Policiales

Estaba en la esquina de su casa y lo mataron desde un auto con dos tiros

José Eduardo Popón Pérez tenía 37 años y no se le conocen antecedentes penales. Un hombre que estaba junto a él resultó herido

Sábado 07 de Abril de 2018

El jueves, poco después de las 23, un hombre de 37 años estaba en la esquina de Patricias Argentinas (prolongación de calle Colón) y Garibaldi. Algunos vecinos aseguran que tomaba una cerveza con algunos amigos, entre ellos uno apodado "Campera". Otros, cuentan que simplemente se había asomado a la vereda de su casa en medio del enésimo apagón de luz que mantenía a oscuras a esa zona de Tablada. Lo concreto es que una u otra cosa fue lo último que "Pepón" hizo en su vida. Un auto pasó por delante suyo y se escucharon al menos cuatro detonaciones de un arma de fuego. Un balazo le impactó en el tórax y otro en una pierna. Sus familiares lo trasladaron al Hospital Roque Sáenz Peña en un auto particular y por su estado desesperante lo derivaron en ambulancia al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, donde llegó muerto. Al primero de los centros asistenciales también ingresó "Campera" con un balazo en la pierna izquierda.

"Hubo un apagón grande en el barrio justo en el momento en el que ocurrió todo. No se veía nada. En ese momento pasó un auto y en medio de la oscuridad se escucharon cuatro balazos. Cuando salimos ya el muchacho estaba malherido en el piso y los familiares pedían ayuda", comentó ayer, bajo la lluvia, uno de los pocos vecinos que habló con la prensa.

Muchos otros habían optado por esquivar el diálogo con los cronistas. "Pepón" era el apodo con el que se conocía a José Eduardo Pérez, un hombre de 37 años, padre de dos niñas, que trabajaba como chofer de camiones para una empresa de transportes. Vivía en esa esquina, donde tenía un quiosco, frente al cual lo mataron.

En estos tiempos en los que la violencia mortal parece recrudecer en Rosario, se hace cada vez más complejo desmenuzar historias en las que se mezclan, directa o indirectamente, un realismo sucio y lacerante con adrenalina callejera e intereses económicos. Barrios en los que no hay buenos o malos, aunque esa sea la forma más simple de entenderlo, sino conductas humanas. Donde se puede matar o morir en un contexto de violencia y marginación. Y que eso esté normalizado.

Un sector de peleas

"Pepón" vivía en el lugar donde lo asesinaron desde hacía al menos cinco años. Geográficamente hablando, Patricias Argentinas y Garibaldi está situada en un sector del barrio conocido como "Cordón Ayacucho". Es la antesala de un territorio en puja desde hace varios años por dos conflictos latentes. La histórica rivalidad callejera de las bandas de "Los de Ameghino" con "Los de Centeno". Y la de los vendedores de drogas que pelean por conquistar territorio y clientela. Patricias Argentinas y Garibaldi es territorio de una mujer, sindicada como transera, a la que todos reconocen como "La Gringa".

En el campo de la fe, la esquina es compartida por una leyenda a San Expedito en una ochava, y en otra por un mural rojo punzó que conmemora al "Gauchito" Gil. El jueves, pasadas las 23, cuando esa zona de Tablada estaba en completa oscuridad, un auto color negro entró por calle Garibaldi y antes de llegar a Patricias Argentinas desde su interior empezaron a disparar haciendo blanco en "Pepón" y en Isaías "Campera" B.

"El vecino de ahí (señalando un portón color negro) es un tipo diez puntos que no tenía problemas con nadie", comentó un vecino al regresar de comprar un vino tinto. Una de las versiones más fuertes que circulaban en el barrio, no la única aunque si razonable, es que el ataque no tenía como blanco a "Pepón" sino que el objetivo era un "hijo o nieto de «La gringa»".

"Hay que andar con cuidado porque en Tablada lo peor puede que no sea la droga. La falopa es un lugar común. Pero hay mucho movimiento, mucha gente armada y peligrosa. Pero no los tiratiros de siempre, es gente pesada que anda en temas complejos. Patas de plomo que laburan para sindicatos y pibes que encontraron su lugar como sicarios. Es obvio que no se puede descartar que éste es un territorio que está en disputa y que eso se siente. Que la pelea entre Rene (Ungaro) y el «Tuby» Segovia está latente. Pero eso no es lo único que alimenta los homicidios en Tablada y en Rosario", explicó un vecino conocedor del paño que más estigmatizó a este barrio de la zona sur.

El caso quedó en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Miguel Moreno, quien comisionó al Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) para que trabajara sobre el territorio.

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