POLICIALES

Emboscan a tres hombres cerca de un búnker: un muerto y dos heridos

Fue en el barrio El Eucaliptal de Villa Gobernador Gálvez. Luciano Fabián Luque, de 34 años, recibió múltiples heridas y falleció en el lugar

Domingo 25 de Julio de 2021

Los vecinos de los barrios El Eucaliptal y Caseros aseguran que sobre la vía del ferrocarril Mitre se escuchan disparos todo el tiempo, pero “como es entre ellos” nadie denuncia. “Denunciar es para problemas”, sintetizó un vecino de por ahí. Pero el viernes a la noche la balacera tuvo otro tenor y los tiros derivaron en un homicidio. Tres hombres fueron emboscados a balazos sobre las vías a la altura de Caseros y Libertad alrededor de las 19.45. Luciano Fabián Luque, de 34 años, recibió múltiples disparos en el tórax, los brazos y las piernas y murió en el lugar. Alejandro V., de 29, recibió heridas en el tórax, el abdomen y las piernas, fue derivado al Hospital de Emergencias donde lo operaron y quedó internado en terapia intensiva, intubado y en estado crítico. El tercer hombre, José R., de 32 años, recibió impactos en un glúteo y el pie derecho y su vida no corre peligro. Los vecinos contaron que sobre las vías y en sus inmediaciones hay varios puntos de venta de drogas que responden a un mismo patrón. Una de las teorías de la pesquisa en manos de la fiscal Gisella Paolicelli, no la única, es que en un contexto de narcocriminalidad dos bandas disputan territorio y uno de los grupos en pugna “le tiró un muerto” al otro bando para jaquearle el punto de venta y sacarlo de la pelea.

El Eucaliptal es un asentamiento irregular cuyo nacimiento se remonta a la década del 90, en el que residen más de 350 familias y que le debe el nombre a una amplia arboleda de esa especia de gran porte, muchos de ellos secos. Esos árboles son otro arma cargada contra los vecinos del barrio que en diciembre de 2019, en medio de un temporal con ráfagas de hasta 100 kilómetros por hora, padecieron la muerte de Yoana Pinto, una vecina de 28 años, madre de cuatro hijos e integrante de la Corriente Clasista Combativa, cuando un árbol cayó sobre su casa precaria y la mató.

El barrio está a unos 700 metros al sur del arroyo Saladillo que lo separa del rosarino San Martín Sur. Hasta la intervención del Estado provincial y municipal, de la mano del Plan Abre, el barrio era de muy difícil acceso. “Tenías que querer mucho a alguien para entrar al barrio sin ser vecino. Solo la gente del lugar le conocía los recovecos”, explicó una residente de la zona. El Plan Abre dejó expuestos un montón de lugares que antes permanecían a la sombra.

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Los residentes, en completo off the record y a escondidas, contaron que el narcomenudeo urbano de El Eucaliptal está desde hace muchos años en manos del mismo patrón: Diego Bay, ex pareja de Vanesa Barrios, la esposa de Ariel Máximo “Guille” Cantero, y tío del temido Brandon Bay. “Ojo amigo dónde se mete, porque esos pibes que ve sobre la vía no están sólo tomando sol como las tortugas. Sobre la vía se vende”, advirtió un residente. Las vías del Mitre parten a ese mundo en dos. De un lado barrio Caseros, con la calle cuyo nombre le da identidad al casería que corre paralelo a las vías. Del otro lado El Eucaliptal, cuya calle paralela a las vías no tiene nombre y a la que no se puede acceder en auto. La primera referencia ahí es Magallanes. De ese lado los vecinos señalan “el quiosco de venta de drogas del pasillo”, por ahí pasa la movida.

