“Este es el policía que mató al marido de la Gorda Raquel antes del clásico en cancha de Central. Eso fue hace veinte años”. Las palabras de uno de los pesquisas que el fin de semana pasado desbarataron una banda que producía y vendía cocaína en el barrio de Tablada abrieron el juego. Hasta ese momento la gavilla desarticulada sólo era conocida por la presencia del narco guitarrista Ramón Campito Giglione, pero los dichos del investigador apuntaron quirúrgicamente hacia el policía retirado Sergio Luis Gómez, detenido con la banda de siete personas.
Es que el miércoles 7 de octubre de 1992, Osvaldo Antonio Goyo Laurino, de 38 años, fue asesinado de un disparo en el hemitórax en el Gigante de Arroyito, cuarenta minutos antes de que se disputara una edición del clásico rosarino. El principal acusado fue el policía Sergio Luis Gómez, quien entonces tenía 29 años y prestaba servicios en la subcomisaría 19ª de barrio Las Flores.
La evolución de la causa penal por el homicidio de Goyo Laurino, quien era concubino de Noemí Raquel Durán, más conocida como la Gorda, se suspendió porque Gómez fueretirado de la policía con carpeta psiquiátrica y declarado inimputable. Sí prosperó la querella civil y en diciembre de 1999 la Justicia dictaminó que el ex policía, el gobierno de Santa Fe y Rosario Central debían indemnizar con 140 mil pesos (equivalentes a dólares) a la concubina de Laurino y a sus dos hijas, Natalia y Nancy, más un 8% anual. Gómez también fue eximido del pago al ser declarado insolvente.
































