Policiales

El portero reconoció la autoría del asesinato de Ángeles: "Soy el responsable"

Fuentes judiciales revelaron que Jorge Mangeri, único imputado por el homicidio de la joven de 16 años, se declaró culpable ante la fiscal María Paula Asaro.

Lunes 17 de Junio de 2013

Buenos Aires.- La fiscalía confirmó hoy que el portero Jorge Mangeri, de 45 años, fue quien atacó y mató a Angeles Rawson, a la que abordó en el edificio donde vivía para luego arrojar su cuerpo, aún con vida, en un contenedor de basura.

“Soy el responsable de lo de Ravignani 2360; fui yo. Mi señora no tuvo nada que ver en el hecho”, aseguró Mangeri ante la fiscal María Paula Asaro, quien está a cargo de la investigación, según se publicó en el portal Fiscales.gob.ar.

De acuerdo con la acusación fiscal, Mangeri interceptó a la joven en el hall del edificio, la llevó hasta el sótano y ahí la atacó pero, pensando que estaba muerta, preparó el escenario con cuerdas e hilos y luego él mismo sacó el cuerpo, dentro de una bolsa, y lo arrojó en un contenedor de basura.

Sin embargo, las pericias médicas forenses determinaron que la menor estaba viva cuando fue aplastada por la máquina compactadora del servicio de recolección de basura, algo que terminó de provocarle la muerte.

"Durante las últimas horas del 14 de junio y las primeras del día 15, Mangeri (el portero) prestó declaración testimonial, para lo cual debió disponerse una orden de traslado por la fuerza pública, en virtud de las inasistencias injustificadas a las citaciones previas", reveló la fiscalía.

En la audiencia -detalló la fiscalía- el encargado "incurrió en continuas contradicciones, razón por la cual -a efectos de garantizar el debido proceso y con el objeto de evitar la autoincriminación-, la fiscal ordenó la suspensión de la declaración testimonial".

Lesiones sopechosas

Una serie de rasguños que Mangeri mostró en su cuerpo, en la zona abdominal y en la espalda, también despertaron sospechas de los investigadores.

El portero denunció que había sido torturado por policías en dos episodios previos a su detención; para demostrarlo levantó su buzo y exhibió lesiones compatibles conquemaduras pero también arañazos, similares a los que, cuando se quitó la prenda, tenía en la espalda.

La fiscal ordenó un examen forense, que se terminó de completar bien entrada la madrugada: los médicos refirieron que las lesiones que dijo haber sufrido antes de su detención por supuestos apremios ilegales, se corresponden en realidad con heridas que podrían haber sido realizadas por la víctima durante su defensa de un ataque.

A la vez, se presentaban lesiones autoproducidas, posiblemente para enmascarar aquellas que habría sufrido inicialmente con motivo del ataque.

El testimonio de la mucama

La hipótesis sobre la responsabilidad del portero comenzó a consolidarse en la noche del viernes cuando declaró también como testigo una mucama de la familia de Ángeles, de nombre Dominga.

La mujer aseguró que el día en que desapareció Ángeles trabajó en la casa de la adolescente entre las 9 y las 13, y en ese lapso la joven no regresó a la vivienda, en la que estaba durmiendo en una de sus habitaciones uno de los hijos de la "familia ensamblada".

Sin embargo, las filmaciones de cámaras de seguridad la mostraron regresando al edificio, y no hay registros de que haya vuelto a salir por sus propios medios.

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