Dos muertes en una semana

Esta semana la muerte se floreó de punta a punta por el territorio villagalvense. El miércoles, alrededor de las 4.30, dos hombres armados patearon la puerta de una humilde vivienda en el pauperizado barrio Costa Esperanza y ejecutaron sin titubear a Fabián Ruíz, de 38 años. Fue en las inmediaciones de Ecuador y cortada Peralta. Los investigadores juntaron del lugar cinco vainas servidas entre las que había algunas calibre 9 milímetros y otras 380. Ruíz fue trasladado por familiares al Hospital Anselmo Gamen, donde falleció a los pocos minutos de ingresar. A pocos metros de ese lugar, el 3 de junio pasado, Leonardo Emanuel Rodríguez, había sido asesinado de varios balazos de armas de dos calibres distintos. En esa ocasión la víctima, que tenía domicilio en Rosario, fue hallada sin vida alrededor de una tapera en medio de una serie de pasillos de esa barriada laberíntica. Este viernes la muerte se fue al otro extremo de la ciudad.

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El Eucaliptal está acostumbrado al retumbar de las detonaciones. Según un informe estadístico elaborado por la Central de Información Criminal (Ex Ojo) en octubre pasado, sobre llamados a la central del 911, el barrio y sus alrededores tienen cinco puntos marcados como “zonas rojas” por la violencia. Los otros puntos indicados en ese mapa son los barrio La Ribera, Talleres, Paladini, San Diego, Cancha de Remo y Parque Alegre entre otros. “Hace unos meses atrás mataron a un vecino de 40 años con 30 balazos. No lo mataron en el barrio, pero vivía acá en Magallanes y Libertad. Le pegaron 30 balazos por el celular cuando iba en su moto Motomel. Lo mataron a 40 cuadras de acá, en Rafael Obligado y Mármol. Treinta balazos por un celular”, recordó un vecino colocando en el debate vecinal el asesinato de Martín Diego Delfino, de 40 años.

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Media mañana de un sábado caluroso para ser julio. Sobre las vías pueden verse tres grupos de muchachos, entre cuatro o cinco, a lo largo de 200 metros entre calles Libertad y Mitre. Dan la apariencia de no estar haciendo nada, pero observan todo desde un terraplén, a mas de dos metros sobre el nivel de la calle. La escenografía la complementa la pobreza estructural: humildes casas de chapa, madera y cartón; y servicios gestionados popularmente.

Según se pudo establecer Luciano Luque, Alejandro V. y José R. no se conocían o al menos no habían llegado juntos al lugar. “Estos pibes pagaron carísimo ser adictos que vinieron a comprar”, explicó un vecino. Otros fueron más ásperos: “Estos son transeros que venden en la vía”, sentenció una residente.

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Luque vivía a 600 metros de la vía; Alejandro V. a unas 15 cuadras y José R. a 40 cuadras. Según se pudo establecer alrededor de las 19.45 de este viernes los tres hombres mencionados quedaron en la línea de fuego de dos hombres en moto, según testigos. Los vecinos confiaron que se escucharon 30 disparos o más. La inmensa mayoría sobre las vías del tren donde quedaron, además de vainas servidas, un par de municiones calibre 9 milímetros con el plomo pintado de azul. ¿Bala teflonada que según el mito puede perforar un chaleco antibalas o una simple munición recargada? "Cuando se asomaron al pasillo los sacaron a los tiros", explicó un pibito del barrio desvirtuando otras hipótesis como que habían sido atacados a la distancia desde un auto.

Los cuerpos de los tres hombres quedaron tirados sobre las piedras entre rieles y durmientes. La central del 911 ardió de llamados cuando los móviles policiales de la comisaría 26ª, la Policía de Acción Táctica (PAT) y el Comando Radioeléctrico villagalvense llegaron al lugar. A la altura de Guido Spano se toparon con el cuerpo de Luque sin vida. Los dos heridos fueron trasladados por vecinos al hospital Gamen, ubicado a 12 cuadras del sitio del ataque y de allí derivados al Heca. Al cierre de esta edición Alejandro V. continuaba internado, intubado y en estado crítico. Según el parte de prensa de la Fiscalía Regional Segunda la fiscal Gisella Paolicelli trabajó en la escena del crimen y desde allí ordenó las primeras medidas investigativas en manos de efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC). No se visualizaban a simple vista cámaras de videovigilancia en el lugar.

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