Juan Manuel Verón, el hombre de 32 años que el viernes a la tarde mató de cuatro
balazos a un delincuente que quería entrar a su casa, ratificó ayer que actuó en defensa propia. Lo
hizo durante la declaración indagatoria que prestó durante la tarde ante la jueza de Instrucción
María Laura Sabatier. Tras esa medida judicial, la magistrada dispuso que el acusado continúe
detenido en la seccional 10ª bajo la imputación provisoria de homicidio.
Fuentes vinculadas al caso confirmaron la identidad del ladrón abatido. Se trata
de Sebastián Medio, un ex convicto de 34 años, que cumplió al menos cuatro penas de prisión en las
cárceles de Coronda y Piñero. Uno de los hechos por los cuales fue condenado tuvo una arista
curiosa: fue el robo a la casa de la abuela del futbolista Martín Cardetti. El ladrón perdió su DNI
en esa vivienda, mientras cometía el robo y huía. Días después, cuando fue atrapado en otro
flagrante delito, la policía ya tenía su documento y no hubo más vueltas.
Especialidad. Ayer se supo que Medio era oriundo de Fray Luis Beltrán y era
considerado como un "especialista" en escruches, es decir, robos en casas que se cometen cuando sus
moradores no están. Pero también tenía antecedentes por asaltos a mano armada.
Con relación al episodio del viernes último en la casa de Mina Clavero al 1000,
los investigadores ya tendrían corroborada como fidedigna la versión que hablaba de un tiroteo
entre Verón y el delincuente. Los datos finales de la autopsia realizada a Medio aún no estaban
finalizados, pero extraoficialmente trascendió que el examen de dermotest en las manos del hombre
abatido, que detecta rastros de pólvora por la manipulación de armas, habrían sido positivos.
También trascendió que en el lugar de la balacera se incautaron cinco vainas y
restos de proyectiles, cuatro pertenecerían a la pistola 11.25 que portaba Verón y uno del arma
disparada por el ladrón, un revólver calibre 38. Una fuente cercana al caso indicó que también se
hallaron marcas de disparos en el interior de la casa.
A Tribunales. Verón fue traslado ayer a media tarde hasta el despacho de la
jueza Sabatier, que le tomó declaración indagatoria. El hombre, que estuvo asesorado por los
abogados Luis Laporte y Horacio Corbacho, brindó su versión del episodio. "Ratificó todo lo
sucedido y que actuó de esa forma para defenderse de una agresión. Fue un momento de crisis y todo
sucedió en pocos segundos", señaló a este diario Laporte.
"Vamos a esperar unos días", respondió cuando se le preguntó si pedirá la
excarcelación de Verón. Luego del trámite judicial, el imputado regresó a la seccional 10ª donde
continuará detenido preventivamente, mientras progresa la causa, aunque se le levantó la
incomunicación.
El hecho ocurrió el viernes alrededor de las 19. Verón se encontraba en su
habitación de la planta alta. Su madre y una de sus hermanas estaban en otro sector de la vivienda.
De repente se sobresaltó con el ruido que causaron dos hombres que habían llegado hasta su casa por
los techos de las viviendas linderas. Enseguida descubrió que dos intrusos se habían descolgado al
balcón interno de su habitación, que mira hacia el patio de la casa.
Verón entonces pegó un grito y tomó una de las dos pistolas que guardaba en su
casa. Eso hizo que uno de los ladrones disparara y así se desatara un tiroteo que culminó con uno
de ellos muerto y el otro prófugo.
Un descuido. Cuando se confirmó el nombre del hombre fallecido se recordó el
robo sufrido por la abuela del ex jugador de Rosario Central Martín Cardetti. La mujer se había
ausentado de su casa de calle Agrelo y cuando volvió encontró que prácticamente se la habían
desvalijado.
Pero en medio de tanto revuelo apareció un DNI a nombre de Sebastián Medio. La
libreta quedó en poder de la policía. El resto lo hizo el propio Medio.
Dos meses después la policía lo atrapó cuando salía de una vivienda de Valentín
Gómez al 1400. Llevaba un bulto con 5 camperas y un equipo de música. En la seccional 10ª, sólo
tuvieron que confirmar su nombre para que quedara conectado al robo en lo de la abuela del
futbolista.
Custodia
Agentes de la seccional 10ª y del Comando Radioeléctrico se turnan para
custodiar la casa de Mina Clavero al 1000. Los investigadores temían que la familia pudiera sufrir
algún tipo de represalia por lo ocurrido. Verón seguirá preso en la comisaría del barrio mientras
la jueza dictamina si actuó en defensa propia.