedad funcionaría con el nombre de
Pinantur S.A., se habría constituido con el fin y objeto de dedicarse a la explotación
agrícolo-ganadera, figurando en los registros de la misma que obran en documental que la apoderada
de la misma sería Enriqueta Ileana Ossola, no obstante lo cual no se verifica que la misma haya
desarrollado los objetivos para los cuales fue creada", indicó la magistrada.
El fallo de la jueza Rodenas se apoyó en una extensa pericia contable en la que
se expusieron una serie de presuntas irregularidades en el manejo de fondos y acciones de los
propios clientes.
Fundamento. A fines de marzo, la jueza Rodenas atribuyó 16 estafas reiteradas a
cuatro personas de Ossola y las procesó por eso. Les atribuyó apropiarse de acciones y títulos sin
el asentimiento de los clientes, no rendirles cuentas ni restituirles los importes obtenidos y
mostrarles recibos que simulaban que todo era normal.