Policiales

El perfil de "Guille", el integrante de Los Monos que se entregó a la policía

Está acusado de ser quien ordenó el crimen de Martín "Fantasma" Paz. Nunca tuvo condenas, pero lo vincularon a cinco homicidios, entre ellos la muerte de Walter Cáceres.

Domingo 23 de Junio de 2013

"¿Ese es el Guille?¿Ese es el tipo que la policía no podía encontrar? Vos me estás jodiendo..... si se parece al gordo bueno que todos quisiéramos tener como amigo". La reflexión, en tono sorpresivo, la hizo un periodista ajeno a las páginas de policiales cuando le mostraron una foto de Máximo Ariel Guille Cantero, el hombre de la banda de Los Monos que se entregó en Jefatura la tarde del viernes. Es que Guille encarna una verdadera contradicción: la de un pibe criado en el humilde barrio La Granada de carreros y caballos, que tiene aspecto de intelectual pero que lleva la marca de la casa Cantero. Un muchacho que tiene un apodo que no se corresponde con el nombre de su DNI sino con el que debía portar. Mencionado en la pesquisa de cinco asesinatos, nunca le pudieron probar nada, al menos hasta la investigación por el asesinato de Martín Fantasma Paz, que él habría ordenado. Guille era el sucesor natural de su hermano Claudio Pájaro Cantero, asesinado a balazos el domingo 26 de mayo pasado frente a un boliche de Villa Gobernador Gálvez. Ahora la jefatura de Los Monos parece haber recaído nuevamente en el jefe del clan.

La última anotación prontuarial que había tenido Guille fue en 2010, cuando lo acusaron junto a otros integrantes del clan Cantero por el crimen del pibe Walter Cáceres en una emboscada contra la barra brava de Newell's en la autopista Rosario-Buenos Aires, frente al barrio Las Flores (ver aparte). Entonces, su abogado defensor dijo: "No existe contra Guille Cantero orden de captura ni tampoco declaración de rebeldía en los Tribunales". Fue después de que la jueza Raquel Cosgaya le dictara la falta de mérito, el 9 de marzo de 2011.

Pero el nombre de Guille volvió a ser mencionado tras el crimen de Martín Fantasma Paz, asesinado a balazos en Entre Ríos y 27 de Febrero el 8 de septiembre del año pasado a bordo de una flamante cupé BMW blanca. La investigación de ese homicidio quedó en manos del juez de Instrucción Juan Carlos Vienna, quien avanzó en la causa y dispuso una serie de escuchas telefónicas. Tras nueve meses de pesquisa, el magistrado descubrió el funcionamiento de tres bandas delictivas dedicadas al comercio de drogas, el cometido de homicidios, el acopio de armas y otros delitos. En ese mismo marco, dicen los investigadores, Guille quedó identificado como quien mandó a matar a Fantasma Paz. Por eso pesaba sobre él un pedido de captura.

 

La era del mono. Desde la madrugada del 18 de abril de 2003, cuando Juan Carlos El mono grande Fernández se ahogó en las aguas de la desembocadura del arroyo Frías en el río Paraná, todo lo que rodeó a la vida del clan Cantero fue digno de un relato de realismo mágico. El cuerpo de El mono grande nunca apareció y ese día Ariel Máximo Cantero, El Ariel, sucedió al ahogado al frente de la familia. Es que la víctima era pariente de su esposa, Celestina Cele Contreras. Desde entonces comenzó a hablarse de la organización que, asentada en el barrio 17 de Agosto, extendió sus brazos armados a toda la ciudad.

Guille es hijo de El Ariel y La Cele. La leyenda urbana cuenta que fue anotado como hijo de su tío, Julio Cantero, ya que El Ariel estaba preso y La Cele trató de evitarse la burocracia. Eso alimentó durante años la idea de que Guille era hijastro de El Ariel. Sin embargo, el pibe llevó el nombre que debía: Máximo Ariel.

