Una impecable secuencia de video puso en un brete a la joven productora de TV rosarina que hace
una semana denunció haber sido retenida y drogada por un taxista en su departamento porteño. Las
imágenes obtenidas por los investigadores la muestran ingresando sola y por su propia voluntad a un
hostel del barrio de Palermo. Y fueron capturadas por las cámaras de seguridad que toman la puerta
del establecimiento.
La situación, descubierta por efectivos de la comisaría 31ª de Capital
Federal, se parece muy poco a un secuestro. El caso es investigado por la fiscal de instrucción
porteña Marcela Sánchez quien ordenó secuestrar el video y analiza la posibilidad de imputar a la
chica, Virginia, de 24 años, por falsa denuncia.
El vuelco en la investigación del caso se dio a partir de que a la
seccional llegó un dato que señalaba que la chica había estado en el hostel Solar Soler, ubicado a
cinco cuadras del edificio donde ella vive. Una brigada policial requirió los registros de video de
los días previos a la denuncia. Y al examinar las imágenes en un momento detectaron la silueta de
la muchacha entrando libremente al lugar, situado en la calle Soler casi Bonpland.
La complicada situación para la joven, en apariencia, fue propiciada por
ella misma. Es que Virginia ratificó a la fiscal Sánchez la semana pa-sada que había sido raptada,
amenazada y drogada por un taxista, cuando la funcionaria judicial le fue a tomar declaración
personalmente a la clínica La Trinidad de Palermo, donde estaba internada por una sobredosis de
paracetamol que le afectó el hígado.

































