Los ladrones que el sábado por la noche robaron la sucursal Congreso del Banco Macro violentaron
las 218 cajas de seguridad que hay en la entidad y dejaron pintada con aerosol una frase burlona en
la que bautizan el golpe como “el robo del milenio”, informaron fuentes de la
investigación.
Además, los delincuentes capturaron tres rehenes, anularon las alarmas en el sector donde
trabajaron y si bien hay videos de su irrupción al banco, se trata de pocos segundos porque
apuntaron las lentes hacia el techo.
“Este no es el robo del siglo, es el del milenio”, dice la frase pintada con aerosol
en una de las paredes del sector de la bóveda de la entidad, según contó un jefe policial.
La frase burlona emula y hace referencia al denominado Robo del Siglo cometido el 13 de enero de
2006 en el Banco Río de Acassuso, donde cinco delincuentes violentaron 145 cajas de seguridad y
escaparon con ocho millones de dólares y kilos de joyas por un túnel dejando a 200 policías en
ridículo, hecho por el que actualmente hay cuatro imputados sometidos a juicio oral.
En aquel robo, los ladrones dejaron un cartel impreso en computadora con la frase: “En
barrio de ricachones, sin armas ni rencores, es sólo plata y no amores”.
Los investigadores, encabezados por la fiscal de instrucción porteña Viviana Fein, realizaban
esta mañana una inspección ocular con peritos de la policía científica en el banco situado en
avenida Callao 264, a poco más de dos cuadras del Congreso de la Nación.
Tres fuentes de la investigación aseguraron a Télam que no fueron 30 las cajas de seguridad
“barreteadas”, como trascendió ayer, sino las 218 que hay en el banco las que fueron
violentadas.
Ayer, la fiscal Fein ordenó no ingresar al sector de cajas hasta realizar hoy la inspección
exhaustiva con los peritos en rastros. Sin embargo, los jefes policiales y el gerente del banco
pudieron asomarse por un boquete y allí advirtieron que era la totalidad de las cajas las que
fueron abiertas. “Estaban todas abiertas. Y no usaron nada sofisticado, las abrieron a
martillazos y barreteando”, dijo uno de los investigadores.
Dos jefes policiales confirmaron que el banco informó que en total había 218 cajas de
seguridad, pero sólo alrededor de 100 estaban alquiladas por clientes. Los voceros también
explicaron que el robo comenzó alrededor de las 22.30 del sábado cuando los ladrones
aprovecharon que el sereno de la Escuela Superior de Higiene y Seguridad Industrial que funciona
arriba del banco, había pedido una pizza.
“Cuando bajó a recibir la pizza y el chico del delivery se retiró, los delincuentes lo
interceptaron y subieron con él a la escuela”, dijo una de las fuentes consultadas. El mismo
vocero explicó que como había un indigente durmiendo en la puerta, también lo capturaron y que el
tercer rehén fue el hijo del sereno.
Los tres fueron encerrados en una habitación, mientras los delincuentes se dedicaron a hacer un
boquete en el piso de la escuela con el que llegaron al banco. Los investigadores creen que los
asaltantes tenían algún conocimiento técnico o algún equipo sofisticado porque anularon tanto la
alarma antisísmica, como la que detectan movimiento.
Las fuentes contaron que hay videos del momento del ingreso al banco, pero se trata de unos
pocos segundos en los que las cámaras sólo enfocan a un encapuchado que se acerca para
direccionarlas hacia el techo.
La Jefatura de la Policía Federal puso a trabajar en el caso a varias divisiones
específicas para lograr esclarecer el hecho. El caso es investigado por la comisaría 5ta, las
divisiones Fraudes Bancarios, Robos y Hurtos y los expertos de la Policía Científica.
Varios clientes del banco se acercaron hoy a la entidad a la espera de conocer la suerte de
sus cajas de seguridad. (Télam)