Guille creció a la sombra de su hermano mayor, Claudio, más conocido como Pájaro. Sin embargo no demoró en hacerse un nombre propio en las calles de tierra apisonadas por el andar de los caballos y los carros, en el barrio La Granada, donde hoy se asienta el Casino City Center.

En medio de las batallas a sangre y fuego que animaban Los Monos y Los Garompas (una banda de "choros" como ellos mismo se definieron, que mejicaneaban a sus rivales) el apodo de Guille se ganó un espacio.

Sus víctimas. La primera que a Guille le imputaron algo feo tenía 14 años. La víctima se llamó Carlos Turi Acuña, quien tenía 28 años y dos investigaciones sobre sus espaldas por homicidios de 1993 y 1994.

El sábado 24 de agosto de 2002 Turi, que vivía en Las Flores, se había refugiado en la casa de su novia en Circunvalación y bulevar Avellaneda. Cuando estaba apoyado en uno de los guardarrail se le aparecieron dos pibes a caballo, lo corrieron unos 1.500 metros y lo ejecutaron con al menos cinco balazos calibre 9 milímetros. Turi tenía un importante tajo en el estómago que le habían realizado dos días antes. Guille y un tal Narigón fueron acusados de ser los ejecutores. Pero nunca hubo pruebas para imputarlo.

Dentro de su historial sub 16, es decir cuando era no punible para la ley penal, Guille fue detenido acusado de haber matado de dos balazos en el pecho a Guillermo Segovia, de 22 años. Fue el domingo 20 de abril de 2003. Segovia había salido de una fiesta con su compañera y su hijo. Vio como dos muchachos agredían a golpes a un joven policía de 18 años y quiso interceder. Pero dos balazos en el pecho le quitaron la vida. Guille quedó libre al ser inimputable.

El miércoles 16 de junio de 2004 el barrio 17 de Agosto tuvo su primer sacudón importante. María Elizabeth Melgarejo, de 31 años, fue asesinada a las puertas de una granja de Pasaje 514 al 6300 (Moreno a la misma altura) con un disparo en la cabeza realizado a la distancia con una carabina. El negocio era del ex líder de la barra brava de Newell's, Oscar Cacho Lucero, para quien presuntamente iban las balas. Como respuesta a ese crimen, el gobierno de Jorge Obeid "intervino" el barrio Las Flores y lo saturó de policías. Guille fue preso y acusado del homicidio, pero un mes más tarde volvió a las calles desvinculado de la causa.

En noviembre de 2005 Guille ya tenía 17 años y cayó preso otra vez. Fue acusado del crimen de Ariel Buby Acosta, un pibe de 20 años asesinado siete meses antes por un jinete que le disparó un balazo en la cabeza en la esquina de Pasaje 509 y Melián, el mismo lugar donde ayer allanaron una vivienda y hallaron varias armas de fuego (ver página 39). Cantero estuvo preso unos días y luego regresó a su vida, junto a su esposa y su hija recién nacida.

El muchacho, asentado en los últimos años en Granadero Baigorria, también estuvo mencionado en la pesquisa sobre el crimen a balazos de Fabián Salvatierra, un adolescente de 17 años acribillado con balas calibre 9 milímetros mientras jugaba un picadito en la plaza de Flor de Nácar y Heliotropo, en el corazón de Las Flores. La línea que seguían los policías que investigaron el hecho fue que Salvatierra había mejicaneado una camioneta de Los Monos y por eso pagó con su vida.

Buen pasar para un peón de albañil

De su anterior paso por los Tribunales, Guille Cantero dejó un anécdota si se quiere graciosa. Cuando el sumariante de la causa le preguntó a qué se dedicaba, Guille, sonriente, le dijo: "Hago changas de albañilería, no tengo trabajo fijo". Quien le tomaba la declaración le repreguntó. "Entones cuénteme como hizo para tener una Toyota Hilux y un Mini Cooper último modelo. Lo voy a llevar a mi casa para emplearlo de ecónomo, así yo puedo vivir como usted con el sueldo que me confiesa que gana".

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario